Los analistas políticos Gonzalo Müller y Mauricio Morales analizan para "El Líbero" los resultados del sondeo y concluyen que las opciones de la candidata del Frente Amplio de pasar a segunda vuelta son muy bajas.
Publicado el 02.09.2017
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“¡Empatados y disputando de igual a igual el paso a la segunda vuelta! Quedan 79 días de campaña, y de nosotros depende cambiar Chile”, escribió en su cuenta de Twitter la abanderada presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, una vez conocidos los resultados de la encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) la mañana de ayer.

La celebración de la candidata tiene que ver con que si bien el ex Presidente Sebastián Piñera obtiene el 39,8% de apoyo (considerando los “votantes probables”, con el sistema de voto en urna que realizó el CEP) ella marca un 17, 9% y el representante del PS, PR, PPD, PC, IC y MAS, Alejandro Guillier, 18,1%, lo que implica que están en un empate técnico, dado el margen de error del 3%.

Pese a la buena noticia, hay factores que hacen -según los expertos- que paradójicamente esté atravesando uno de los momentos más complejos desde que comenzó su carrera hacia La Moneda. Lo primero, según el académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, es que la cifra que destaca Sánchez no es tan real como parece, ya que “la cobertura territorial de la encuesta CEP tiene un sesgo en favor de Sánchez y en perjuicio de las candidaturas más tradicionales de centro izquierda o de Guillier en este caso, porque esta muestra toma las comunas más grandes y algunas zonas rurales, pero no copa comunas pequeñas donde la Nueva Mayoría tiene una mayor cantidad de votos”.

Pero además, la caída en evaluación positiva que presentan ella y los dos grandes liderazgos de su coalición, Giorgio Jackson y Gabriel Boric, también tendría efectos electorales. Sánchez cayó 7 puntos, pasó de 44 a 37, y si bien los ex líderes estudiantiles marcaron 41 puntos en la CEP de abril-mayo, en esta Boric cayó 12 puntos -de 41 a 29- y Jackson perdió 8, quedando en 33 puntos.

Ahora bien, la caída de la presidenciable según Morales es “razonable”, ya que “incrementó sus niveles de conocimiento, y muchas veces el aumento trae como consecuencia que alguna gente te evalúe mal”. Eso sí, advierte que no descarta que las caídas de los diputados “de acá a un futuro tenga el mismo derrotero que Camila Vallejo y Karol Cariola, es decir que hayan comenzado tempranamente a despuntar en términos de evaluación. Lo que les pasó a ellas tiene que ver con estar asociadas al Partido Comunista, pero en el caso de Boric y Jackson, que eran los pro transparencia y los distintos, porque no se pegaron a ningún partido tradicional, a ellos lentamente les puede llegar de manera exacta el mismo derrotero”.

Episodio Mayol no alcanzó a ser medido

Las señales de baja en la aprobación serían peligrosas, dado que la encuesta CEP no alcanzó a medir el conflicto que sostuvo el conglomerado por el cupo en el distrito 10 con el ex precandidato presidencial del Frente Amplio, Alberto Mayol. El sondeo se realizó desde el  22 de julio al 17 de agosto, y la “pelea” comenzó el 16 de agosto, por lo que sólo alcanzó a medir un día, es por eso que la baja no tendría que ver con ese factor y se podría ver más agudizada en los próximos sondeos. “La caída de Boric y Jackson no responde a este evento, sino que a una evaluación más a largo plazo de la gente”, comenta el académico de la Universidad de Talca.

La encuesta además muestra que frente a la pregunta de si aprueba o desaprueba cómo está desarrollando su labor la coalición liderada por Beatriz Sánchez, sólo un 12% respalda y un 36% rechaza. Para el analista político Gonzalo Müller la baja en la evaluación y el escaso respaldo tiene que ver “con las primarias y la baja participación que ellos tuvieron; pienso que les pasó la cuenta. Estaban muy subvencionados por los medios, con gran cobertura, pero a la hora de movilizar demostraron que eran una coalición más marginal, no mayoritaria”.

Además agrega que “al verse expuestos a tener propuestas, ideas de país, en contraste no lo hicieron bien; se vieron demasiado hacia la izquierda. Yo creo que el Frente Amplio se izquierdiza mucho en la primaria y eso les pegó en la calidad de sus liderazgos o de la percepción ciudadana, ellos marcan sólo un 12% de aceptación… entonces cómo se explica eso”.

Si bien el tema de Alberto Mayol no alcanzó a afectar a Sánchez en esta encuesta, hay un punto “preocupante”, según Müller, porque la candidata no logra instalarse como una amenaza real para Alejandro Guillier. “Si bien ella está en la disputa, mi impresión es que este es su mejor momento, y pese a ello no logra ganarle a Alejandro Guillier, así que yo creo que sus opciones de pasar a segunda vuelta en realidad son muy bajas”, dice.

¿Quiebre en la segunda vuelta?

Según la encuesta CEP entregada ayer, debido a la dispersión de votos debería haber una segunda vuelta. El ex Presidente Sebastián Piñera es el que tiene la primera opción para ganar en el balotaje en todos los escenarios probables expuestos -con Beatriz Sánchez, Alejandro Guillier y Carolina Goic-, pero el senador por Antofagasta es quien aparece como el más competitivo para enfrentarlo. De todas maneras, si se considera el voto probable de Guillier y Sánchez la suma de un 36% no alcanza los 39,8% del ex Mandatario. Esto, dice Müller, es un dato “muy duro, es un golpe, porque las dos izquierdas no son suficientes para derrotar a Piñera, necesitan más. Es por eso que el quiebre con la DC, que algunos miraban sin importancia, les puede terminar costando la elección” y agrega que “la posición de Sebastián Piñera en términos de la probabilidad de que sea el próximo Presidente está en su punto más alto, creo que acá la disputa por el segundo lugar es una que ha perdido relevancia, porque Sebastián Piñera ya está por encima de la suma; esto a 70 días de la elección empieza a tomar un color un poco definitivo”. 

Con todo, el analista político piensa que la diferencia puede ser positiva para el Frente Amplio, dado que “va a haber mayor libertad para decir ‘mire nosotros somos una propuesta distinta, más de izquierda, de largo plazo, y no vamos a apoyar a Guillier en segunda vuelta’; yo creo que ese tipo de voces las vamos a empezar a escuchar con más fuerza en el Frente Amplio”. Aunque cree que eso es justamente lo que les puede comenzar a producir cierta “distorción o una tensión muy fuerte, y pensando como guionista la terminemos viendo reflejada en la claridad de un Giorgio Jackson llamando a votar por Guillier y a Mayol a no votar”.

Esto, dice, es la semilla que está instalada en esos dos liderazgos distintos, “uno más claramente de izquierda (Mayol) y otro que siempre tiene una pulsión de llegar a acuerdos con la Nueva Mayoría. A Giorgio Jackson, en el fondo de su sueño erótico, es liderar los restos de la Nueva Mayoría más a un Frente Amplio nuevo”.