Si bien quedan algunos meses, quienes conocen el proceso creen que falta tomar más resguardos y prever eventuales irregularidades. Según cifras de la Dirección para la Comunidad de Chilenos en el Exterior, aproximadamente 450 mil están en condiciones de votar.
Publicado el 23.11.2016
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“En enero haremos un ejercicio, una simulación de lo que podría ser la votación en cinco consulados, que serán una manera de ver cómo estamos preparándonos para este ejercicio tan importante”, dijo el Canciller, Heraldo Muñoz, refiriéndose al voto de chilenos en el exterior, a propósito de que la Presidenta Michelle Bachelet promulgó la ley que regula el ejercicio del derecho a voto de los chilenos en el extranjero hace algunos meses.

Desde el 2 de noviembre, hasta el 2 de marzo tendrán plazo los chilenos que viven fuera para hacer el cambio de domicilio electoral y votar en las próximas elecciones presidenciales de 2017. El plazo es de cuatro meses, ya que cuando concluya el proceso comenzará la conformación del padrón, que debe estar listo, según la ley, 90 días antes de las primarias, que se llevarán a cabo el 2 de julio.

El Ministerio de Relaciones Exteriores tiene considerado en el presupuesto 2017 una línea de financiamiento para la puesta en marcha del voto de chilenos en el exterior  de $1.792 millones de pesos, que tiene en consideración “los gastos operacionales, viáticos y pasajes del funcionamiento a distancia en 15 países con la mayor concentración de nacionales residentes, y campaña de difusión del proceso de votación” , según el informe de líneas programáticas de la cartera.

Las elecciones se desarrollarán de forma similar a como se realizan en Chile: El voto será en papel, en las mismas cédulas electorales usadas en el territorio nacional y las meses receptoras de sufragios estarán integradas por ciudadanos inscritos en el padrón. El Cónsul será el encargado de informar al director del Servel y al Tribunal Calificador de los resultados del escrutinio en cada una de las mesas mediante comunicación electrónica el día de la elección.

Lo anterior, porque el Ministerio de Relaciones Exteriores será -a través de los consulados de Chile- un actor relevante en el desarrollo del proceso. Esto será, según la página del gobierno, tanto en el desarrollo de cambio de domicilio electoral, como del acto electoral propiamente tal. Cada país que cuente con un Consulado de Chile, contará también con una Junta Electoral presidida por el respectivo Cónsul.

Ahora, esto genera dudas, ya que según una influyente fuente de Cancillería “el ministerio de Relaciones Exteriores es un ministerio político, al igual que los otros, y los Embajadores son de confianza de la Presidenta de la República y son justamente ellos quienes califican a los cónsules. Entonces estos últimos son particularmente sensibles a estas autoridades”, por lo que “si bien es cierto que los cónsules son de carrera, no es menos cierto que tienen un rol importante los embajadores, ya que precalifican a los cónsules, quienes pueden determinar las elecciones, porque son los que hacen las calificaciones”.

Otro de los elementos que se cuestiona es qué pasará en lugares donde no hay un consulado cerca. El director general consular, embajador Carlos Appelgreen, dijo a El Mercurio que “iremos a donde están los chilenos. Habrá iniciativas de gobierno en terreno y consulados a distancia, para facilitar el proceso”. Sin embargo, según quienes conocen el proceso, hay “precariedad de vehículos fiscales” que son los que permitirían moverse y también trasladar los votos.  “Un porcentaje grande de consulados no cuenta con un medio de transporte”, aseguran. Lo que haría complicado que un particular gestionara el movimiento, por la importancia que tiene el resguardo de los sufragios, “hacerla en ciudades donde no hay consulados aumenta la vulnerabilidad”.

Esto cobra más relevancia aún, considerando que en el exterior viven cerca de 900 mil chilenos, pero según cifras de la Dirección para la Comunidad de Chilenos en el Exterior, aproximadamente 450 mil están en condiciones de votar. Número que se puede transformar en protagonista a la hora de determinar una elección, como ocurrió en el año 2000, en la segunda vuelta entre Ricardo Lagos y Joaquín Lavín, donde la diferencia fue de sólo 180 mil votos. También ocurrió algo similar entre Sebastián Piñera y Eduardo Frei en 2010 donde sólo los separaron 223 mil sufragios.

Estos aspectos pueden tener más relevancia todavía en las primarias que se llevarán a cabo el 2 de julio, ya que en este tipo de instancias son menos las personas que van a sufragar; un ejemplo de eso es lo que pasó en las primarias de la entonces Alianza en 2013, donde Pablo Longueira superó a Andrés Allamand por 22 mil votos.

Otro de los factores que preocupa a quienes serán parte del proceso es que entre marzo y julio el Servel en conjunto con los Consulados deberán encontrar recintos para realizar las votaciones, pero no sólo eso, sino que también evaluar cuáles serán las formas de resguardar la seguridad del proceso. Si bien aseguran que ya hay países que se han mostrado dispuestos a ayudar el día de la elección, facilitando a sus policías, por ejemplo, esto no es del todo seguro. “En teoría, debería pedirse apoyo (y pagar) a policías extranjeras y guardias privadas… pero no habría juez competente porque este estaría en Chile”. Claro, y es que en las elecciones que se realizan en territorio nacional están a cargo las Fuerzas Armadas y de Orden.

Por último, inquieta el hecho de que en la ley promulgada por la Presidenta Michelle Bachelet, se da por hecho que los chilenos que viven fuera saben cómo es el proceso de votación. “Hay muchas personas que vivieron en Chile y lo conocen, sin embargo hay otros que votarán por primera vez, ya que se fueron del país hace muchos años y hoy se les da esta oportunidad”, comentan desde una Embajada.

Riesgo de intervencionismo electoral 

Uno de los temas que no ha quedado ajeno a estas elecciones que se llevarán a cabo fuera de Chile, es el “riesgo de intervencionismo electoral”, especialmente en Argentina, ya que hay sectores en donde la frontera con el país vecino está sólo a un par de kilómetros. Ya se especuló con eso, luego de que se conociera que un funcionario de la Municipalidad de Los Antiguos postulara a concejal de Chile Chico. Estas localidades se encuentran sólo a 18 kilómetros de distancia.

También existe un requerimiento en la Contraloría de La Araucanía en donde el diputado José Manuel Rojo Eswards (ex RN) denunció que el ahora ex Intendente de la Región, Andrés Jouanett, organizara un “gobierno en terreno” acompañado de 38 funcionarios públicos -con un gasto de viáticos de alrededor de 14 millones- a la zona de Neuquén donde viven gran cantidad de chilenos. “Me parece que es evidente que con la aprobación del voto de chilenos en el exterior, el gobierno de la Presidenta Bachelet lo que está haciendo es utilizar los recursos públicos para captar votos que los adhieran a ellos en las próximas elecciones”, dijo en ese entonces a Radio Bío Bío el parlamentario.