Los chilenos Mario Paredes y Juan Carlos Cappello viven en Estados Unidos hace más de cuarenta años. El primero está estrechamente vinculado a la Iglesia y el segundo al mundo de las comunicaciones. Junto a Heraldo Muñoz fundaron en Nueva York una ONG para preservar el legado de Gabriela Mistral.
Publicado el 16.01.2015
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“Es un verdadero aliciente, dado que la hemos conocido durante su estadía en Nueva York, en donde fue muy cercana a todos nosotros”. Así describía Mario J. Paredes, en una entrevista de septiembre de 2014, el entusiasmo que le generaba el segundo gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

Paredes, quien actualmente es presidente de la Cámara de Comercio Chileno-Americana de Nueva York, fue el encargado de organizar el 12 de septiembre de 2013 una actividad en su ciudad de residencia para recaudar fondos para la campaña de la entonces candidata de la Nueva Mayoría. La cita consistía en un viaje de dos horas a bordo de un exclusivo yate rodeando Manhattan. ¿El costo? US $1.000 en un cheque abierto que irían a apoyar la reelección de Bachelet.

Pero él no era el único que organizaba la actividad. Según publicó ayer The Clinic, el chileno residente en Estados Unidos, Juan Carlos Cappello, y el actual canciller Heraldo Muñoz -que por esos días oficiaba como subsecretario general del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)-, fueron los encargados de recaudar el dinero de la cita, en la que habrían participado un número indeterminado de personas entre chilenos y extranjeros. El hecho podría implicar una eventual irregularidad, pues según la ley 19.884 sobre gasto electoral, están prohibidos los aportes de campaña electoral “provenientes de personas naturales o jurídicas extranjeras, con excepción de los efectuados por extranjeros habilitados legalmente para ejercer en Chile el derecho a sufragio”.

En una primera versión a The Clinic, Muñoz dijo que en la actividad puso dinero de su bolsillo, al igual que otros diplomáticos latinoamericanos. En una segunda versión al mismo diario, el canciller dio luces de que sólo habrían participado chilenos, lo que fue desmentido horas más tarde por Paredes, quien señaló a Canal 13 que en la cita en el yate estuvieron “un par de médicos dominicanos, un abogado puertorriqueño… habían de varios países”. De hecho, “El Líbero” contactó al abogado oriundo de Puerto Rico José Orengo, residente en Nueva York, quien admitió haber sido invitado al acto de recaudación por Mario Paredes, pero que no alcanzó a asistir porque estaba fuera de la ciudad.

¿Quiénes son Paredes y Cappello? Sus redes con Bachelet y Muñoz

Mario-ParedesMaster en Filosofía en la Universidad Católica de Argentina y Master en Educación Religiosa de la Universidad Loyola de Chicago, Mario J. Paredes (en la foto) ha tenido una dilatada carrera en Estados Unidos.

Por ejemplo, ha sido vicepresidente de desarrollo de negocios de Merrill Lynch, empresa fundada en 1914 que se dedica al mercado de capitales; fue fundador y presidente emérito del Consejo de la Asociación Católica de Líderes Latinos (CALL); y asesor personal del Cardenal John O’Connor, arzobispo de Nueva York, entre varios otros cargos ligados a la iglesia.

Además, es autor de tres libros (“Historia de los Encuentros Nacionales de los católicos hispanos”, “Un Papa para la Urbe y Orbe” y “Catecismo del Pueblo”) y fundador del semanario “El Visitante Dominical” en Estados Unidos y “El Visitante” de Puerto Rico.

En el 2012, en tanto, Paredes fue distinguido como Caballero de la Gran Cruz de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén. Según un chileno que lo conoce de cerca, “su negocio es vender biblias”.

Pero sus roles que más lo unen a Chile y a los otros dos organizadores del evento del yate, son ser el presidente de la Cámara de Comercio Chileno-Americana de Nueva York, donde Juan Carlos Cappello figura como director; y ser vicepresidente de la Gabriela Mistral Foundation, ONG que en su página web mantiene a Heraldo Muñoz como su “chairman” y a Cappello como “board member”.

De hecho, la fundación dedicada a la poetisa fue inaugurada por la propia Bachelet en septiembre de 2007, cuando como Presidenta de Chile viajó a Nueva York para asistir a la Asamblea General de la ONU. Tras la ceremonia, en la que estuvieron presentes Muñoz y Paredes, este último señaló que la idea era “descubrir el legado de Mistral en la ciudad. Se trata de una fundación sin fines de lucro establecida con el propósito de levantar fondos para la educación de los niños del Valle del Elqui”.

Gabriela MistralEl 23 de marzo de 2012, cuatro años y medio después de la inauguración y un año y medio antes de la actividad en el yate, la fundación galardonó a la propia Bachelet con el premio “Humanitarians to the world” por su “liderazgo y trabajo humanitario en nombre de las mujeres del mundo” (en la foto).

Según quienes conocen de cerca a los organizadores del evento para recaudar fondos para Bachelet, los tres son buenos amigos y solían juntarse de forma frecuente en Nueva York. Las mismas fuentes señalan que mientras Michelle Bachelet estuvo a cargo de ONU Mujeres en “la gran manzana”, ella solía ver al grupo, aunque su círculo más cercano de amigos en la ciudad norteamericana lo componían el matrimonio de Jorge Pizarro y Paula Pacheco, ambos con cargos en el actual gobierno: el primero, hijo del senador DC del mismo nombre; y la segunda, hija del ministro de Energía, Máximo Pacheco.

Otra persona que conoce de cerca a Paredes y Cappello señala que ambos “tratan de vender influencia” y que por esa razón “dicen ser amigos de todo el mundo”.

cappelloCappello (en la foto), por su parte, es periodista de la Universidad de Chile y cuenta con un master en la Northwestern University. Con 76 años, lleva más de cuarenta viviendo en Estados Unidos, donde ha sido ejecutivo de importantes compañías como “Hill & Knowlton”, firma de comunicaciones de renombre mundial con oficinas en 38 países. En 1998 fundó “Hill & Knowlton Chile S.A.” junto a la sociedad anónima holandesa “Berkeley Square Holding B.V.”, para venderla en 2010 a “Hill & Knowlton Captiva S.A.”.

Inició su exitosa carrera a fines de la década de los 60 cuando ingresó a trabajar a ITT, mayor operador telefónico de EEUU. Partió en Chile y terminó como vicepresidente corporativo de la sede norteamericana, donde se mantuvo hasta 1997.

En una nota de 2005 publicada en El Mercurio sobre los chilenos que habían alcanzado grandes cargos en empresas transnacionales, Cappello señalaba que “hace 40 años era mucho más difícil, como extranjero, entrar a un mercado tremendamente competitivo como el norteamericano. Lo que sí es claro es que como inmigrante uno tiene que trabajar mucho más duro”.

Además trabajó en la consultora de comunicaciones “ICC Crisis”, junto al ex canciller Juan Gabriel Valdés (PS).

A pesar de la distancia, Cappello sigue vinculado a Chile. Pasa sus vacaciones en Santiago, fue director de la Fundación Chile por 25 años, posee acciones de Chilectra y en marzo de 2011 figuraba en el registro de accionistas del exclusivo barrio “Valle Escondido”, ubicado en Lo Barnechea.

También ha escrito libros. El primero es de 1992 y se titula “Relaciones públicas: artesanía de una profesión”. El segundo es de 2010 y es sobre tenis (fue miembro del comité ejecutivo del International Tennis Hall of Fame): “Miss Lizana from Chile: 49 minutos de fama”.