Riesgo de que el proceso se politice, de que sea intervenido o manejado por el Gobierno, y que los cabildos no sean representativos de toda la ciudadanía son algunas de las alarmas que encienden analistas.
Publicado el 13.04.2016
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La salida forzada de seis personas elegidas como facilitadores de los cabildos porque tenían antecedentes penales es apenas uno de los problemas que ha enfrentado la partida de la reforma constitucional que impulsa el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

Anoche, en cadena nacional la Mandataria anunció el comienzo de las inscripciones para los cabildos e invitó a la ciudadanía a participar a través del sitio  www.unaconstitucionparachile.cl o llamar al 600-2040000.

Para participar de forma individual, hay que llenar un formulario dispuesto en esa web en el que las personas podrán manifestar sus preferencias sobre tres temas: Valores y principios; deberes, derechos y responsabilidades; e instituciones del Estado que se crea deben ser contemplados en una nueva Constitución.

Los problemas que aquejan al proceso constituyente

Según reveló a este diario el presidente del Consejo de Observadores, Patricio Zapata, los ministerios de Interior y la Secretaría General de la Presidencia junto a las policías debieron revisar los antecedentes de las 216 personas, detectando que seis tenían antecedentes penales que les impedían realizar su labor de supervisar los cabildos ciudadanos.

“Hay por lo menos seis personas, y es lo que me informó la Segpres, que habrían sido bajadas porque presentaban problemas complejos de antecedentes. No conozco el detalle pero hablamos de antecedentes que no habían sido reportados como debían ser”, señaló Zapata a “El Líbero”.

Lo complejo para el gobierno es que dichas personas pasaron todos los filtros de selección en las que participaron 8.691 postulantes, proceso que realizaron empresas consultoras con la supervisión del Servicio Civil, funcionarios de la Segpres y miembros del Consejo de Observadores, quienes eligieron a los definitivos 216.

Por tanto, la inscripción para los cabildos comenzará hoy sin tener la lista definitiva de facilitadores, que deberán resguardar y dar garantías de los cabildos ciudadanos.

La primera voz de alerta sobre los vicios que podría tener el proceso constituyente de Bachelet la dio José Miguel García, empresario de la Araucanía, quien renunció al Consejo de Observadores porque “no están las condiciones mínimas que me permitan ser garante, y asegurar, como nos encomendó la Presidenta de la República, un proceso transparente, participativo y sin sesgo político”.

Sobre el proceso que comienza hoy, García dijo que el diseño definido “transforma la primera fase de encuentros locales, etapa inicial y de real participación ciudadana, en una pieza oscura, que los observadores no podremos en rigor garantizar”.

Cabilderos, la agrupación ciudadana que pondrá lupa en el proceso

cabilderos.clPrecisamente para auscultar todo el proceso surgió la agrupación ciudadana cabilderos.cl, conformada por una red de 250 personas, estudiantes y  académicos que defienden el valor de la “democracia constitucional y representativa”, y quienes están preocupados por “algunas acciones –o indefiniciones- del Gobierno o la posición de grupos radicales sobre el tema constitucional. Desde ya, rechazamos la visión de los iluminados que se sienten con el derecho de articular lo que, en teoría, la ciudadanía piensa al respecto”.

Uno de sus líderes, Marcos Vargas, secretario adjunto de la FECh, sostiene que ellos creen en el “sentido común de los chilenos y su sabiduría, la que ha sido menospreciada por el Gobierno, tal como lo puso en evidencia el supuesto trabajo de educación cívica que desarrolló”.

Vargas denunció que el proceso de capacitación para los observadores realizado en la Universidad de Chile se hizo a puertas cerradas, sin permitir la presencia de estudiantes de la propia casa de estudios, lo que no se condice con la transparencia que señalan las autoridades.

La organización enumera una serie de cosas que el Gobierno cambió respecto de lo anunciado originalmente. Por ejemplo, que la participación individual será a través de un formulario y no con preguntas cerradas en la participación individual; que los encuentros locales serían sin límite de personas, lo que fue cambiado, al igual que se limita la participación de candidatos a concejal y los alcaldes que no pueden organizar encuentros.

Además, las nuevas actas no contemplan un listo de contenidos, sino que señalan que saldrán espontáneamente de los cabildos y que se deben tomar acuerdos, acuerdos parciales o desacuerdos.