El desempleo de 7,1% en septiembre que registró la encuesta de la Universidad de Chile en el Gran Santiago –el mayor en tres años-, dejó en evidencia que el empleo informal crece tres veces más que el asalariado, se dispara la cesantía de mayor duración, aumenta la brecha entre empleadores y obreros, el desempleo llega a 9% en algunas actividades y en 1 de cada 10 hogares hay un desocupado.
Publicado el 23.10.2015
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La encuesta sobre empleo del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile –que se realiza hace 57 años- arrojó que el desempleo en el Gran Santiago subió de 6,5% en junio a 7,1% en septiembre pasado, la mayor cifra en tres años.

La desocupación, además, superó el 5,9% de septiembre de 2014, lo que significa una variación de 1,2 puntos porcentuales, la mayor desde septiembre de 2009, cuando el país sufría la crisis subprime que llevó la cesantía a un  peak de 12,8% en marzo de ese año.

El incremento del desempleo era esperado por el mercado debido al débil desempeño de la economía durante 2014 y 2015, con crecimientos en torno al 2%, acompañado de sostenidas caídas en la inversión y de mermas en la creación de empleo.

“Esta evolución de la tasa de desempleo revela la existencia de un proceso del mercado laboral, en consistencia con el escenario macroeconómico actual”, sostiene el estudio de la U. de Chile, que revela, al menos, cinco datos del profundo deterioro que afecta al empleo en Chile.

1- Casi se triplica la cesantía de larga duración

De acuerdo al último informe laboral de Clapes UC, la cesantía de larga duración aumenta en forma considerable. En septiembre de 2014 un 11,9% de los cesantes llevaba en dicha condición entre seis meses y un año y ahora esa cifra es de 12,6%.

En la misma línea, los cesantes que llevaban más de un año en esa condición eran 1,3% el año pasado, mientras que hoy es 3,6%, tres veces  más.

2- Empleo informal crece tres veces más que el asalariado

El deterioro laboral no sólo se manifiesta en un aumento de la tasa de desempleo. Es importante también notar que cuando las personas no encuentran empleo y en especial, cuando deben mantener una familia, no se quedan sólo en la búsqueda de un empleo asalariado, sino que deben salir a realizar trabajos por cuenta propia para generar algo de ingresos para el hogar.

Las cifras muestran que el empleo total creció 3% en el último año, pero ese promedio esconde realidades bastante distintas: mientras el empleo asalariado (el que más depende del crecimiento económico) creció sólo 1,2%, el empleo por cuenta propia lo hizo en 4,3%, es decir, tres veces más.

3- Crece la desigualdad de ingresos entre obreros y empleadores

Uno de los datos más complejos que muestra la encuesta de la U. de Chile es que la desigualdad en el último año ha aumentado.

Si en agosto de 2014 los empleadores tenían en promedio ingresos laborales 5,9 veces superiores a los de los obreros, en agosto pasado esa diferencia aumentó a siete veces. Es decir, los empleadores ganan $2,3 millones y los obreros $331 mil.

Si se compara a los empleadores con los trabajadores por cuenta propia ($478 mil) esa cifra pasó de 3,8 a 4,9 veces. La razón es que mientras los ingresos de los empleadores han crecido 16,8% en términos reales en el último año, el de los obreros ha decrecido 1,2% y el de los cuenta propia ha caído 7,9%.

En consecuencia, la evidencia muestra en forma clara que los trabajadores de menores ingresos son los que más están sufriendo con esta desaceleración.

4- Cesantía de 9% en algunos sectores productivos

Si bien el promedio del desempleo en el Gran Santiago es 7,1%, algunas actividades productivas tienen una cesantía mucho mayor. La más alta es de 9% y se produce en el sector del transporte, las comunicaciones y los servicios de utilidad pública, seguidas de 7,9% en la construcción y el comercio.

“Esto revela un claro deterioro laboral, de la mano de la desaceleración económica. Sectores como el comercio y transporte muestran un evidente empeoramiento, en línea con la desaceleración del consumo y la debilidad de la inversión”, explica Juan Bravo, investigador de Clapes-UC.

El economista agrega que en junio la Copa América ayudó a mostrar una situación menos mala, con una fuerte alza de empleo en el comercio, “efecto puntual que ya pasó y las cifras comienzan a ser más realistas”.

Es llamativo que el desempleo en el comercio haya subido en septiembre, dado que es un mes en que tradicionalmente hay mayor actividad en ese rubro económico por las Fiestas Patrias.

Al menos desde 2008,  la cesantía en septiembre siempre ha sido menor que la de junio, según se observa en la serie histórica de la encuesta. Por ejemplo, entre junio y septiembre de 2009, la cesantía cayó de 11,9% a 10,7%; en los mismos meses en 2010 bajó de 8,9% a 8,2%; en 2011 de 8,1% a 7,3%; en 2012 de 7,2% a 6,6%, al siguiente año también bajó de 6,2% a 5,9% entre junio y septiembre y el año pasado de 6,6% a 7,1%.

5- En el 11% de los hogares chilenos hay un desempleado

Según la encuesta, en septiembre de 2015 un 11,1% de los hogares tenía al menos una persona desempleada. Esta cifra es superior en 2,3 puntos porcentuales a la observada un año atrás en los hogares del Gran Santiago, cuando se tenía un 8,8% de los hogares con al menos un desempleado.

En la mayoría de los hogares registrados en septiembre de 2015 con algún desocupado, algún otro miembro del hogar sí tenía empleo (8,3% del total de hogares), mientras que sólo en 2,8% de los casos no había personas ocupadas. Esta última proporción es superior a la registrada hace 12 meses, en 1,1 puntos porcentuales.

Desempleo 2008-2015

FOTO: PABLO VERA LISPERGUER/AGENCIA UNO