El ex ministro de la Segpres asegura que el diagnóstico errado de la Nueva Mayoría abre una oportunidad política para la Alianza que debe capitalizarse en las elecciones municipales de 2016.
Publicado el 23.09.2014
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“Dos errores fundamentales de la Nueva Mayoría fue el título de la columna del ex ministro de la Segpres y académico UDD, Cristián Larroulet, publicada el domingo 21 de septiembre en La Tercera. En el texto, que se basa principalmente en un diagnóstico sobre la actual administración, da conocer dos falencias de la Nueva Mayoría y del actual gobierno de Michelle Bachelet: “error de diagnóstico” y “error de políticas públicas”.  Larroulet, afirma que, por un lado, el oficialismo tiene un “diagnóstico equivocado que no corresponde a las aspiraciones más profundas de la mayoría nacional”, y por otro, que las reformas impulsadas por el Ejecutivo no lograrán reducir la desigualdad.

Sin embargo, explica que ante este escenario se abre una “buena oportunidad política” para la oposición, ya que esos dos errores le permitirán crear una “nueva conexión con la ciudadanía”.

En entrevista con “El Líbero”, Larroulet, además de profundizar en esta reflexión, agrega un tercer error que podría cometer la Nueva Mayoría: “que la expansión del presupuesto no tomara en cuenta la crisis de confianza que hay hoy día”.

– Ayer el senador Ricardo Lagos Weber (PPD) afirmó que el presupuesto 2015 será mayor que el anterior y que va a superar los 70 o 72 mil millones de dólares. ¿Qué opina al respecto?

– Sería un grave error de la Nueva Mayoría el que la expansión del presupuesto no tomara en cuenta la crisis de confianza que hay hoy día y que está limitando el crecimiento de la economía. Creo que si se expande el gasto público, y  su vez, hay un temor por el financiamiento del fisco, producto de que estamos teniendo un crecimiento económico que es menos de la mitad o la mitad de lo que estaba proyectado, estamos hablando de una caída de ingresos muy significativa, que pone en peligro uno de los activos importantes de la economía chilena, que es la  disciplina fiscal. Yo sería en esta materia extremadamente cuidadoso y prudente con el gasto público.

– Con respecto al presupuesto 2014,  desde el oficialismo critican que se calculó sobre una “base irreal” de la proyección del crecimiento de la economía. ¿Cómo responde a esto?

– Recordemos que el presupuesto 2014 se entregó en septiembre de 2013 y en ese momento las cifras de proyección de crecimiento del FMI y del Banco Central eran muy similares a las que se proyectó por parte de la autoridad. Lo que pasa es que hemos tenido un crecimiento muy inferior, porque  había un factor nuevo, que es la reforma tributaria que fue anunciada en ese momento y que ha tenido un impacto en la confianza y en detener la inversión. Pero no sólo eso, sino que también el gobierno de la Nueva Mayoría ha planteado otras reformas que son muy profundas y que son reformas contrarias al emprendimiento, a la innovación y  a la inversión.  Me refiero a la reforma constitucional, a la reforma al código de aguas y  a la reforma laboral. Entonces estamos hablando de otras reformas que son muy profundas y que están dañando la confianza, y eso es lo que hay que suspender, e ir por un camino de reformas pro inversión privada que se requiere con mucha urgencia.

– ¿Cuál era el objetivo de su columna “Dos errores fundamentales de la Nueva Mayoría”?

– Es una reflexión personal, profunda, que me parece a mí necesario plantearlo en el momento actual, principalmente por el hecho de que en  muy poco tiempo, en seis meses de  gobierno, estamos viendo  una fuerte caída de la actividad económica, estamos viendo una situación de desconfianza que crece y una caída en el respaldo político al gobierno.  Lo que busca la columna es plantear que aquí hay dos errores fundamentales que la Nueva Mayoría ha cometido y que el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet ha cometido, que son profundos y que abarcan gran parte de las políticas públicas que se están tratando de implementar; por eso digo que estos errores están asociados a un diagnóstico equivocado, que se sustenta en la idea de que hay un malestar en la ciudadanía chilena, interpretado en las propuestas del movimiento estudiantil. El segundo gran error, que es el motivo de buscar una sociedad más equitativa, no se va a lograr con las propuestas que se están llevando a cabo.

– ¿Esta visión planteada por usted, interpreta al gobierno anterior y al ex Presidente Piñera? ¿Lo conversó previamente con él?

– No lo he hablado con el ex Presidente Piñera, pero creo que no hay duda de que esta visión es compartida por la gran mayoría.  Tengo bastante relación con las directivas de los partidos políticos de la oposición y los movimientos Amplitud y Evópoli, y sé que se comparte el diagnóstico.

– Usted asegura que ante este contexto se está produciendo una “buena oportunidad política” para la oposición. ¿Por qué?

– Porque el diagnóstico equivocado y las políticas implementadas por la Nueva Mayoría, al basarse en un diagnóstico equivocado y, en segundo lugar, en instrumentos equivocados, están produciendo una reacción ciudadana, hay un movimiento ciudadano expresado, por ejemplo, en los emprendedores, en los pequeños y medianos empresarios contra la reforma tributaria, expresado, por ejemplo, en los padres de familia de los colegios particulares subvencionados, en los  sostenedores, es decir, gente que desea la libertad, gente que desea la provisión privada en educación y gente que no le tiene confianza al Estado y que se está hoy día movilizando en contra de las políticas que se están realizando. Y ese contacto ciudadano es una gran oportunidad para la oposición.  La oposición tiene que defender con fuerza las ideas de la  libertad, de la justicia y tiene que, a su vez, empatizar, tener cercanía con los ciudadanos que ven amenazada su libertad por las políticas de la Nueva Mayoría.

– ¿Y cómo podría la oposición capitalizar esta oportunidad?

– La oposición debe tener, a mi juicio, tres actitudes  fundamentales. La primera, defender con mucha fuerza sus ideas, fundamentalmente  las ideas de la libertad, del progreso y la justicia. En segundo lugar, la oposición debe estar más en terreno, estar más en sintonía con la ciudadanía. Y en tercer lugar, tiene que siempre plantear propuestas alternativas y defenderlas con mucha fuerza, con mucha pasión, con convicción.

– ¿La oposición ha tenido estas “tres actitudes” de las que usted habla?

– Veo que la oposición ha tenido una reacción que concuerda con el hecho de haber tenido una derrota política en la última elección, pero ha renovado sus cuadros; tenemos hoy día directivas de RN y la UDI que son directivas más jóvenes.  Estoy optimista por lo que está haciendo la oposición, especialmente a la luz de que hoy día políticamente hay una gran opción y esa opción se tiene que dar como un primer signo en las elecciones municipales de 2016. Creo que ahí hay una prioridad altísima por parte de los partidos políticos de oposición. Creo que también la unidad es otro de los elementos que ellos tienen que privilegiar por sobre todas las cosas.

– Usted menciona las municipales 2016 como una instancia donde la Alianza tendría “una gran opción”. ¿Y cuándo cree que es  oportuno que la oposición defina sus candidaturas presidenciales?

– Este no es el momento de candidaturas presidenciales, es momento de estas cuatro cosas: defensa clara de ideas, planteamiento de alternativas, cercanía con la ciudadanía y unidad. Y junto con esto, empezar a trabajar para las elecciones municipales.

 

FOTO: PABLO OVALLE/AGENCIAUNO