Aunque ahora apoya la medida, en enero el Intendente Metropolitano había asegurado que la restricción se debía aplicar a todos los catalíticos. "No queremos dar la imagen de que quien se compró el auto nuevo es el que puede andar por Santiago y el resto que se joda", dijo en esa oportunidad.
Publicado el 05.10.2016
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El pasado lunes fue presentado el plan de descontaminación para la Región Metropolitana, llamado “Santiago Respira”, que busca implementar la restricción permanente para vehículos catalíticos previos al año 2012 entre el 1 de mayo y el 31 de agosto de 2017, con el que se busca reducir en un 60% las emisiones de contaminación. Sobre el tema ha estado hablando en distintos medios el Intendente Metropolitano, Claudio Orrego, y ha apoyado la iniciativa, pero hace apenas nueve meses era otra su opinión.

En enero de este año, Orrego había asegurado mientras se discutía el anteproyecto: “En cinco años más no queremos dar la imagen de que quien se compró el auto nuevo, es el que puede andar por Santiago y el resto que se joda (…) Deberíamos aplicar la restricción acotada a cuatro meses, sólo 16 veces por vehículo al año, a todos los catalíticos. Ya nos cuesta fiscalizar la restricción sin distinción, hay que imaginarse cómo sería con la distinción (de que se considere el año del vehículo)”.

Esta mañana, una de las entrevistas que ofreció el intendente fue en  Radio Cooperativa, donde aseguró que la restricción de los autos no es lo más fuerte del plan. “Es un conjunto de medidas las que se están tomando, más de 70, para poder descontaminar Santiago. La medida es para todos los vehículos catalíticos anteriores al 2012 porque fue cuando cambió la orden de los tipos de vehículos que podían entrar a nuestro país, que son claramente más descontaminantes. La gente no se da cuenta, pero la medida más dura es la prohibición completa del uso de la leña, eso ayudará a un tercio de la contaminación de Santiago”, aseguró.

FOTO: AGENCIA UNO.