En conversación con "El Líbero", el periodista y editor ejecutivo de la revista argentina "Noticias", Silvio Santamarina, analiza el complejo escenario de su país tras el fallecimiento del fiscal Alberto Nisman. "Es la reacción de un gobierno débil que parece fuerte. La Presidenta contesta en Facebook y Twitter a una crisis de Estado", afirma.
Publicado el 23.01.2015
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A cuatro días de la muerte del fiscal Alberto Nisman, el escenario es “confuso y turbulento”, según el editor ejecutivo de la prestigiosa revista argentina “Noticias”, Silvio Santamarina. El periodista, en conversación con “El Líbero”, analiza  el difícil momento que está viviendo Argentina y el gobierno de Cristina Fernández.

0a19f12Afirma que la mandataria “siempre tiene eneros complicadísimos, y que luego los remonta”, sin embargo, reconoce que esta vez será diferente. “Estamos ante un fin de ciclo político y económico. Que se manifiesta en el plano judicial también”. Además, explica que la primera hipótesis de suicidio dada a conocer por el gobierno argentino “pierde firmeza”, debido a las declaraciones del cerrajero que abrió la puerta del piso del fiscal.

Además, Santamarina explica que el gobierno de Cristina Fernández está dentro de una “trampa discursiva”. “Y ahora se meten en la posición comunicacional más incómoda, antipática y riesgosa: polemizar cada mañana con un muerto”

– ¿Cómo ve el escenario hoy en Argentina tras la muerte del fiscal Nisman?

-Escenario confuso y turbulento, tal como se esperaba para este último año del ciclo kirchnerista. Por otra parte, hay una curiosidad: la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner siempre tiene eneros complicadísmos. Aunque luego los remonta. La diferencia esta vez es que estamos ante un fin de ciclo político y económico. Que se manifiesta en el plano judicial, también.

– Con las últimas informaciones, ¿qué ocurre con la primera hipótesis del suicidio?

-La primera hipótesis del suicidio pierde firmeza, tras las declaraciones del cerrajero que abrió la puerta del piso del fiscal, las pericias balísticas, las declaraciones de la ex esposa de Nisman, los últimos chats del fiscal, etc. La propia Presidenta empezó a cambiar su postura inicial de que se trataba de un suicidio. En estas horas, además, se esperan los resultados del allanamiento judicial de las cámaras de seguridad del edificio.

– ¿Cómo cambió el caso AMIA tras la muerte del fiscal?

– Este era un año clave para la causa AMIA, porque a mediados de año estaba programado el jucio oral a sospechados en la cadena de encubrimiento, a la que ahora podría agregarse a Cristina Kirchner y funcionarios. Esta sorpresiva situación le dará mucha repercusión mediática a un caso que ya había cansado un poco a la opinión pública por tantos años sin avances. Aunque también se suma el peligro de que la causa judicial se politice demasiado en un año electoral y con una muerte política como la de Nisman, lo cual puede complicar aún más el esclarecimiento del atentado.

– ¿Habrá un desenlace después de 20 años de investigación?

-Temo que la discusión política interna sumada a la pulseada diplomática en pleno clima de terror mundial (tras la masacre de París) demore cualquier desenlace claro de la investigación por la AMIA.

– ¿Cómo analiza la reacción del gobierno ante la muerte del fiscal?

– Es la reacción de un gobierno débil que parece fuerte. La Presidenta contesta en Facebook y Twitter a una crisis de Estado. Fiel al historial del matrimonio Kirchner, nunca da la cara en medio de una crisis que involucra manifestaciones populares en contra en las calles. Ella, que se la pasa hablando en cadena nacional por televisión, no apareció en los últimos días. Solo se limitó a escribir en las redes sociales sus hipótesis del caso, con mucha imprudencia, y su vehemencia habitual. El resto del Gobierno acompaña su desconcierto. Y ahora se meten en la posición comunicacional más incómoda, antipática y riesgosa: polemizar cada mañana con un muerto. Deberían intentar salir de esa trampa discursiva, y dejar de contestarle al escrito que dejo el fiscal.

– ¿Cómo visualiza el futuro de Argentina? ¿Cómo estará el país en un año más?

– No logro sostener una mirada optimista para el próximo año. En medio de una crisis terminal del modelo económico de la última década, los argentinos estaremos todo el año debatiendo sobre una muerte política, con la Presidenta peleando en los Tribunales, no solo por este caso sino por varios temas de corrupción, y sin un sucesor claro para su oferta electoral. No es un escenario positivo.

– ¿Qué ocurre con la campaña presidencial ante el actual panorama?

– La campaña se enrarece, y la oposición tampoco encuentra un rumbo claro, mientras busca cómo capitalizar esta crisis de Gobierno, sin mostrarse conspirativa ni oportunista. La clase dirigente argentina, incluyendo su empresariado, se está mostrando incapaz de retomar el timón del país, porque le sigue teniendo miedo al kirchnerismo, y porque no logra despejar por un tiempo sus egoísmos personales, especulando con algún beneficio más que pueda tironearle a este Gobierno en retirada. Y las únicas voces opositoras que prevalecen terminan siendo las más destempladas, que son fácilmente estigmatizadas como “golpistas”. Así es muy difícil encaminar una transición ordenada y provechosa para la mayoría de los argentinos.

 

FOTO: AGENCIA UNO