El miércoles el proyecto entra a la Sala de la Cámara. Los jefes de bancada del oficialismo advierten que la reforma tiene que aprobarse ese día.
Publicado el 08.09.2014
Comparte:

La teleserie está llegando a su fin. A poco más de cinco meses de que la Presidenta Michelle Bachelet presentara en cadena nacional los alcances de su reforma tributaria, este miércoles el proyecto regresará a la Sala de la Cámara de Diputados para su última votación. Y si bien no sería por unanimidad, el mensaje del Ejecutivo sería aprobado sin problemas ese mismo día.

Según señalan a “El Líbero” los jefes de bancada de la DC, el PS, el PPD y el PRSD, los votos de los parlamentarios de la Nueva Mayoría estarían asegurados, aunque algunos diputados de la falange esperan que el gobierno les brinde una señal y corrija tres aspectos de la batería de indicaciones aprobadas en el Senado: que se elimine la repatriación de capitales chilenos en el extranjero con una tasa fija del 8%, que el Ejecutivo comprometa el pago a las Pymes en menos de 45 días, y que se destinen parte de los recursos de la reforma a las familias más vulnerables de las regiones vía asignaciones.

El jefe de los diputados DC, Matías Walker, y el presidente de la Comisión de Hacienda, Pablo Lorenzini, señalan que esas tres cosas deberían quedar zanjadas en las próximas horas y que, de esa forma, el proyecto contaría con la venia de todos los parlamentarios de la Nueva Mayoría. Eso sí, Lorenzini advierte que la votación definitiva podría postergarse para el martes 23 de septiembre en caso de que muchos parlamentarios quieran hacer uso de sus 10 minutos de tiempo para justificar su sufragio, como ha ocurrido en proyectos emblemáticos anteriores.

Esa postura es descartada por otros parlamentarios consultados. Según explica el jefe de bancada del PS, Marcelo Schilling, “la reforma se debe aprobar el miércoles hasta la hora que sea, porque están todos los votos”. Asimismo, el parlamentario defiende lo realizado por la Cámara en la cuestionada aprobación del proyecto en mayo, en su primer trámite, que luego quedaría en letra muerta tras las modificaciones realizadas en el Senado. “Imagínese que se hubiera votado toda la reforma en el escenario económico actual… no habría reforma”, sentencia.

En tanto, Marcos Espinosa, jefe de la bancada radical, y Pepe Auth, representante del PPD, sostienen que sus parlamentarios votarán a favor de la reforma. “Acordamos votar el miércoles. Es importante honrar el compromiso, y hacerlo a tiempo, para que estén los recursos para el próximo año”, señala el primero. Auth, por su parte, sostiene que “vamos a aprobarla por amplísima mayoría, para despejar toda incertidumbre y asegurar los recursos públicos”.

Alianza dividida

En RN y la UDI no hay una postura única. El jefe de bancada de la colectividad de Antonio Varas, Nicolás Monckeberg, admite que al menos la mitad de sus 15 diputados votará en contra. “Vamos a rechazar la alzas de impuestos que afectan a las Pymes, la clase media, el empleo y la inversión. No vamos a transar en eso y vamos a votar en contra”, advierte.

En el partido ubicado en calle Suecia, en tanto, la mayoría está por honrar el protocolo de acuerdo sellado con el gobierno el 8 de julio pasado. “Vamos a respetar la palabra empeñada. La UDI votará todas las indicaciones a favor. Jamás habríamos votado esta reforma a favor, pero nos vimos forzados. La política es el arte de lo posible”, señala el jefe de bancada de la UDI, Felipe Ward. Los únicos diputados gremialistas que han manifestado abiertamente que están por rechazar la reforma son Felipe de Mussy, Jaime Bellolio, Sergio Gahona y Sergio Ulloa.

Aún con sus votos en contra, el gobierno sólo necesita que la Nueva Mayoría se cuadre con el proyecto para lograr su aprobación, evitar la comisión mixta y así contemplar esos dineros extras en la tramitación del Presupuesto para 2015, que debiera iniciarse el próximo mes.