El parlamentario de la UDI presentó un informe con críticas al último proceso de licitación del organismo, el que finalmente será auditado por la Contraloría. Una de las empresas cuestionadas se adjudicó un contrato por más de $60 mil millones.
Publicado el 05.02.2016
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El 6 de noviembre de 2015 Junaeb abrió el proceso de licitación para la contratación del servicio de suministros de raciones alimenticias para los beneficiarios del Programa de Alimentación Escolar y de Párvulos durante los años 2016, 2017, 2018 y hasta febrero de 2019, proceso que terminó el 27 de enero pasado con nueve empresas ganando.

Sin embargo, un informe presentado ayer ante la Contraloría por el diputado Sergio Gahona (UDI) y el senador Víctor Pérez (UDI), da cuenta de una serie de supuestas irregularidades y vicios que se habrían cometido durante el proceso.

De hecho, en un artículo publicado ayer por “El Líbero“, se informa que una de la empresas, Servicios Alimenticios Hendaya SAC, que se quedó con parte de la licitación por casi $62 mil millones, está cuestionada porque en febrero de 2015, vía trato directo, se habría adjudicado contratos con sobreprecio con la Junaeb.

Este episodio es parte de la denuncia realizada por los parlamentarios, que además abarca otros puntos. En entrevista con “El Líbero“, el diputado Gahona los explica.

– ¿Cuál es su impresión tras haberse reunido con el contralor Jorge Bermúdez para presentarle su denuncia?

– Nos fue muy bien. La prioridad uno de la Controlaría para el 2016 es la Junaeb. Partiendo de la base de que van a auditar la licitación 2016, porque le llevamos toda la evidencia y, claramente, para nosotros hay irregularidades que son atendibles y bastante razonables. Por otra parte, el contralor además comprometió que la prioridad número uno de las auditorías de la Contraloría van a ser en la Junaeb y no sólo el tema de la licitación 2016, sino que también la ejecución de los contratos. La reunión duró una hora y pudimos explayarnos ampliamente en cada una de las materias.

– En el informe que presentaron ante Contraloría ustedes señalaron que en el proceso de licitación de Junaeb hubo “faltas de fundamento en las decisiones del servicio, ilegalidades y arbitrariedades”. ¿A qué específicamente se refieren?

– Por ejemplo, en el análisis financiero que se hizo a las empresas, donde claramente hay discriminación arbitraria, también hay distintos criterios para calificar a unas y otras empresas; dejan a las empresas pertenecientes a un gremio y las que no están en él curiosamente quedan afuera; en ese gremio en el directorio están las dos empresas que adjudicaron la mayor cantidad de contratos; esos contratos se lo adjudicaron las empresas más cuestionadas en 2015 por los tratos directos, con el sobreprecio; empresas que habían sido asesoradas por el asesor jurídico de la Junaeb, entre otras irregularidades.

En la calificación financiera de las empresas, por ejemplo, claramente hay arbitrariedades, porque no se mide con la misma vara a cada una de las empresas. Nos parece que el análisis financiero que fue contratado es bastante “pobre” y poco profesional. Además, el análisis lo realizó una persona externa al servicio. Para eso lo licitaron en $12 millones y adjudicaron a una persona natural por $6.800.000.  O sea, para una licitación de US$ 300 millones pagar ese monto por un análisis que permitía calificar a las empresas que iban a poder seguir participando, nos parece realmente ridículo. Además, a algunas empresas se las excluía por ciertos parámetros que a otras, con los mismos problemas, se les permitía seguir. Entonces, fue bastante poco serio e irregular el proceso de análisis de la capacidad financiera de las empresas.

– Desde un punto de vista jurídico, ¿es cuestionable que empresas como Hendaya o Alicopsa, que han sido cuestionadas por procesos anteriores, ganen la licitación? En Junaeb dicen que no pueden dejarlas fuera si es que cumplen con las bases y no hay una condena en contra de ellas.

– Es que ahí el principio de igualdad de los oferentes también se vulneró en todo el proceso, porque se calificó de una manera desigual y se calificó de una manera distinta a empresas como Hendaya y Alicopsa. Además, a ambas se las debería haber dejado fuera de la licitación si se les hubiera calificado con la misma rigurosidad que se evalúo a las otras empresas oferentes. Es impresentable que las empresas que fueron cuestionadas y que aún son cuestionadas por la Contraloría -y eso que la Junaeb aún no responde ante estos cuestionamientos de la entidad aunque el plazo venció el 24 de enero pasado- se presenten a la licitación. Si bien es cierto que no están siendo condenadas, el sentido común indica que al menos se deben calificar de la misma forma que están calificando a las otras empresas. Eso no se cumple, por lo tanto se vulnera el principio de igualdad de los oferentes. La licitación claramente está dirigida para estas dos empresas que llevan mucho tiempo trabajando con la Junaeb.

– Ustedes señalan que ambas empresas cuestionadas son parte de la asociación gremial NutreChile, que reúne a concesionarias de Junaeb, y que varias empresas que fueron excluidas del proceso no forman parte de esta organización…

– Eso es lo otro curioso. Primero, me preocupa que el director nacional de la Junaeb, Cristóbal Acevedo, delega en un fiscal facultades que son propias y exclusivas de él mismo, dentro de una resolución que carece de toda legalidad. Por otra parte, descansa toda la responsabilidad y atribuciones que son propias de un director nacional en una comisión, son cuestiones que nos parecen raras. Además, solicita autorización al fiscal -a una persona que no es superior jerárquico de él- para poder recibir a gestores de intereses como NutreChile donde hay directores que participan en la licitación, no se declara esto bajo la Ley del Lobby, es del todo irregular.

– ¿Cree que existen presiones por parte de NutreChile?

– No tengo ninguna duda de que hay presiones e influencia por parte de NutreChile sobre la Junaeb.

– En el informe también sostienen que hay sindicatos de manipuladoras de alimentos que han acusado vicios en el procedimiento…

– Se refieren a los mismos vicios que nosotros estamos manifestando y al hecho de que se adjudiquen la licitación empresas que han sido duramente cuestionadas. Lo que más les preocupa a estos sindicatos, es que las empresas que están siendo cuestionadas son las que menos pagan a las manipuladoras de alimentos y ellos están sintiendo que se están dejando fuera a aquellas empresas que precisamente tienen una mayor preocupación por las remuneraciones y por el bienestar de las trabajadoras.