El cuñado del ex Mandatario y presidente de la constructora de hospitales OHL, que se ha adjudicado contratos con sobreprecios por US$180 millones, también estuvo envuelto en 2005 en una millonaria adjudicación con Correos de Chile como ejecutivo de una compañía de software. Lagos envió una furiosa carta al dueño de El Mercurio en que acusó al medio de ser un “resumidero de todos los infundios” por publicar informaciones relativas al caso.
Publicado el 18.11.2016
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Una década después, un integrante de la familia Durán de la Fuente, vinculada al ex Presidente Ricardo Lagos, vuelve a estar en medio de una polémica por millonarios contratos con organismos del Estado.

Roberto Durán de la Fuente, presidente en Chile de la constructora española OHL y hermano de Luisa Durán, cónyuge del ex Mandatario, está en el escrutinio público porque el Ministerio de Salud le adjudicó a su empresa los hospitales de Curicó, San Antonio y Marga Marga (en proceso), con sobreprecios de US$180 millones, incluso no siendo las ofertas más baratas.

Esta situación será investigada por una comisión especial de la Cámara de Diputados, que recibió el respaldo de 70 parlamentarios, incluidos varios de la Nueva Mayoría, quienes advierten que podría haber graves irregularidades en las licitaciones.

“Queremos entender por qué se están adjudicando hospitales a una empresa que no es la más barata y que es cuestionada en el extranjero, y está siendo investigada por corrupción con denuncias de pagos a políticos para adjudicarse proyectos”, dijo a este diario la integrante de dicha comisión, Karla Rubilar.

El ex Presidente pidió ayer que “las instituciones funcionen. Me parece espléndido que haya una institución como esa y creo que es muy bueno que las instituciones funcionen y que la comisión haga su tarea”. En esa línea, agregó que “el Gobierno explique, o los ministerios expliquen qué pasa con esa licitación, como cualquier otra, creo que es algo absolutamente adecuado y que se haga pronto, mejor”.

El millonario negocio con Correos de Chile del cuñado de Lagos

Una  polémica similar vivió el hermano menor de la ex Primera Dama en octubre de 2005, cuando se conoció un contrato por casi US$5 millones entre Correos de Chile y la empresa de software AG España, en la que en ese entonces Roberto Durán era director para América Latina.

De hecho, el ejecutivo llegó a esa compañía en febrero de 2004, dos meses después Correos licitó un millonario contrato y cinco meses después se lo adjudicó. La empresa pública del Estado era presidía por el DC Eduardo Moyano, quien fue nombrado por Lagos.

El cuestionamiento a la licitación la hizo otro DC, el abogado Héctor Musso, quien trabajó durante 15 años en el Ministerio del Interior querellándose contra delincuentes emblemáticos, como el “Tila” Roberto Martínez, conocido como el violador de Lasasa Dehesa, entre otros.

La denuncia la basó en que Correos contrató a la empresa AG por un servicio tecnológico de distribución denominado “track and trace” que ya tenía, y por incumplimiento de las bases de licitación, ya que Correos no cobró una boleta de garantía por US$ 600 mil pese a que AG no había cumplido un plazo determinado. También alegaron que AG España no tenía experiencia en el servicio que estaba licitando la compañía estatal.

“Correos tenía un sistema computacional que le brindaba seguimiento y venta licitado en 1998 y que duraba hasta fines de 2005 y marzo de 2006. Era operado por una empresa francesa y una chilena. En abril de 2004, pese a que todavía restaba bastante de ese convenio, se llamó a una nueva licitación para un sistema de venta y seguimiento. Si  uno lo compara con el contrato que estaba en operación son similares o muy semejantes”, denunció en octubre de 2005 el abogado Musso.

La empresa estatal siempre se negó a entregar información sobre la licitación y adjudicación y de las compañías competidoras, y la justificación de su presidente fue que “la entrega de información tiene un límite. A Musso le dijimos que si se comprometía a reservar los aspectos que ameritaban y nos daba a conocer su interés no teníamos problema en entregárselos pero él judicializó el tema”, señaló Eduardo Moyano en una entrevista a la revista Caras, en medio de la batahola mediática.

Por su parte, Roberto Durán desestimó la denuncia y acusó una persecución política. “Es una empresa valorada en mil millones de euros y se están poniendo en duda las inversiones que se están haciendo en Chile, que son muy importantes, por temas de contingencia política”.

El enojo de Lagos con el dueño del Mercurio para defender a su cuñado

La denuncia del millonario contrato con Correos de Chile se hizo pública pocos meses después del escándalo MOP-Gate y de los millonarios contratos del Ministerio de Obras Públicas con la consultora GESCAM, propiedad del hermano de Roberto Durán, Hernán Durán y Hernán Sandoval, amigo del ex Presidente Lagos.

Esos negocios por casi $3 mil millones fueron indagados por la jueza Gloria Ana Chevesich luego de recibir una denuncia de una funcionaria del MOP respecto de eventuales irregularidades en tres asesorías a la inspección fiscal de concesiones.

carta-presidente-lagos-gPor lo que la nueva denuncia contra Roberto Durán enfureció literalmente al entonces Presidente Ricardo Lagos, quien envió una durísima y polémica carta privada al dueño de El Mercurio, Agustín Edwards, denunciando que el diario era un “resumidero de todos los infundios con que se quiso atacar al Presidente de Chile. Lo lamento profundamente. Habría esperado algo distinto dado el conocimiento que usted y yo nos tenemos recíprocamente”.

Lagos se quedó amargamente de que el diario publicaba “todo tipo de ‘informaciones’ relativas a parientes míos”, y que “el odio, la bajeza y la forma como su diario permanentemente ha tratado estos temas, creo que hacen que su diario esté muy lejos de lo que dijera su abuelo. Ha terminado el suyo siendo un diario al servicio de una tribu, la tribu que desea sembrar el odio a través de los que escriben su página editorial y la tribu de los que quieren atacar no importa por cuáles medios. Desgraciadamente ese “periodismo” le hace mal a Chile, pero al parecer a ratos el odio es más fuerte y no importa dañar a Chile”.

La carta levantó una polvareda de polémica debido a que había quienes acusaban que Lagos había dañado la libertad de expresión presionando indebidamente a un medio de comunicación, y quienes la justificaban diciendo que era una carta privada que Edwards decidió publicar.

El entonces presidente del Colegio de Periodistas, Alejandro Guillier, reconoció el derecho a réplica del Mandatario pero dijo que le “extrañó la dureza y que en el fondo se cuestione tácitamente el deber de informar”.