La politóloga guatemalteca Gloria Álvarez comenta que "me han mencionado que el mensaje populista sí está enquistado en cuestiones puntuales, como el debate de la educación privada versus pública liderada por el movimiento encabezado por Camila Vallejo".
Publicado el 06.11.2014
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“Desmantelemos el populismo a través de la tecnología”, con esta frase comenzó su discurso la joven cientista política Gloria Álvarez en el Parlamento Iberoamericano de la Juventud, realizado en septiembre en Zaragoza, España.

Sólo bastaron 12 minutos para que Álvarez, quien representa al Movimiento Cívico Nacional de Guatemala, conquistara no sólo al público asistente, sino que también a las redes sociales. “No sabíamos que los discursos estaban siendo grabados. Mucho menos imaginé que se iba a esparcir de esta manera por toda la región”, explica.

El video ya alcanza más de 450 mil vistas en YouTube y casi mil personas lo han comentado. En una entrevista con “El Líbero”, la politóloga comenta que sin querer su exposición sirve de ejemplo y reafirma su planteamiento de utilizar este tipo de medios de comunicación para acabar con el “populismo”.

“Como lo recordé en mi discurso, nada es gratis”, comenta Álvarez al referirse a la reforma educacional enviada por el gobierno de Michelle Bachelet y que se discute en el Congreso. Incluso sitúa a Chile como un referente en este tema para Latinoamérica, por lo que plantea que “valdría la pena analizar si esa calidad no se verá comprometida con el cambio”.

– ¿Qué te parece la popularidad que ha alcanzado tu discurso en redes sociales?
– Estoy abrumada. sorprendida e inmensamente feliz de los puentes que se han construido en toda Latinoamérica a raíz de este discurso. Esta viralización sólo confirma que, en efecto, los seres humanos, sin importar del país que seamos, buscamos y defendemos nuestra dignidad y somos capaces de identificar a los sistemas que nos la arrebatan. El “populismo” es un síntoma padecido por toda la región latinoamericana. Algunos lo padecen dentro de sus gobiernos y otros lo padecemos en las campañas electorales vacías de propuestas concretas y debates con lógica. Creo que el discurso se viralizó porque el mensaje del mismo es universal. Cualquier individuo que valora su vida, su propiedad privada y su libertad y que busca que un gobierno resguarde estos tres derechos en lugar de abusar de los mismos para manipular a los más necesitados apoya la idea de que la tecnología nos empodera para decir la verdad y compartir la realidad en la que estos regímenes nos sumergen.

– ¿Podrías aplicar algún aspecto de tu presentación a la realidad chilena?
– Chile es realmente un ejemplo de institucionalidad. Las transiciones a los gobiernos de Lagos y Michelle Bachelet han respetado esta institucionalidad y por eso es que sigue imperando el gobierno de leyes sin importar quién sea la figura presidencialista ni a la ideología a la que pertenezca. Dicho esto, algunos de los comentarios que he recibido de Chile han mencionado que el mensaje populista sí está enquistado en cuestiones puntuales, como el debate de la educación privada versus pública liderada por el movimiento encabezado por Camila Vallejo.

– ¿Cómo analizas el gobierno de Michelle Bachelet?
– En su retorno a este segundo mandato, Bachelet entró con medidas que buscan regular la economía para aliviar a algunos sectores. Si el chileno está contento con pagar compensaciones para sectores que el gobierno quiere proteger y subsidiar, pues están en su derecho. El problema surge cuando los que pagan impuestos no son consultados y se usa un discurso de polarización de: “ustedes están mal porque hay otros que están bien. Entonces yo gobierno, les quitaré a esos que están bien para que todos estemos igual de mal”.

¿Cuál es tu opinión respecto a las reformas que se están llevando a cabo en Chile? Por ejemplo, la educacional, donde se apunta entre otras cosas a la educación gratuita.
– Como lo recordé en mi discurso, nada es gratis. Todo viene pagado del fruto del esfuerzo de alguien. Chile es un referente de educación para toda Latinoamérica y valdría la pena analizar si la calidad de esa educación no se verá comprometida con el cambio. Yo en lo particular no comulgo con la idea de la educación pública. Sin embargo, existen medidas liberales, como el sistema de vouchers, que empoderan a los padres de familia y alumnos a ser ellos los que tomen la decisión de dónde educarse y así impedir que alrededor de ese bien “público” se enfrasque una rosca de corrupción donde los dineros públicos no se reutilicen para mejorar la educación, sino que sean robados.

– En tu discurso planteas que tanto las izquierdas como las derechas han caído en el populismo, ¿entonces cuál es el camino a seguir?
– Cada uno es libre de tener la ideología que quiera siempre que profundice en temas como economía, conflictividad social, diversidad cultural, teorías del derecho. En lo personal, las derechas me quedaron cortas, porque si bien pretenden que exista libertad de comercio, luego en lo que respecta a libertades sociales su conservadurismo no me convence. Yo creo que todos los individuos tienen derecho a compartir su vida sentimental con quien lo deseen, a profesar la creencia que más les guste o ninguna si no creen en deidades y a poder elegir libremente cómo vivir su vida aún si eso significa que sean libres de tomar decisiones incorrectas para sí mismos. Y las izquierdas se me quedan cortas, porque si bien apoyan la libertades sociales, luego quieren ponerle límites y restricciones a la economía y el comercio. Por un lado, los habitantes del mundo somos todos iguales, pero cuando se trata de comerciar, quieren ponerte muros y volver al resto tu enemigo. La ideología que me abrió las puertas para ver la libertad y la responsabilidad como las dos caras de una misma moneda es el Libertarianismo. Y comparto un dicho de un colega libertario, Juan Carlos Hidalgo, que creo que resume por qué izquierdas y derechas ya son obsoletas: “Los de derechas piensan que usted puede comerciar con quien quiera pero no acostarse con quien sea. Los de izquierda piensan que usted puede acostarse con quien quiera pero no comerciar con quien sea. Los libertarios en cambio pensamos que usted es suficientemente libre y responsable para comerciar y acostarse con quien quiera donde sea”.

VER DISCURSO DE GLORIA ÁLVAREZ

FOTO: RED IBEROAMÉRICA LIDER