El discurso de Burgos y Valdes en Icare, una reunión de Díaz con la Archi y el éxito comunicacional de Bachelet en el debut de la Copa América marcan para La Moneda un hito que intentarán aprovechar para cambiar el clima político.
Publicado el 13.06.2015
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El pasado jueves 11 de junio a las ocho y media de la mañana, mientras los ministros Jorge Burgos (Interior) y Rodrigo Valdés (Hacienda) exponían en el seminario de Icare denominado “Lo político y lo económico”, donde analizaron la situación actual del país, la Presidenta Michelle Bachelet viajaba de regreso al país desde Europa en el marco de su gira internacional.

Esa mañana, era la primera vez que Burgos y Valdés exponían frente al empresariado acerca de las principales reformas del Ejecutivo, donde además se refirieron a la actual crisis de confianza. Su visión sobre el proyecto reformista del gobierno fue más moderada de lo que muchos en el auditorio suponían. El tono y el contenido marcaba un claro contraste con el equipo político-económico anterior. Tanto Burgos como Valdés desecharon, a su manera, la teoría de la “retroexcavadora” y manifestaron su interés y apertura a dialogar. El punto clave de las exposiciones de ambos: despejar que el gobierno vaya a revisar el principio del derecho de propiedad, como se temía en sectores del mundo privado.

“Esto no significa renunciar a las reformas comprometidas, pero sí priorizar y acotar con realismo aquellos que queremos lograr en los dos próximos años”, explicó Burgos, y agregó que la crisis actual es de las “élites eclesiales, políticas y empresariales”, descartando que estos momentos complejos no “comprometan a la sociedad de manera integral”.

En esta misma línea, Valdés afirmó que “no estoy de acuerdo cuando algunos dicen que para crecer hay que olvidarse de las reformas… esta discusión de reformas ha generado grados de ansiedad. Es bien sabido que los procesos de cambio son difíciles y pueden afectar la confianza. Creo que son costos de corto plazo, que vale la pena pagar”, y añadió que “el Gobierno está enfocado en diseñar e implementar las reformas con diálogo, con atención a los detalles, de manera de minimizar estos efectos”.

Desde el Ejecutivo explican que ese jueves 11 de junio marcó el verdadero comienzo del segundo tiempo de Bachelet. Pero no sólo por los discursos de Burgos y Valdés, sino que también por otros hechos que permitieron fijar el nuevo rumbo del Ejecutivo. De esta manera, influyentes fuentes de La Moneda explican a “El Líbero”, que el Gobierno intentará instalar ante la opinión pública que ese día marca el inicio de la nueva etapa de Bachelet, descartando que haya comenzado con el en parte fallido cambio de gabinete.

La vocería clave de Díaz y su reunión con la Archi

Primero fue Burgos y Valdés quienes expusieron esta visión, horas más tarde fue el turno del vocero, Marcelo Díaz. El ministro de la Segegob desde La Moneda realizó una vocería clave, según dicen en el Ejecutivo.

“Nos  hacemos cargo como gobierno precisamente de resolver este problema por la vía de un conjunto de iniciativas, que tienen como propósito que el legado sean instituciones donde estos problemas no existan, que haya buenas declaraciones de patrimonio e intereses, con mecanismos y  herramientas para fiscalizar los conflictos de intereses, y con sanciones efectivas”, dijo y agregó en materia de la Nueva Política Nacional Docente, “el objetivo es dialogar, conversar y trabajar para mejorar el proyecto”.

Pasadas las tres de la tarde, Díaz se trasladó hasta la Archi para participar del Consejo Directivo Nacional, donde se analizó la situación legislativa de diferentes proyectos proyectos de interés para el gremio. Según explican en el Gobierno, Díaz habría sostenido una “conversación muy positiva” con los líderes de la Archi en materia de diálogo para las próximas reformas. Entre los radiodifusores presentes también hubo una buena recepción a las palabras del ministro. Varios notaron un cambio nítido con respecto a la era Elizalde, al menos en el discurso y en el tono.

Bachelet en la Copa América: la primera sonrisa en meses

Cuando los ministros políticos ya habían esbozado ante Icare este nuevo “tono” del Gobierno (hay quienes aún no se atreven a hablar de nuevo rumbo), Bachelet arribó al país. Horas más tarde se trasladó hasta el Estadio Nacional para la inauguración de la Copa América. Esa noche, La Moneda desplegó una cuidada estrategia comunicacional, la que incluyó una breve entrevista en TVN minutos antes del partido que enfrentó a Chile con Ecuador. Sin embargo, el plan sólo funcionaría si Chile ganaba el partido, y así fue.

La idea se centró en que el público no se enterara de la presencia de Bachelet en el estadio. De hecho, no se mencionó a la Presidenta durante el discurso de inauguración del evento y se pidió expresamente  que se evitara replicar la toma en las pantallas desplegadas en el Estadio Nacional.

El aparato comunicacional del gobierno divulgó al final del partido fotos de Bachelet en el camarín con los jugadores. La Presidenta se veía relajada y, según un asesor de La Moneda “por primera vez en varios meses la vi sonreír de verdad”. En Palacio estiman que para Bachelet el jueves 11 fue el comienzo de su camino para reencontrarse con su antigua popularidad perdida.

Insunza fuera del gabinete: “se terminó de enterrar la retroexcavadora”

A estos hechos se suman la salida del ex ministro de la Segpres, Jorge Insunza (PPD). En el Gobierno explican que esto implicó el alejamiento del último representante de la “retroexcavadora” en el equipo político.

La Mandataria tenía previsto para ese jueves 11 de junio nombrar al nuevo titular de la Segpres, sin embargo, ese mismo día se determinó “reatrasar” el nombramiento, porque aún hay dudas en el entorno bacheletista.

Entre los candidatos que maneja el Gobierno -los que han sido comentados con el PPD de manera que el partido sí ha tenido injerencia en este tema- está el ex ministro, Sergio Bitar; Adriana Delpiano, el ex diputado Antonio Leal, y la jefa de la División de Estudios de la Segpres, Pamela Figueroa.  En el partido explican que, además, necesitan a un ministro que “ordene” el ambiente interno del PPD, y que la persona ídonea sería Figueroa.

Sin embargo, aún no han tomado la decisión, debido a que Figueroa -actual vicepresidenta del PPD- está casada con el presidente de la Cámara de Diputados, Marco Antonio Nuñez, quien milita en el mismo partido. En el Ejecutivo creen que “en este escenario de desconfianza el nombramiento de Figueroa no sería recomendable”, debido a que tendría un efecto negativo en la opinión pública.  Por esto, aún estarían evaluando la situación.

FOTO: PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA