En medio de una entrevista realizada el jueves pasado, la presidenta de la asociación de funcionarios del Registro Civil rompió en llanto al recordar a su madre muerta, quien es la que inspira su lucha, según afirma.
Publicado el 06.11.2015
Comparte:

Nelly Díaz  sube la escalera del Registro Civil a las ocho de la mañana, con una leve cojera por el dolor que siente en sus piernas, secuela que padece desde el  accidente cerebrovascular que sufrió en el año 2012. En su oficina, saca de su cartera una botella de jugo de aloe vera, del que dice confiar en sus “propiedades curativas”. Sentada en su mesa de reuniones, mientras garabatea líneas en una hoja que mira fijamente, asegura que los funcionarios merecen el bono de responsabilidad –que podría significar un costo de $4800 millones para el país- y que el Gobierno ha sido intransigente en el diálogo. Está dispuesta a ceder y a alcanzar acuerdos, aunque sólo en parte, porque la adversidad y la negación la fortalecen, dice. Asegura que la pobreza de su juventud la hizo fuerte.

Entonces, Nelly Díaz, la mujer que ha logrado enfrentar a un gobierno completo y administrar con mano de hierro un paro nacional que ya cumple 40 días, se define como “hija del rigor”, recuerda su pasado… y llora. Treinta segundos más tarde secará sus lágrimas y volverá a imponer su voluntad y a defenderse de las críticas.

-¿Se considera una líder positiva?

-Me considero una representante  de mis funcionarios del  Registro Civil. Yo no hablo mucho de líderes positivos o negativos, yo trabajé 17 años en la Iglesia Católica y preparaba a los jóvenes para hacer confirmación. Los líderes tienen cosas positivas o negativas. Yo siento que la gente me quiere, que me respeta en mi trabajo, y a mí me importa eso, que mis colegas crean en mí,  yo con ellos convivo día a día.

-¿Hay alguna mujer líder con la que se identifique y sea un referente para usted

-Si digo un nombre de izquierda o de derecha, van a decir que soy de un determinado partido

-Pero no necesariamente relacionada con la política…

-Yo a la persona que más he admirado en mi vida ha sido a mi madre.

-¿Por qué?

-Porque mi madre fue una mujer muy valiente, muy luchadora, de una familia muy humilde, nosotros crecimos en una familia muy humilde, y  nos sacó adelante como fuera. Ella a pesar de que de repente faltaba en la casa, era capaz de darle a los demás, fue muy entregada a los demás, ella era una persona muy sociable. Yo siempre la he admirado, aunque ahora ya no esté (llora).

-¿Ella le transmitió la fuerza con la que defiende sus demandas?

-La pobreza me ha hecho fuerte, pero no es resentimiento social. Mientras más te atacan más fuerte te hacen, mientras más te dicen que esto no puede ser, y tú crees que puede ser, eso te fortalece, yo creo que uno se hace a punta de todo, a punta de sacrificio, de necesidad.  Somos hijas del rigor, siempre se lo digo a mis colegas.

-Tuvo una infancia difícil (trabajó desde los 14 años para ayudar a sus hermanos). ¿Si hubiese tenido la posibilidad de elegir, qué hubiese querido ser?

-Lo que soy; yo soy feliz con mi vida, soy una mujer afortunada, porque lo que pasé fue para ser una mujer más fuerte, no cambiaría nada de mi vida, soy orgullosa de todo lo que  me ha pasado,  a pesar de lo difícil que fue mi niñez y mi juventud.

“Mi jubilación va a ser de $120.000”

-Las encuestas dicen que hay un 75% de personas en desacuerdo con el paro. ¿Cómo toma este descontento generalizado de la ciudadanía?

-Si se le pregunta a la gente si está de acuerdo con que el Registro Civil esté en  paro, yo creo que es poco el porcentaje, debiera haber más porcentaje que esté en desacuerdo con el paro. El tema no va por ahí. La gente claro que quiere que el Registro Civil esté normal. Pero  desde el mundo de los trabajadores tenemos la adhesión, se sienten representados aquí. Estamos tan acostumbrados a que nos pisoteen, a que si pensamos distinto y lo decimos nos den las penas del infierno. Me dicen, Nelly tú estás demostrando que los trabajadores de este país no merecen ser pisoteados.

-¿Qué  argumentos tienen para considerar que merecen un bono de responsabilidad?

-Yo tengo un sueldo base de $299.000, si no tuviéramos una asignación todavía estaría ganado esa plata. Aquí hay una gran brecha remuneracional con los otros servicios públicos, porque los funcionarios del Ministerio de Hacienda encabezan la lista de los mejores pagados del país, todos lo que dependen de Hacienda y de Interior están muy bien pagados. Nosotros somos un servicio que todos los años les ingresan nuevos registros, sin personal, ni recursos para implementarlos. Estamos en el antepenúltimo lugar de los servicios públicos en remuneraciones, es justo por todo el trabajo que hacemos tengamos una mejor remuneración. La AFP me dice que yo tengo una jubilación de $120.000, porque históricamente he tenido malos sueldos, eso dice de lo precario de los sueldos, claro que han ido mejorando del 2008 hasta ahora, pero no lo suficiente. Nosotros no ganamos un millón de pesos.

-El Ministro del Interior le habló de una falta de recursos…

-Los recursos están aquí, al interior del Registro Civil, esto no es un tema de presupuesto, es un tema de voluntad.

-¿Cómo enfrentarán los funcionarios de Registro Civil la sobredemanda de trámites que probablemente habrá de aquí a diciembre?

-Los colegas son expertos en lo que hacen. Tenemos claro que en las oficinas se va a agolpar la gente. Pero si tenemos que quedarnos atendiendo hasta las cinco de la tarde lo vamos a hacer.

“Nunca haré campaña política”

-La senadora Isabel Allende culpa al gobierno del presidente Piñera del conflicto. ¿Qué responsabilidad tuvo?

-El Gobierno se ha preocupado y se ha desgastado en echarle la culpa a Piñera,  a Gómez, que este es un protocolo, que esto es ilegal, inconstitucional, pero no han ido al fondo del problema. No es un tema de que si soy partidaria del Gobierno tengo que opinar distinto a los trabajadores, es un tema que se tienen que conversar las cosas de fondo. Lo que pasó ya pasó y tienen que hacerse cargo.

-¿Por qué llamó cobarde al ministro Gómez?

-Eso ya pasó, ya el ministro Gómez no tiene que ser una preocupación del Registro Civil, los funcionarios saben quién es él, ya no hizo lo que tenía que hacer. Dije que fue cobarde porque nunca fue capaz de reconocer que sí habíamos conversado el tema del bono. Pero en El Mercurio salió lo del subsecretario -reconociendo las conversaciones entre Díaz y el ministro- y aunque fue muy tibio, dejó ver que efectivamente sí había conversaciones respecto a ese tema.

-¿Qué debe hacer el Gobierno para que acabe el paro?

-Aquí nos quieren hacer parecer como que no tienen recursos, pero ellos tienen que sentarse a conversar, mirar los números del Registro Civil, y decir estos recursos no están para el país, para salud o educación, estos  recursos se los lleva una empresa privada, y nosotros los trabajadores que hacemos el trabajo decimos mírenos a nosotros. El gobierno tiene que sentarse a conversar, si no conversamos, nunca llegaremos a un acuerdo.-

-Le han ofrecido candidaturas políticas? ¿De qué sectores?

-Me han ofrecido muchas candidaturas de todos los sectores después del paro del 2013. Pero nunca me ha interesado ese mundo, no me veo ahí. Nunca me van a ver haciendo campaña política por ningún cargo, fuera del Registro Civil, aunque ni siquiera aquí hago campaña.

 

*Las autoras de la entrevista son estudiantes de periodismo de la Universidad Católica, y fue realizada para el taller “Entrevista en Medios”.