"Nunca una nominación de contralor había generado tantas dudas sobre la prescindencia de la Contraloría frente a las próximas elecciones", explica la senadora independiente Lily Pérez a "El Líbero".
Publicado el 13.10.2015
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Durante los últimos días, ha surgido una nueva inquietud en las bancadas de senadores de oposición y algunos independientes con respecto a la postulación de Enrique Rajevic como contralor, ad portas de su votación, que se realizaría mañana miércoles. Rajevic -quien es abogado cercano a la DC y ha sido asesor de cuatro reparticiones públicas, percibiendo ingresos por más de $120 millones por sus servicios a este gobierno- expuso el martes ante la comisión del Senado y no despejó las dudas de los parlamentarios. Sin embargo, las inquietudes ahora son respecto a cómo actuará si hay intentos de sectores políticos por usar a la Contraloría como “instrumento electoral” durante las próximas elecciones municipales de 2016.

Existe un precedente al respecto. A mediados del año electoral municipal 2008, se presentaron ante la Contraloría una serie de solicitudes para fiscalizar a ciertos alcaldes. El contralor de ese momento, Ramiro Mendoza, recibió los informes y anunció que se investigarían cada uno de los casos. Sin embargo, tomó una importante determinación, la cual generó polémica. En junio de 2008, anunció que la publicación del resultado de las fiscalizaciones que se estaban realizando en diferentes comunas del país se publicarían después de las elecciones municipales de octubre.

El argumento de Mendoza estaba enfocado en evitar que esta información fuera utilizada en las campañas con un fin electoral. Según explicó el ex contralor en una entrevista en El Mercurio, no quería que la Contraloría se convirtiera en el “jamón del sándiwch” en medio de las campañas municipales. La idea del abogado era mantener el contenido de los sumarios en un plano “netamente técnico” hasta el 27 de octubre de ese año.

“Sin tener una obligación legal y actuando con criterio y prudencia, se decidió evitar publicitar estos informes para no interferir en la situación política que vivirá el país entre julio y octubre”, afirmó Mendoza. Su decisión no pasó desapercibida en el sector político.

La medida del ex contralor generó diferentes cuestionamientos en el gobierno encabezado por la Presidenta Michelle Bachelet y en la entonces Concertación. En los partidos de la coalición oficialista criticaron fuertemente que el anuncio de Mendoza iba en contra de la transparencia con la que debe cumplir el organismo. Los principales reparos surgieron en la DC y el PS.

De hecho, el ex senador PS Jaime Naranjo, afirmó que “el contralor general de la República, sólo debe investigar las denuncias, resolverlas y darlas a conocer para que la ciudadanía las conozca. No tiene la facultad para dejar de publicarlas porque considera que pueden ser utilizadas políticamente. Esto puede significar un grave retroceso en el proceso de transparencia en que se encuentra abocado todo el aparato estatal”, según consignó El Mostrador en 2008.

Sin embargo, esta decisión sufrió un revés. El 13 de junio de ese año Mendoza sostuvo una reunión con el entonces diputado DC y actual ministro del Interior, Jorge Burgos, para abordar esta determinación. Burgos apostaba por revertir esta medida y así fue. Tras el encuentro con el ex parlamentario, Mendoza anunció que sí publicaría los informes de las auditorías.

“Nosotros estamos llanos a privilegiar el valor de la transparencia y si ustedes quieren tener esos informes de auditoría, no tenemos ningún inconveniente en que esos informes sean subidos a la página”, afirmó el ex contralor tras la reunión con Burgos, según informó La Tercera. De esta manera, anunció que el resultado de los sumarios estarían disponibles a partir de fines de julio, tres meses antes de la elección municipal.

Sin embargo, pidió que a esta información no se le diera un uso político. “No tenemos ningún inconveniente, pero sí queremos hacer un llamado que nuestros productos que son productos de auditorías que se emiten de manera profesional, técnica, imparcial y apolítica tengan un uso debido”, afirmó.

Lily Pérez: “Nunca una nominación de contralor había generado tantas dudas sobre la prescindencia de la Contraloría frente a las próximas elecciones”

De esta manera,  la polémica por la elección de contralor, cuando falta justo un año para las municipales, es una suerte de deja vu. La senadora independiente, Lily Pérez (Amplitud), explica que sí existe preocupación ante la “falta de independencia” de Rajevic, que podría afectar en las próximas elecciones.

“Nunca una nominación de contralor general había generado tantas dudas sobre la prescindencia de la Contraloría frente a las próximas elecciones. Es de alto riesgo, un contralor políticamente marcado”, afirma Pérez a “El Líbero”.

Sin embargo, otros senadores afirman que es “muy díficil” que se repita la situación de 2008.  “Eso es poco probable porque si uno mira los tiempos de la Contraloría, son bastante lentos. No creo que eso ocurra, porque para eso está la oposición, además Rajevic estuvo en el Consejo para la Transparencia, donde realizó una buena gestión”, explica el senador independiente, Pedro Araya, a ” El Líbero”.

 

FOTO: AGENCIA UNO