El parlamentario ha comentado su interés de ser candidato presidencial de su partido con algunos miembros de la mesa PS, como el presidente, Osvaldo Andrade.
Publicado el 28.09.2014
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Hasta  la Octava Región llegará a mediados de octubre el senador del PS, Fulvio Rossi, para participar en foros de salud y educación y para para visitar los hospitales de la zona. En noviembre hará lo mismo en Copiapó y Vallenar, y luego se trasladará a la Cuarta Región.

Desde marzo de este año, el senador socialista comenzó un intenso recorrido por el país. Ha visitado Puerto Montt, Puerto Varas, Talcahuano, Valparaíso, Viña del Mar, Temuco y algunas comunas de la Región Metropolitana, entre otros lugares. En sus visitas, ha realizado actividades con los alcaldes, concejales y parlamentarios del PS y ha participado en diferentes foros ciudadanos.

El senador socialista pretende continuar recorriendo Chile durante los próximos meses y trabajar “fuerte en terreno”, según comentan en su círculo. Nadie en su entorno cuestiona que este despliegue territorial de Rossi se debe a que ya comenzó el trabajo con miras a una eventual candidatura presidencial.

Fue mientras trabajaba en la última campaña de Michelle Bachelet cuando Rossi tomó la decisión de explorar sus posibilidades de competir por La Moneda. Hasta ahora sólo ha explicitado su aspiración de, al menos, competir en una primaria dentro del partido o de la Nueva Mayoría a un reducido grupo de personas, entre ellas el presidente del PS, Osvaldo Andrade, y el diputado Marcelo Schilling, con quien mantiene una cercana relación y aparece como uno de sus principales soportes dentro de la colectividad. También ha comentado el tema con senadores de su bancada como Rabindranath Quinteros y Alfonso de Urresti, además de algunos alcaldes del PS.

El factor ME-O y Allende

En una entrevista con El Mercurio, Rossi no descartó el escenario de embarcarse en la carrera presidencial. Sí fue tajante en afirmar que “no hay ninguna posibilidad de que Marco Enríquez-Ominami represente al PS en las primarias”.  Esto, debido a los acercamientos que habría tenido ME-O con el PS. En una entrevista con el mismo diario, el líder del PRO afirmó que “no tenemos ningún problema en participar en primarias para todos los cargos, sin letra chica”.

En el entorno de Rossi comentan que después de este intercambio de declaraciones por la prensa no existido contacto entre el senador y ME-O. Por lo demás, ambos tampoco cultivan un vínculo cercano.

Así las cosas, todo indica que las cartas que hoy tiene el PS para enfrentar primarias presidenciales son Rossi e Isabel Allende. La presidenta del Senado ayer, por primera vez, abordó la idea de ser candidata en una entrevista realizada por El Mercurio.

El calendario de Rossi

El senador socialista hoy no tiene apuro. En el corto plazo su itinerario contempla influir en la agenda temática nacional desde su posición de presidente de la comisión de Salud del Senado, que asumirá a partir del próximo año. Con esas credenciales ya ha comenzado a levantar propuestas de corte “progresista”, como la eutanasia. Eso le dará visibilidad y podrá ocupar un espacio ideológico que reclama como propio ME-O. Al mismo tiempo, Rossi tiene previsto apoyar con nitidez las reformas de la Presidenta Bachelet, mostrando, también en eso, contraste con Enríquez-Ominami.

La siguiente estación en la ruta son las elecciones municipales de 2016. Allí tiene el desafío de conseguir buenos resultados con los candidatos del PS en las comunas que integran su región de Arica y Parinacota. También será un dato la performance que demuestre Isabel Allende en su circunscripción. Y lo que ocurra con el PRO de ME-O es otra historia. Enríquez-Ominami podría negociar con la Nueva Mayoría un acuerdo electoral para las municipales a cambio de un cupo en las primarias de la coalición. Otra alternativa es que decida levantar su propia lista intentando una primera medición de fuerzas con el oficialismo. Las opciones de Rossi dependen, decisivamente, de cómo se tejan estos factores durante el próximo año. Por ahora, el plan es recorrer el país, sin prisa, pero sin pausa.

 

FOTO: DAVIDN VON BLOHN/AGENCIAUNO