Antonio di Pietro lideró la operación “Manos Limpias” en 1992, en la que desbarató una red de corrupción que alcanzaba a los principales grupos políticos de Italia. Más tarde fundaría su propio partido.
Publicado el 17.09.2017
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Cuando en 2014 y 2015 se supo de las acusaciones por financiamiento irregular de empresas como Penta y SQM a distintos partidos o candidatos de todo el espectro político chileno, fueron varios los columnistas que buscaron similitudes de estos casos con la operación “Manos Limpias”, comandada en Italia, en 1992, por el fiscal general Antonio di Pietro. Entre otros factores, por el protagonismo mediático de los fiscales criollos que lideraban el asunto.

Y es que el procurador de Milán, en muy poco tiempo, logró desbaratar una red de corrupción que alcanzaba a los principales grupos políticos de ese país. Uno a uno fueron cayendo presos líderes de distintas colectividades -como el socialista Mario Chiesa, que a las pocas semanas en la cárcel destapó la olla completa-, convirtiéndose la operación en un hito que cambió para siempre la estructura política del país de la bota, posibilitando, por ejemplo, que tras el desprestigio generalizado de la clase dirigente que había gobernado Italia desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, surgieran líderes populistas, como Silvio Berlusconi, que llegó a ocupar por varios años el cargo de Primer Ministro.

Tras su exitosa operación, Di Pietro ganó protagonismo en el país, se transformó en una suerte de héroe popular y, años más tarde, en 1995, renunció a su ascendente carrera tras ser acusado de abuso de poder.

Es en ese momento que decide dar un giro. Después de haber derribado a todo el sistema político de Italia, Di Pietro entra de lleno en la política en 1996, cuando el Primer Ministro, Romano Prodi, lo nombra ministro de Obras Públicas, cargo que dejaría menos de un año después.

En 1998, el ex fiscal da un paso más allá en política, al fundar su propio partido, el que bautizó “Italia de los Valores”. Y tiempo después, desde esa plataforma de centro izquierda, logró acceder a la Cámara de Diputados, al Senado y al Parlamento Europeo, coronando una carrera política robusta.

Ya fuera del Parlamento, en los últimos años, Di Pietro ha hecho noticia porque ha enfrentado en tribunales, como abogado de su propio partido, a Silvio Berlusconi, quien ha sido condenado en distintos procesos judiciales.

Di Pietro y Chile

Entre 2014 y 2015, cuando estallan los casos Penta y SQM en Chile, algunos columnistas no dudaron en comparar las acciones de los fiscales Sabas Chahuán, Carlos Gajardo, Pablo Norambuena y Emiliano Arias con las emprendidas por Di Pietro en 1992.

De hecho, medios de comunicación como The Clinic, entrevistaron al ex fiscal italiano a raíz de los casos que estaban saliendo a la luz pública en Chile para que entregara sus “recetas”.

En esa entrevista, publicada en mayo de 2015, Di Pietro dijo que después de la crisis de 1992, “varios partidos políticos cayeron, sin embargo, con el pasar de los años, hemos visto que varias personas, indirectamente asociadas con los juicios, aún se mantienen presentes en cargos públicos. Es necesario mantenerse siempre alerta”.

Respecto del uso de la prisión preventiva mientras transcurre una investigación en casos de corrupción, sostuvo: “En Italia usamos la prisión preventiva y yo mismo la usé, incluso fui acusado de haber abusado de esa herramienta”.

Al final de la entrevista, al ser consultado por el financiamiento de la política, abrió la puerta a lo que calificó como “políticos voluntarios”:  “Sin financiamiento público, la política sería una oportunidad exclusivamente para quienes tienen los medios o pueden conseguirlos, en ese último caso implicaría que esas personas deberían, en algún momento, ‘devolver el favor’ a quienes les dieron los medios para entrar en política. En segundo lugar, a través del financiamiento público, corrernos el riesgo de un mal manejo o malversación de fondos públicos. Quizás sea el momento para tener políticos voluntarios. En Italia tenemos un ejemplo de esto, se llama Movimiento 5 Estrellas, ellos renunciaron al financiamiento público y tampoco aceptan financiamiento privado para sus actividades”.

El Movimiento 5 Estrellas fue fundado por el humorista Beppe Grillo y es considerada una organización de corte populista por los sectores políticos tradicionales de Italia. Tuvo un buen desempeño en las últimas elecciones generales.