El renunciado director del Museo de la Memoria fue generalísimo de la alcaldesa de Santiago para la presidencia del PPD en 2010, y en ese período se triangularon pagos de un asesor de la campaña a través de la empresa de Clara Bensan, vinculada a SQM. En 2011 hubo triangulaciones nuevamente con boletas emitidas a la consultora de Enrique Correa, por labores hechas al partido que ya estaba liderado por Tohá.
Publicado el 06.03.2016
Comparte:

El lunes pasado, Ricardo Brodsky presentó su renuncia como director ejecutivo del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos tras ser vinculado en la investigación del Ministerio Público en el caso SQM, argumentando que la imagen de la institución “no debe ser expuesta a los imponderables del proceso penal en el que se me ha involucrado”.

Con ello se refería a la declaración del periodista Claudio Canales, dueño de Creátika Comunicaciones, quien dijo ante la Fiscalía que en 2010 hizo un página web y videos para la campaña a la presidencia del PPD de Carolina Tohá, a petición de Brodsky, su jefe de campaña, pero que éste le pidió que el pago lo viera con David Flores, dirigente del PPD que en noviembre de 2011 aparecía en la escritura inicial de Asesorías y Negocios (AyN) junto a Giorgio Martelli.

Canales emitió finalmente la factura a la empresa Asesores en Gestión Integral de la contadora DC Clara Bensan, con la glosa “power point y secretaria cinco meses proyecto Soquimich” en una triangulación por la que se querelló el Servicio de Impuestos Internos y fue imputada por la justicia.

El modus operandi se repitió en 2011 cuando  Canales hizo asesorías  a la página web del PPD por $8,5 millones –también bajo la presidencia de Tohá- y Brodsky le dijo -según su versión- que emitiera la factura a la consultora del ex ministro Enrique Correa, Imaginacción, que nada tenía que ver con el trabajo.

En una declaración a La Segunda, el ex director ejecutivo del Museo de la Memoria aseguró “categóricamente ni en mis actividades particulares ni en mis actividades públicas he tenido financiamiento de la empresa SQM, ni de sus filiales ni de los personeros de una y otras, a quienes no conozco personalmente ni me he relacionado con ellos jamás”, y desmintió las declaraciones de Canales.

Brodsky, el generalísimo de Tohá en el PPD

El inicio de este asunto se podría remontar a la noche del miércoles 21 de abril de 2010 -poco más de un mes después de que la Concertación estuviera por primera vez en la oposición con el triunfo de Sebastián Piñera-, cuando Carolina Tohá se reunió en el departamento de Brodsky en la comuna de Providencia para definir su candidatura a la presidencia del PPD.

En una reunión que duró cinco horas y en la que estaban presentes Ricardo Lagos Weber, Felipe Harboe, Antonio Leal, Marco Antonio Núñez, René Jofré, María Antonieta Saa y Rommy Schmidt, se defendió  la candidatura de Tohá pero le pidieron que no representara sólo al “laguismo” dentro del PPD.

A la mañana siguiente, también en el departamento de Brodsky, Tohá se reunió con el otro candidato del girardismo, Pepe Auth, y conversaron sobre una “integración adecuada sobre la base de un acuerdo político de lo que debe hacer el PPD en los próximos años”.

Presentada formalmente la candidatura, Tohá le pidió a Brodsky que fuera su jefe de campaña, cargo en el que contactó al periodista Canales para armar la página web y hacer videos ciudadanos. Brodsky, además, integró la lista de 100 candidatos a la directiva nacional del PPD y fue miembro del comité ejecutivo.

Sobre ese período, el ex director del museo señaló ante la fiscalía que Canales creó una página web que se llamó Nueva Mayoría Progresista, donde figuraba Tohá como candidata de consenso. También dijo que se acercó a la ex ministra “dada su posición de liderazgo que era muy importante para el país y la oposición del gobierno que empezaba y que me interesaba ayudarla”.

Pero su labor como generalísimo duró muy poco porque durante los primeros días de junio Tohá le pidió la renuncia por problemas con la inscripción de los candidatos -según versiones de prensa-, y puso en su reemplazo a Harold Correa, ex jefe de gabinete del ministro del MOP, Sergio Bitar, y quien en este gobierno trabajó en el mismo puesto con Rodrigo Peñailillo y Nicolás Eyzaguirre hasta su renuncia  por su vinculación con AyN.

Brodsky dijo ignorar los motivos del despido pero cree que “fueron problemas de confianza política y de tipo de discurso político. Yo dejé de estar en un rol relevante (…) Me salí de la campaña muy molesto, no quise saber nada, salvo apoyar a Carolina a través de la página Ciudadanía Conectada”, declaró ante el Ministerio Público en enero.

También admitió que la única actividad que implicó un compromiso económico fue el trabajo de Canales, pero que lo derivó a David Flores y desmintió que haya regateado o discutido por el precio con el periodista. “Mi rol en la campaña y antes de ella era un rol político, no administrativo ni financiero. Lo único que hubo que administrar fue el pago de esta factura, y a cargo de esto estuvo David Flores”, dijo ante los fiscales.

Canales, además, declaró que en 2011 hizo asesorías para la página web del PPD mientras Tohá era presidenta, pero que Brodsky le pidió que la factura por $8,5 millones no la emitiera al partido sino a la consultora Imaginaacción de Enrique Correa, situación que también investiga el Ministerio Público. Los estrechos vínculos de Brodsky con Correa provienen desde que ambos militaran en el MAPU.

Brodsky contrató a Canales como encargado del departamento de extensión de comunicaciones de Museo de la Memoria entre enero de 2013 y octubre de 2013.

La historia de tres décadas de relación Brodsky-Tohá

La relación entre Brodsky y la alcaldesa de Santiago data desde los años 80’ cuando ambos estudiaban en la Universidad de Chile, ella derecho y él literatura, pero no pertenecían a los mismos grupos políticos.

Brodsky estaba aliado al grupo ecologista de Guido Girardi que proclamaba en lienzos que “los barbudos desembarcan en la FECh”, y fue el primer candidato del bloque socialista de la FECh, quedando como secretario general en las primeras elecciones que se hicieron durante el régimen de Pinochet en 1987. Tohá, en cambio, estaba en la línea opositora dura a Pinochet como vicepresidenta de la federación, y le tocó liderar movilizaciones.

libro Conversaciones con la FEChEn esa etapa Ricardo Brodsky escribió el libro “Conversaciones con la FECh”, que desde entonces se ha convertido es un clásico indispensable para los dirigentes estudiantiles de la Universidad de Chile.

En el texto el ex embajador en Bélgica y Luxemburgo afirma que “la generación estudiantil que reconstruyó la FECh bajo la dictadura debió armarse de valor para enfrentar dos enormes desafíos: el primero fue derrotar la pasividad, el miedo y la represión más despiadada para poder ser sujeto y protagonista del tiempo que le tocó vivir. El segundo desafío fue construir un consenso”.

El libro lo dedicó a “los que vendrán como dirigentes o como simples miembros de la FECh, y que tendrán que cuidar este precioso legado hecho de la dignidad y la inteligencia de miles”.

El primer agradecimiento fue para José Antonio Viera-Gallo, “quien apoyó esta idea desde el primer momento”, y con quien tenía una estrecha relación desde que militaba en el MAPU. Con el retorno de la democracia fue el jefe de gabinete del entonces diputado y presidente de la Cámara de Diputados, y luego volvió a trabajar con Viera-Gallo cuando asumió como ministro Secretario General de la Presidencia en 2007.

Según militantes que conocen a Brodsky desde hace años, aseguran que con Tohá “se conocen de toda la vida pero nunca hicieron política juntos sino hasta la campaña a la presidencia del PPD”, y dan a entender que fue “puesto” por personeros vinculados al MAPU para contener la arremetida de Girardi, quien ya en esa época planteaba que la Concertación debía correr sus fronteras hacia la izquierda.

Incluso, Carolina Tohá ha sido directora del Museo de la Memoria durante el período en que Brodsky fue el director ejecutivo, aunque el día que se eligió ella no asistió al directorio.

Según escribió el crítico de arte Justo Pastor Mellado,  en su blog “Escenas locales”, Brodsky es   un “officer boy de Enrique Correa y un  agente  que se especializó en pasar de un cargo a otro en la nomenclatura del Estado y de reparticiones para-estatales, haciendo lo que mejor sabe, dar recados”.

ProyectAmérica, la ONG que juntó a Correa, Tohá y Brodsky

En paralelo a los vínculos en el partido, Tohá y Brodsky tenían una relación laboral en la corporación ProyectAmérica, donde ella era presidenta del directorio y él fue jefe de programa entre abril de 2010 y abril de 2011. Tohá asumió en reemplazo del renunciado presidente Enrique Correa el 27 de marzo de 2010, y estuvo hasta abril de 2012 cuando fue sucedida por Ricardo Lagos Weber.

El centro de pensamiento fue creado a fines del gobierno de Ricardo Lagos, en 2005, por los ex ministros Enrique Correa y José Antonio Viera-Gallo,  y se dedica al “debate y difusión de ideas sobre el desarrollo de Chile y América Latina, la calidad de su política y las modalidades de su inserción en el mundo global”.

Su objetivo político era favorecer una transición entre los antiguos líderes de la Concertación y las nuevas generaciones de militantes del PS, la DC, el PPD y el PR, además de realizar estudios e investigaciones sobre cumplimientos de programas presidenciales.