El militante PPD fue enviado desde el gabinete de la Presidenta al del ministro Eyzaguirre en junio de 2014 para enfrentar las reformas educacionales. Antes trabajó para Sergio Bitar, Carolina Tohá y Lagos Weber, con quien renunció por el escándalo de “Chiledeportes”.
Publicado el 21.04.2015
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Hasta las oficinas del ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, llegaron las esquirlas del escándalo de financiamiento político que envuelve el caso #MartelliGate, luego de que The Clinic publicara que el jefe de gabinete de dicho secretario de Estado, Harold Correa Angulo, pagara a través de su empresa boletas de honorarios durante 2011 y 2012 al operador político Giorgio Martelli Robba.

Martelli fue administrador electoral de la campaña presidencial de Michelle Bachelet en 2005, recaudador de su última campaña en 2013, y facturó servicios de asesorías para la empresa SQM-Salar, que está siendo indagada por eventuales delitos tributarios por el Servicio de Impuestos Internos, en el marco de una amplia investigación de financiamiento en las campañas políticas, que también involucra a SQM y Penta.

Correa, amigo de Peñailillo y miembro del cerrado grupo que manejó la campaña de Bachelet

Harold CorreaHarold Correa llegó al Mineduc en junio de 2014 desde la Presidencia de la República -donde se desempeñaba también como jefe de gabinete de la Mandataria-, ante la necesidad de apoyar e intentar blindar al ministro Eyzaguirre tras la arremetida política que había en contra de la reforma educacional, que cambiaba las reglas del juego que la misma Concertación había creado durante los 90’.

Precisamente, Correa es hijo de esa década porque perteneció al denominado grupo G-90, que estuvo integrado por dirigentes estudiantiles del PPD, liderados por el entonces presidente de la federación de estudiantes la Universidad del Biobío y actual ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, y que tuvieron de “padrinos” a los entonces ministros Sergio Bitar y Francisco Vidal.

Con Bitar, Correa dio el primero de sus varios pasos en la Administración del Estado al incorporarse como su jefe de gabinete en el Ministerio de Educación, para luego seguirlo al Ministerio de Obras Públicas 2008 -en el mismo cargo-, a donde llegó el líder del PPD tras la salida de Eduardo Bitran.

Siempre en el mismo cargo, asumió con la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, hasta que el triunfo de Bachelet lo devolvió a La Moneda en marzo de 2014.

Su momento más amargo en la política fue cuando debió renunciar a ocho meses de asumir como jefe de gabinete del entonces vocero Ricardo Lagos Weber en 2006, por el escándalo conocido como Chiledeportes. Se vio implicado en un correo en que se favorecían indumentarias deportivas para los electores de las circunscripciones de candidatos del PPD.

Correa, miembro de la generación 90 del PPD

Oriundo de Puerto Natales, e hijo de un funcionario de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) y de una inspectora y bibliotecaria, estudió en el Liceo Gabriela Mistral. A Santiago llegó a estudiar derecho en la Universidad de Chile y se instaló en la residencia Universitaria Cardenal Caro, la RUCC, que fue su puerta de entrada al PPD.

Según confesó alguna vez, el G-90 estaba integrado por estudiantes que no tenían cuna política y venían de colegios de número.

Peñailillo ha sido el líder político del grupo y el que más destacada trayectoria pública ha tenido, luego del salto que dio de gobernador de Arauco, durante el gobierno del Presidente Ricardo Lagos, a jefe de gabinete de la Mandataria en su primer gobierno, jefe de campaña en 2013 y luego ministro del Interior.

Los pagos de la empresa de Correa a Peñailillo

En 2007, Correa junto a Alex Matute Johns creó “Harold’s & Johns Business & Law Limitada” con el objetivo de “asesorar a compañías nacionales y extranjeras en operaciones de compra y venta de empresas, financiamiento de todo tipo, reestructuraciones de pasivos y operaciones de mercados de valores, y la representación de personas o grupos de personas ante entes públicos o privados para el desarrollo de actividades o iniciativas de su interés”.

Según The Clinic, esa empresa -además de cumplir con la función para la que fue creada- fue una de las empleadoras de Peñailillo durante gran parte de la administración de Sebastián Piñera. En diciembre de 2011 le pagó $4 millones, y luego en junio y diciembre de 2012 la misma cantidad, y tres boletas más entre enero y abril de 2013 por $3.333.333.

Los otros asesores de Peñailillo involucrados, la amiga y la prima de la Presidenta

También se reveló ayer que la empresa de Giorgio Martelli emitió pagos al jefe de asesores de Peñailillo, Robinson Pérez, y al coordinador de actividades, Héctor Cucumides, ambos protagonistas en la pasada campaña presidencial. El primero, administrador público y exiliado en la RDA, es su operador político clave; el segundo llevaba el registro de los gastos y adquisiciones y las facturas durante la campaña. Con ellos, todo el primer círculo de confianza del ministro del Interior quedó involucrado en la “arista Martelli”.

Además de ellos boletearon para la empresa AyN de Martelli, Estela Ortiz, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia y amiga de la Presidenta, y Alicia Galdames Jeria, periodista y prima de la Presidenta, quien trabajó en comunicaciones en el Comando y que hoy se desempeña en prensa en el consulado chileno en Lima.

FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI/AGENCIAUNO