Luego de que la DC confirmara que estaba dispuesta a conversar con partidos que van desde el PRO a Ciudadanos, en algunos sectores del partido generó incomodidad la idea de acercarse al hijo de Carlos Ominami. "La historia hace que MEO, para muchos, sea muy poco agradable; por la competencia con Frei, traumática para la DC”, dice un democratacristiano.
Publicado el 27.07.2017
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“Ha habido acercamientos informales, sondeos, por parte de algunos parlamentarios de la DC tanto con Ciudadanos como con el PRO”, dijo a La Segunda el vicepresidente de la DC, Matías Walker.

Esto, porque una de las posibilidades que se evalúa en la tienda es llegar a un acuerdo parlamentario con otras colectividades, una vez que no pudieron concretar una lista conjunta con la Nueva Mayoría.

Pero, pese a que será la Junta Nacional de este sábado quien tomará la decisión si hace pacto con Ciudadanos, o con el PRO, el MAS o la IC, o si definitivamente compiten solos, el hecho de que se haya planteado la posibilidad de hacer un acuerdo con MEO encendió algunas alertas al interior del partido. Sobre todo, de aquellos que aún recuerdan algunos desencuentros con el candidato presidencial. “Él ha hablado con tanto desprecio sobre nosotros, principalmente en la elección de 2009, que es difícil pensar en un acuerdo”, dice a “El Líbero” un parlamentario de la DC.

Lo cierto es que las heridas datan justamente del 2009 cuando el abanderado del PRO incursionaba en su primer desafío presidencial desafiando al candidato de la DC, Eduardo Frei Ruiz-Tagle. En tanto, su padre, Carlos Ominami -entonces senador por la zona-, una vez que renunció al PS y dijo apoyar a su hijo por sobre el abanderado de la Concertación, tomó la opción de competir contra Ignacio Walker (DC) y Nelson Ávila (PRSD) por la V Región Cordillera.

Dos batallas que no fueron indiferentes para la DC. En la presidencial se culpó indirectamente a MEO de ayudar a darle un triunfo a Sebastián Piñera, ya que en la primera vuelta Eduardo Frei consiguió un 29,60% de los votos, MEO un 20,14% y Sebastián Piñera un 44,06%, lo que llevó a que en la segunda vuelta Frei no pudiera vencer al candidato de la entonces Alianza.

Y si bien en la competencia parlamentaria el resultado para la DC fue más auspicioso, ya que Walker se coronó vencedor con un 21,07% por sobre un 16,74% de Ominami, no estuvo exenta de polémica. Un ejemplo, es que en una ocasión Ominami dijo que “es un tanto patético. Él fue diputado durante dos períodos. Lo único que sé es que es un diputado que se lanzó a senador y nunca más se vio en la zona y hasta que no sepa exactamente qué es lo que propone, no me referiré más al tema”. Por su parte Walker decía “es impensable que la candidatura de Ominami, a pesar de tratarse de una decisión respetable de renunciar al Partido Socialista, le gane a la lista de la Concertación”.

De todas maneras y pese a la derrota de los Ominami, ambos se pusieron tras la opción de Frei en la presidencial pero de una manera en que hasta hoy en la Democracia Cristiana se reciente. MEO no sólo se demoró en dar su apoyo al candidato sino que cuando lo hizo dijo que “ante esta coyuntura histórica y la incertidumbre de que la derecha pueda llegar a impedir la marcha de Chile hacia el futuro, es de mi responsabilidad contribuir para que eso no ocurra, por tanto, declaro formalmente mi decisión de apoyar al candidato de este pueblo, el del 29% de chilenos que votaron el 13 de diciembre”.

Sus declaraciones han vuelto a cobrar vida esta semana cuando se lanzó la posibilidad de abordar un acuerdo parlamentario con su colectividad. Ayer, en conversación con Radio Infinita, el senador Ignacio Walker al ser consultado sobre qué le parecía el escenario de un posible pacto, dijo que “me parece mal, no lo entiendo”.

Los otros desencuentros

Lo cierto es que la negativa o el rechazo de un sector de la DC a la figura de MEO se ha seguido expresando en el tiempo. En 2010, Ominami y Girardi -quien pese a ser de la Concertación apoyó públicamente a Ominami en la elección parlamentaria del año anterior-, propusieron a su coalición incluir a otros sectores de izquierda, como el encabezado por MEO.

Walker fue enfático en responder que “por ningún motivo hay que abrir la Concertación a la izquierda, a Marco Enríquez-Ominami, a Jorge Arrate, al Juntos Podemos, como lo han propiciado algunas personas de forma legítima, como Carlos Ominami y Guido Girardi” y agregó que “no estaré disponible para ese acuerdo, la DC tiene que ser el centro de la centroizquierda, y abrirse a la izquierda del Juntos Podemos o de MEO es relegar a la DC al rincón, a la irrelevancia, es regalarle el centro político y los sectores medios al piñerismo y a la derecha. Eso sería suicida”.

Pese a que por las venas de MEO corre sangre DC -es nieto de Rafael Gumucio, fundador de la falange-, en sus distintos intentos de acercamientos no consigue salir victorioso. A fines de 2015 se especuló con un posible acuerdo entre la Nueva Mayoría y el PRO, a lo que Ignacio Walker respondió en La Tercera y señaló que “por la misma puerta por la que entra el PRO a la Nueva Mayoría, sale la DC. Conozco a mi partido y no va haber dos voces en el tema”.

Con todo, y pese a que algunos personeros de la tienda no se sienten cómodos con un eventual acuerdo -“la historia hace que MEO para muchos sea muy poco agradable por la competencia con Frei, traumática para la DC”, comenta un decé a este medio-, hoy sí es una carta puesta sobre la mesa para el partido. Que la historia cambie, sólo dependerá de la Junta Nacional de este viernes y sábado.