La CEP muestra la gran importancia que tiene la educación superior en la movilidad social, ya que casi el 80% de los chilenos cree que le aumentará los ingresos, oportunidades laborales y una mejor vida que la de sus padres.
Publicado el 03.09.2017
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Entre la multitud de reformas políticas, económicas y sociales impulsadas por la Presidenta Michelle Bachelet en sus casi cuatro años de gobierno, la gratuidad en la educación superior ocupa un cimero y emblemático lugar, ya que enarboló las banderas de las protestas estudiantiles y la utilizó como trampolín para llegar a La Moneda.

La gratuidad se está discutiendo actualmente en el Congreso, en un proyecto de ley que establece el beneficio de manera universal siempre que se cumplan determinadas condiciones de ingreso fiscal. “Es la mejor manera de poder garantizarla y que no haya vuelta atrás, aunque tengamos que tomarnos un poquito más tiempo del que hubiéramos querido“, dijo Bachelet sobre la iniciativa.

Pero, ¿qué opinión tienen los chilenos sobre las universidades y la gratuidad en general, más allá de la reforma de la Mandataria?

Es la pregunta que desde julio de 2014 viene realizado la encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), y que este viernes entregó su más reciente versión.

La mayoría de los chilenos no quiere gratuidad universal

La medición revela que, contrario a la prédica de la Mandataria de que “nuestro horizonte es la gratuidad universal”, el 51% de los consultados cree que las “universidades debieran ser gratuitas sólo para los estudiantes de familias con menos recursos”.

Esa cifra apenas ha variado en seis puntos desde 2014, cuando era 57%. En cambio el 46% de los consultados sintoniza con Bachelet en que las “universidades debieran ser gratuitas para todos los estudiantes”.

Otra pregunta clave se refiere a la actividad que el Estado debería priorizar en la educación superior, y el 47% respondió que “asegurar que nadie quede fuera por falta de recursos”, seguida del 41% que sostiene que debe asegurar la calidad de todas las instituciones.

La fiscalización del lucro obtuvo igual mención, y el 23% cree que el Estado debe fortalecer la universidad estatal. Pero el fomentar las universidades regionales tiene un magro 3% de apoyo, lo que se contradice con la política de Bachelet de crear universidades regionales estatales en Aysén y O’Higgins y decenas de centros de formación técnica.

Educación como vía de movilidad social

Además, la encuesta del CEP revela el enorme instrumento de movilidad social de la educación superior, ya que genera más satisfacción con la vida en general (74%), más valoración social (75%), tener mayores posibilidades de llevar una vida mejor que la de sus padres (81%), tener mayores ingresos (77%), posibilidades de encontrar empleo (75%) y conocimientos y habilidades (78%).

Ello dice relación con que el 68%  de los consultados cree que se debe aumentar la matrícula de los jóvenes en educación superior.