La gestión de la hermana de periodista chileno preso en Venezuela por reunirse con Bachelet: “Le hice llegar una solicitud formal… aún no me responde”

Ana Julia Jatar, hermana de Braulio Jatar, está en Chile para pedirle al gobierno que solicite la repatriación del profesional que fue preso luego de grabar y transmitir un cacerolazo en contra de Nicolás Maduro. Denuncia que lleva 100 días detenido sin que le hayan probado el delito del que lo acusan. "En Venezuela se está violando toda la...
Ana Julia Jatar, hermana de Braulio Jatar, está en Chile para pedirle al gobierno que solicite la repatriación del profesional que fue preso luego de grabar y transmitir un cacerolazo en contra de Nicolás Maduro. Denuncia que lleva 100 días detenido sin que le hayan probado el delito del que lo acusan. "En Venezuela se está violando toda la carta universal de los derechos humanos", asegura.
Publicado el 14.12.2016
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Braulio Jatar es un periodista chileno que vive en Venezuela y que fue apresado en septiembre pasado por el régimen de Nicolás Maduro luego de grabar una protesta callejera contra el Mandatario en la isla de Margarita.

El encarcelamiento ha generado tensiones diplomáticas con dicho país, y el canciller chileno, Heraldo Muñoz, dijo que “el gobierno ha estado permanentemente preocupado de la situación de Braulio Jatar, y haciendo gestiones diversas. Las gestiones se están realizando, pero no pueden ser reveladas, ya que podrían afectar el proceso de liberación”.

Su hermana, Ana Julia Jatar, viajó a Santiago para pedir la ayuda  del gobierno de Michelle Bachelet para que ayude en la liberación del periodista, quien está “sufriendo tortura física y psicológica”.

En conversación con “El Líbero”, Ana Julia aborda la situación de su hermano y también lo que sucede en Venezuela relativo a los derechos humanos, donde también hay decenas de presos políticos, de los cuales el ex candidato presidencial Leopoldo López es el más emblemático.

-¿A qué se debe su visita a Chile?

-He venido en una misión por mi hermano Braulio, que tiene más de 100 días preso, una salud muy deteriorada, se ha desmayado, ha perdido 15 kilos, está en condiciones de cárcel muy extremas. Él sufre de presión alta y ha tenido episodios de altísima tensión, y está en  una celda en solitario que en el día tiene más de 40 grados y suda mucho. El abogado trató de llevarle un ventilador y no se lo permitieron. A Braulio tampoco le permiten visitas masculinas, mi hermano Antonio no la ha podido visitar, solo su esposa e hija. Quiero que sus lectores sepan que las cárceles venezolanas, que las llaman modernas, están diseñadas para quebrar la voluntad del prisionero. Les rapan el pelo, les ponen uniforme, los aíslan por 45 días, no los dejan leer o escribir, no los ponen a la luz del  sol. Esas cárceles violan todos los derechos humanos. No son cárceles, son centros de tortura psicológica. Mi hermano muestra signos de depresión y lo que más me preocupa es que la semana pasada le descubrieron unas manchas muy sospechosas en la piel que podría ser un cáncer de piel muy agresivo. Dadas esas condiciones pedimos que lo vea un médico pero no se lo han permitido. Ante esta situación de desesperación decidí venir a Chile a pedirles al pueblo y al gobierno  que nos ayuden a que Braulio cumpla su deseo de que lo expulsen a Chile con su familia para poder vivir en  libertad.

-¿Qué respuesta ha tenido del gobierno de Chile?

-En los 100 días de presidio la Cancillería ha estado muy atenta siguiendo el proceso. La Presidenta Bachelet le pidió al Vaticano que intercediera por Braulio. Cuando la Cancillería se expresó por Braulio hubo una gran molestia por parte de Venezuela, por eso muchas de las gestiones se han hecho de una manera más privada, pero se pierde mucha información vital de cómo está mi hermano, por eso vine a informar de la terrible condición en que se encuentra. Está en un centro penitenciario para criminales de graves delitos, a pesar de que no ha tenido juicio. La fiscalía no encontró a los 45 días que tenía para investigar las pruebas de la acusación de la policía política. Braulio debería estar libre y la jueza se niega. Ante esa falta absoluta de justica, del debido proceso, ante el deterioro de su salud  su deseo de venir, lo que queda es pedir que el gobierno chileno le pida a Venezuela que expulse a Braulio y así lo dejen venir.

Ana Julia Jatar: “Quiero que sus lectores sepan que las cárceles venezolanas, que las llaman modernas, están diseñadas para quebrar la voluntad del prisionero. Les rapan el pelo, les ponen uniforme, los aíslan por 45 días, no los dejan leer o escribir, no los ponen a la luz del  sol. Esas cárceles violan todos los derechos humanos”

-¿Cómo le fue con la gestión de la Presidenta ante el Vaticano?

-Esas gestiones fueron hechas en el contexto de la mesa de negociación entre la oposición y el gobierno que medió el Vaticano, no tuvo ningún fruto porque las condiciones eran la liberación de los más de 100 presos políticos. Braulio estaba en esa lista, y como las negociaciones no trajeron fruto esa esperanza se esfumó y gatilló la urgencia de mi viaje. Quiero que todo el mundo tenga una idea de la falta de esperanza que hay  para los presos políticos en Venezuela, y muy en particular para Braulio. Temo por la salud de mi hermano, y ni puedo cejar ni un momento hasta que lo vea libre. Está en un centro a tres horas y media de un ferry de su hogar y del tribunal, está  muy aislado, no tiene acceso a medicina ni médicos de la calidad que necesita.

-¿De qué acusan a Braulio Jatar?

-El 3 de septiembre lo detuvo la policía política yendo de su casa a la radio, luego de haber colgado en su periódico digital, que tiene hace 11 años,  un video del tremendo cacerolazo que había recibido Nicolás Maduro. Dijo en su programa que al día siguiente daría más información pero la policía política lo interceptó y se lo llevó y allanaron su residencia sin ninguna orden. Todo fue un proceso de detención arbitraria. No sabíamos de qué lo acusaban hasta que lo presentaron ante un fiscal, que lo acusaron de un delito, dentro de la ley antiterrorista, de poseer dinero para financiar actos violentos. Eso se llama legitimación de capital. Todos los periodistas han cometido el error de confundirlo con lavado de dinero y no tiene nada que ver. Se refiere a fondos que pueden venir de instituciones extranjeras para financiar actos contra el gobierno. Dijeron que mi hermano había recibido el dinero de la CIA, cosa que es ridícula. Le sembraron en el auto 20 mil dólares en efectivo, y un maletín que nunca había visto. En Venezuela la policía política apresa y siembra pruebas. Ellos construyen los casos. Es muy importante que se entienda que como es una ley  antiterrorista los testigos están protegidos. Durante los 45 días que tenía la Fiscalía para comprobar las pruebas de la policía política no pudo comprobar ni que el dinero ni el maletín eran de Braulio, ni que tenía  la intención de hacer nada violento.

Ana Julia Jatar: “Dijeron que mi hermano había recibido el dinero de la CIA, cosa que es ridícula. Le sembraron en el auto 20 mil dólares en efectivo, y un maletín que nunca había visto. En Venezuela la policía política apresa y siembra pruebas. Ellos construyen los casos”

-¿Cuál es la situación de los derechos humanos en Venezuela?

-Hay que ver los informes de Human Rights Watch y Amnistía Internacional. En Venezuela se está violando toda la carta universal de los derechos humanos. Los derechos individuales, que no hay libertad de prensa, de asociación, de expresión. Hay violaciones a todas las libertades individuales, pero también el derecho a la vida. El año pasado hubo más de 25 mil muertes por violencia. También se viola el derecho a la comida. Hoy el 80% de los venezolanos come dos o una vez al día. Hay largas colas por el desabastecimiento y los hospitales están colapsados, no hay medicina.

-¿Qué le dice a los chilenos que miran con simpatía lo que pasa en Venezuela?

-Les digo que tienen dobles estándares. Para mí la dictadura de Pinochet y Fidel son iguales porque ambos violaron  los derechos humanos, y el gobierno de Maduro tiene presos políticos y se violan los derechos humanos, claro que no a los niveles de Pinochet, pero en esencia son regímenes totalitarios. La izquierda es incapaz de ver ninguna violación, como si los seres humanos no fuésemos iguales, y hubiera seres humanos y dictadores de derecha e izquierda. Para quienes creemos en los derechos humanos sin distinción, ese tipo de diferenciación no tiene  espacio ni fundamento ético ni moral.

Ana Julia Jatar: “En Venezuela se está violando toda la carta universal de los derechos humanos. Los derechos individuales, que no hay libertad de prensa, de asociación, de expresión. Hay violaciones a todas las libertades individuales, pero también el derecho a la vida”

-¿Cómo ha enfrentado el gobierno de Chile el problema de los DD.HH. en Venezuela? Bachelet ha evitado cualquier condena al respecto, no recibió a la señora de Leopoldo López y no invocó la cláusula democrática de la OEA como sí lo hizo el Presidente Macri.

-Con la Presidenta Bachelet entiendo que por su experiencia personal ha sido marcada por la historia. Le agradezco que haya abogado por mi hermano ante el Vaticano. No conozco muy bien qué pasó en el caso específico de Lilian, una mujer que admiro mucho porque ha dado una lucha fabulosa. En este momento quisiera por todos los medios mandarle un mensaje a la Presidenta Bachelet de que me gustaría reunirme con ella y que escuchara de mi propia voz las horribles condiciones en que se encuentran los presos políticos en Venezuela, y en particular el ciudadano chileno Braulio Jatar.

-¿Le hizo llegar la solicitud de reunión?

-Le hice llegar una solicitud formal a ella. Aún no me responde.

Ana Julia Jatar: “En este momento quisiera por todos los medios mandarle un mensaje a la Presidenta Bachelet de que me gustaría reunirme con ella y que escuchara de mi propia voz las horribles condiciones en que se encuentran los presos políticos en Venezuela, y en particular el ciudadano chileno Braulio Jatar