El 40% de los 8,2 millones de trabajadores del país no cotiza regularmente y los sueldos de quienes laboran en el sector privado tienen una subcotización del 10%. La de los empleados del Estado llega al 18%.
Publicado el 31.07.2017
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Las bajas pensiones es un tema que se ha instalado con fuerza en el país en el último año, en especial por la arremetida de la agrupación “No +AFP” y los escándalos de “jubilazos” en Capredena y Dipreca, que tuvo de “rostro” a Myriam Olate, ex cónyuge del diputado Osvaldo Andrade.

La semana pasada el tema volvió a la agenda pública tras un reportaje de Informe Especial de TVN, que develó a ex militares jubilados con pensiones de invalidez por hasta $6 millones.

Sin embargo, más allá de las recurrentes polémicas al respecto, el iceberg de las bajas jubilaciones está compuesto de una nociva dupla: la evasión y elusión o subcotización previsional.

Tres  millones de trabajadores no cotizan

Un dato preocupante es que el 40% de los trabajadores del país no cotiza regularmente para su jubilación.

Ello, porque según la encuesta de desempleo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en el país hay 8,2 millones de trabajadores, pero sólo 5 millones 222 mil cotizan regularmente en los sistemas previsionales vigentes (AFP, Capredena, Dipreca e ISP), según el último reporte de mayo pasado de la Superintendencia de Previsión Social.

Esos tres millones están compuestos por $1,6 millones de trabajadores independientes que no tienen la obligación legal de cotizar; y otros 1,4 millones de empleados dependientes que, estando obligados, tampoco lo hacen, lo que se conoce como “evasión”, delito que es perseguido por la justicia.

 “Que el 40% de los trabajadores no cotice debería ser una alarma para las autoridades, ya que en un país que va envejeciendo significa presiones enormes y crecientes en materia fiscal en las próximas décadas. No hay sistema previsional que resista que tantos trabajadores no estén ahorrando, ya sea éste de capitalización o de reparto”, afirma a este diario Juan Bravo, investigador de Clapes-UC.

En “libro blanco de las pensiones”, elaborado en diciembre de 2013 por el entonces superintendente de Previsión Social, Augusto Iglesias, concluye que “tanto por su magnitud como por las dificultades de control, la evasión laboral representa el principal desafío a resolver para disminuir la evasión en el pago de las cotizaciones”.

La elusión o subcotización, un fenómeno preocupante

El segundo integrante de la nociva “dupla” es la elusión previsional o subcotización, que se genera cuando no se considera en la base imponible ciertos componentes de la remuneración y, como resultado, se cotiza por menos del total de la remuneración. Ello afecta tanto a trabajadores del sector privado como público.

Sobre la base de información del SII, se estima que el 55% de las empresas privadas paga asignaciones no imponibles, las que representan un total de nueve puntos porcentuales de la renta imponible bruta, según el citado libro blanco de las pensiones.

Dichos resultados son consistentes con una encuesta que arrojó que 221 empresas, que emplean a 87 mil trabajadores, tenían elusión previsional, ya que una serie de bonos de locomoción y alimentación, no imponían. Para los trabajadores de remuneraciones bajo $500 mil, dichas asignaciones no imponibles alcanzaron entre 7% y 8% de su remuneración.

En el caso del sector público (con trabajadores regidos por el Estatuto Administrativo), existen 36 tipos de asignaciones no imponibles. “En promedio, estas asignaciones no imponibles representarían el 18% de las remuneraciones brutas de los trabajadores. El impacto de la elusión previsional sobre la pensión de vejez puede ser muy significativo”, afirma el citado texto de Augusto Iglesias.

El libro agrega que si la brecha entre remuneración efectiva e imponible fuese constante durante toda la vida laboral, el efecto sobre la pensión sería proporcional al porcentaje de asignaciones no imponibles.

“Así, en promedio, los trabajadores del sector privado obtienen una pensión un 9,9% menor de la que obtendrían de cotizar por el 100% de su remuneración. Este impacto puede llegar al 18% para el caso de los trabajadores del sector público”, afirma el texto.

Economista advierte que los beneficios sociales quitan incentivos a la cotización

Otro aspecto relevante sobre la elusión es que, de acuerdo a un estudio realizado por el Centro de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica, la actual política de subsidios en Chile tiene componentes que incentivan la informalidad y la subcotización.

Cecilia Cifuentes, investigadora del ESE Business School, agrega que la elusión en los trabajadores de sectores medios y bajos es grave porque “al cotizar por un porcentaje inferior del sueldo ven afectada su condición de vida en la vejez”.

“Si analizamos ahora la situación de los grupos de ingresos bajos, la gravedad del problema se acentúa por los incentivos erróneos que genera la política social a través de los subsidios de salud, previsionales, subsidios familiares, de vivienda, bono al trabajo de la mujer y otros, ya que al estar en función del nivel de ingreso del beneficiario incentivan la subdeclaración de ingresos, afectando en forma negativa la futura pensión”, afirma la economista

Como ejemplo señala el caso de las trabajadoras de casa particular, en que la cotización por el mínimo beneficia a la trabajadora  y al empleador  en el corto plazo pero “perjudica la futura pensión y genera un impacto fiscal, ya que el pilar solidario debe posteriormente hacerse cargo de mejorar la pensión. Este tema también es analizado en el libro blanco, y se han hecho propuestas para modificar los incentivos perversos de la política social”.

AFPs piden abordar tema previsional en “forma urgente”

El gerente de estudios de la Asociación de AFP, Roberto Fuentes,  asegura a este diario que, considerando que las pensiones son importantes para la calidad de vida en la tercera edad, se debe abordar el tema de la cobertura previsional en “forma urgente”.

“Hay que establecer la cotización obligatoria para los trabajadores independientes que emiten boletas de honorarios, estableciendo una gradualidad, se deben mejorar los sistemas de control de manera de bajar la evasión y elusión. Tarea en la cual tiene un rol relevante la Dirección del Trabajo. Se deben generar incentivos para los trabajadores por cuenta propia y generar un mayor conocimiento y cultura previsora, donde además de las AFP, tiene un rol el Estado”, afirma Fuentes.