En archivos de prensa, Mario Ossandón Cañas (hermano de Guillermo, líder del subversivo movimiento Lautaro), aparece realizando polémicas declaraciones subestimando la meritocracia y respaldando la "intromisión" del gobierno en las elecciones.
Publicado el 05.10.2017
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“Él no me ha presentado ninguna renuncia, lo que yo pediría es que no hagamos de una no situación, una situación, porque aquí no hay una crisis en La Moneda”, dijo la Presidenta Michelle Bachelet la mañana de ayer a propósito del inesperado feriado legal que tomó el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy.

Esto, tras la reunión que sostuvo el martes con “Pancho” -como le dicen a Aleuy en La Moneda- en donde él habría sincerado su molestia; primero por la decisión del gobierno de quitar la aplicación de la ley antiterrorista a cuatro comuneros mapuches en huelga de hambre, ya que eso lo habría dejado “sin piso político” en el tema que él estaba manejado. Pero, además -y esto dicen en Palacio, es lo que lo tenía más dolido- que no hubiese existido una “llamada de atención” al ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, quien en entrevista con El Mercurio no sólo negó la existencia de terrorismo en La Araucanía, sino que sostuvo que se había “abusado de efectismo comunicacional” en las detenciones de la “Operación Huracán”.

En su ausencia lo reemplazará el jefe de la división de Gobierno Interior, Mario Ossandón Cañas (PPD), quien en otras oportunidades ha actuado como interino y que, según dicen en La Moneda, sería el sucesor natural en el caso de que Aleuy decida renunciar y no volver. “Es un hombre de Aleuy, de toda su confianza”, comentan a “El Líbero”.

Ossandón Cañas, ex subsecretario de Previsión Social

Mario Ossandón Cañas es asistente social, militante del PPD y cercano al “girardismo”. En su calidad también de experto electoral, fue apoderado general de la campaña presidencial de Ricardo Lagos. En su juventud militó en el MAPU, y en el primer mandato de Bachelet fue subsecretario de Previsión Social.

En este último cargo se le atribuye ser el impulsor de la reforma previsional y de los “bonos marzo”, dos aspectos fundamentales que de cierta forma explican los altos grados de aprobación con que la Mandataria dejó La Moneda en 2010.

Pero además, recordado por dos controvertidas declaraciones que generaron eco en el debate nacional durante su gestión. Una, cuando dijo en abril de 2008, en el marco de un encuentro con funcionarios públicos, que él venía del mundo político ya que son esos los que gobiernan y no los técnicos. “Cuando se hace al revés, y son los técnicos los que toman las decisiones estratégicas, generalmente cometemos muchísimos errores”, sostuvo, agregando que “uno de los mitos de la modernización es que la meritocracia tiene que conducir el Estado. Para ser honestos, pienso que es un error estratégico. Aquí los que tienen que conducir el Estado son los que han ganado la voluntad de los ciudadanos”.

En esa oportunidad también contó sobre su llegada al cargo. “Cuando la Presidenta me llama, en enero, yo no tenía ni idea de esto. Le digo: “yo no sé de esto”. La Presidenta me dice: “Quiero que pagues bien, quiero que no haya colas, quiero que los ciudadanos entiendan que esta reforma (previsional) es importante (…) Por suerte todo se dio en febrero, para aprenderme la reforma, porque no había nadie trabajando”, dijo.

En otra ocasión, en agosto del mismo año, en una entrevista con El Mercurio, además de reafirmar sus declaraciones, dijo que consideraba “absolutamente legítimo” que el gobierno realice “intromisiones” en las elecciones y que para ganar adherentes se utilice el éxito que había tenido la implementación de la reforma previsional. 

El “gemelo” político de Aleuy

Pero Ossandón no terminó su mandato. Lo dejó en abril de 2009, cuando se frenó una licitación con el Banco Estado para el pago de pensiones a los jubilados del país, y se entregara a un banco privado. Pese a que las crónicas de la época dicen que se fue “enfurecido”, sólo días después el asistente social asumió como segundo hombre de Mahmud Aleuy, con quien comparte la característica de ser experto electoral,  y que en ese entonces era el subsecretario de Desarrollo Regional.

Aleuy con Ossandón se conocían desde hacía tiempo, y en esa administración habían compartido en el comité de seguimiento electoral que se creó para las elecciones municipales que enfrentó el gobierno de Bachelet. “Pancho”, al ser consultado por su llegada a la Subdere, dijo que “me asesorará en materias que tienen que ver con el empleo regional y en particular el área de pymes”.

Es por eso que hoy en La Moneda dicen que en estos días de vacaciones Aleuy dejó a “uno de sus hombres” a la cabeza de la subsecretaría del Interior, ya que si bien se piensa que volverá sus funciones, en el caso de que ocurra algo inesperado o un hecho de “corte grueso” -en las áreas más importantes de la subsecretaría-, Ossandón debería tomar definitivamente el cargo. “Mario es de suma confianza para Aleuy”, comentan a este medio.

Hermano del “lautarista” Guillermo Ossandón

Mario es hermano de Guillermo Ossandón Cañas, quien fue líder histórico del Movimiento Lautaro, grupo responsable de decenas de atentados, asaltos y asesinatos de carabineros y detectives.

Pero sus orígenes están en el Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU), donde estuvo con Eugenio Tironi y Óscar Guillermo Garretón. Pese a eso, en 1982 decidió formar un grupo subversivo, conocido como Movimiento Juvenil Lautaro (MJL).  

Ossandón fue condenado a cadena perpetua por participar del rescate desde el Hospital Sótero Del Río del lautarista Marco Antonioletti, en que murieron cuatro gendarmes y un carabinero.

Sin embargo, en 2004 salió libre gracias a una ley de indulto votada por el Congreso, y murió en julio de 2009 tras padecer un cáncer terminal.