Ayer el timonel del PPD envió un mail al diputado cuestionando que haya permanecido en la bancada parlamentaria del partido aún después de su renuncia a la colectividad. "El Líbero" tuvo acceso a la respuesta de Pepe Auth, donde analiza todos los puntos expuestos por el ex alcalde de Lo Prado.
Publicado el 17.02.2017
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Pocas horas tardó el diputado Pepe Auth en responder la dura carta de siete puntos que le hizo llegar ayer el presidente del PPD, Gonzalo Navarrete, en la que lo acusa de “oportunismo político” por haber permanecido en la bancada parlamentaria del partido aún después de su renuncia a la colectividad (VER CARTA COMPLETA DE NAVARRETE).

En la misiva de respuesta, a la que tuvo acceso “El Líbero”, Auth le contestó cada uno de los puntos a Navarrete, cuestionando nuevamente el viraje hacia la izquierda que tuvo el partido en los últimos años, la tesis de la retroexcavadora impulsada por el senador Jaime Quintana, y recordándole al timonel de la tienda el error estratégico que significa nominar a Ricardo Lagos como candidato presidencial, mientras gran parte de los militantes se inclina por la opción de Alejandro Guillier.

RESPUESTA DE AUTH

Estimado Gonzalo,

En primer lugar quisiera agradecerte que intentes ir al fondo de la cuestión planteada haciendo una defensa del camino que ha recorrido el PPD desde 2012 hasta ahora. Es preferible desde todo punto de vista, incluso el del interés del partido que presides, a la respuesta burocrática y autoritaria de solicitar mi expulsión de la bancada, como si matando al mensajero pudiera ocurrirle algo al mensaje.

Coincido contigo en que el cambio de rumbo se fraguó al calor de la derrota presidencial de 2010 y el PPD tomó en su Consejo General de Programa la decisión de dejar atrás su definición como partido de “centroizquierda progresista”, “encuentro de las luchas socialistas y liberales”, reivindicatorio de la diversidad de orígenes y de la amplitud ideológica, unidos en la propuesta programática.  Eso quedó atrás, para insatisfacción de muchos dirigentes y militantes que, es cierto, no pudimos contener la corriente basada en un diagnóstico a mi juicio equivocado, que habíamos perdido la presidencial por no haber sido suficientemente de izquierda y, por tanto, había que hacer un giro. Ello en un ejercicio lógico difícil de entender, si los que nos habían derrotado estaban a nuestra derecha, y lo hicieron con un discurso de centro, señalándole al país que harían lo mismo que la Concertación, pero sin corrupción, gobernando con los mejores y derrotando a la delincuencia.

El camino iniciado terminó poniendo al PPD en la frontera izquierda de la coalición, enarbolando la tesis de la demolición de los cimientos con la retroexcavadora en la primera etapa del gobierno de Bachelet, lo que le provocó un daño innegable a éste pero también al propio partido, al instalarse en una posición del cuadro político muy distante de donde lo situaba su propio electorado. Abundé en esto en el 27° aniversario del partido y también en la carta con la que me despedí después de 28 años de militancia.

Convendrás conmigo en que después del par de semanas de explicación de las razones de mi salida, prácticamente no me he referido al PPD ni mucho menos a las decisiones de la Mesa que encabezas. No he querido ser como esos divorciados que dedican su vida a denostar al cónyuge que amaron intensamente. Respondí las preguntas formuladas por un matutino sobre la cuestión presidencial –donde estamos en veredas opuestas pero estoy seguro nos encontraremos el 2 de julio-  y sobre el refichaje de los partidos, donde por diversas razones la atención ha estado puesta en las dificultades del PPD que, por supuesto, no son exclusivas. Allí reiteré lo que dije en diciembre de 2015 junto a otros ex presidentes del partido, que el ciclo de vida del Partido Por la Democracia estaba llegando a su fin y que si quería proyectarse debía hacerlo protagonizando un proceso de convergencia que nos llevara a un gran partido de centroizquierda progresista socialdemócrata llamado a ser principal protagonista del futuro en el nuevo ciclo político que se inicia con el fin del Binominal.

No debatiré contigo la legítima decisión que tomó la Mesa del PPD de respaldar la candidatura presidencial de Ricardo Lagos, sólo me parece pertinente contarte que las encuestas muestran de manera categórica, al cruzar con la identificación partidaria, que los simpatizantes del PPD optan mayoritariamente por Alejandro Guillier, y nunca es beneficioso para la fortaleza de un partido perder sintonía con su base electoral. Menos en el momento actual, cuando está abordando el desafío de ratificar su condición de partido de carácter nacional.

Sé que nunca entendiste que me quedara en la bancada con el apoyo de casi todos sus integrantes. Incluso calificas de oportunista mi permanencia, como si no estuviera fundada en la comunidad de propósitos legislativos, como si no entendieras la autonomía del trabajo parlamentario, como si la ira no te dejara ver mi contribución a la incidencia de la bancada del PPD en el debate legislativo ni mi aporte en estos meses a que ésta respalde al gobierno y su agenda de cambios. Los ministros que militan en el PPD –también los demás, por cierto- pueden ratificar lo que digo, tanto desde la Comisión de Hacienda donde represento a la bancada como en el debate en el Hemiciclo.

Como sabes, ya comuniqué al Jefe de Bancada mi salida, por lo que te ahorro la reiteración de tu solicitud de expulsión. Por supuesto, dejaré de representarla en la Comisión de Hacienda y en el debate parlamentario pero ello no cambiará en nada mi invariable línea de respaldo a nuestro gobierno y su agenda legislativa, en la que espero continuar encontrándome con los diputados del PPD.

Lejos de mi ánimo apostar al deterioro del PPD. Ojala tenga éxito pleno en su proceso de reinscripción y en sus apuestas presidencial y parlamentarias. Y al revés de lo que señalas en tu carta, mi pronóstico para el PPD en la elección de concejales (publicado el 26 de agosto pasado en La Tercera y otros medios) era de 440 mil votos y 9%, muy cerca de los 402 mil y 8,8% que obtuvo el 26 de octubre.

Con el mejor de los ánimos y seguro de que muy pronto nos encontraremos trabajando juntos por el triunfo del abanderado presidencial de la centroizquierda que resulte favorecido por el voto popular en las Primarias del 2 de julio,

Se despide fraternalmente,

Pepe Auth