En conversación con "El Líbero", Mauricio Morales, Max Colodro, Marco Moreno y Patricio Navia estiman cuánto puede ganar o perder la Mandataria con su presencia en el crucial duelo de la selección chilena en Sao Paulo.
Publicado el 10.10.2017
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“Se aproxima un partido muy importante para nuestra selección, con miras a la Copa del Mundo de Rusia 2018. Junto al Directorio que presido, tenemos el agrado de invitarla a que nos acompañe a este encuentro”, dice la carta firmada por el presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), Arturo Salah, en la que invita a la Presidenta Michelle Bachelet a ser parte del trascendental duelo que jugará la ”Roja” esta tarde en Brasil.

Si bien hasta la mañana eran sólo especulaciones, pasado el mediodía la vocera de Gobierno, Paula Narváez, confirmó la asistencia de la Mandataria a la cita que se disputará a las 20:30 horas en el estadio Allianz Parque de Sao Paulo.

Pero el partido que tendrá que disputar Chile, no es uno fácil. Y es que nunca ha conseguido puntos allá por Clasificatorias. Así las cosas, Chile debe a lo menos empatar con la verdeamarela para conseguir clasificar o asegurar al repechaje.

Es por eso que la decisión de viajar de la Mandataria algunos la han calificado como “riesgosa”, dado que se juega parte de su capital político al acompañar a La Roja en un partido de alto impacto. “El Líbero” consultó a distintos analistas para ver si el plan de La Moneda es una jugada pertinente o poco acertada pensando en el ascenso en popularidad que ha experimentado la jefa de Estado en las últimas encuestas. Y tal como los expertos deportivos han recurrido a la calculadora para estimar las posibilidades de clasificar de la Selección Chilena, los especialistas en política hacen sus propios cálculos respecto de lo que podría ganar o perder Bachelet esta noche.

Uno de ellos es el académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, quien señala que “es un tremendo riesgo, porque las encuestas están mostrando que es una candidata poco popular, por lo que si ella se ve asociada a una derrota importante de la selección, a una no clasificación, la imagen de yeta puede aumentar”.

Pero advierte que si la selección clasifica, si bien cambia un poco el panorama en cuanto al ánimo de los chilenos “no creo que mejore la aprobación de la Presidenta. De hecho, los problemas que tiene ahora el gobierno van más allá de la Selección”, esto, porque “tienen un incendio, particularmente por el tema mapuche y en especial por el tema de (Mahmud) Aleuy”.

Por su parte, el académico de la UAI, Max Colodro, dice que el viaje “es una decisión que confirma que la Presidenta no está pensando en el gobierno, sino que está preocupada de su imagen internacional. Eso se vio reflejado en la crisis que hubo en el equipo económico primero, y en la crisis con Aleuy después. Es una Presidenta que está pensando más bien en la imagen que va a dejar su gobierno y ella en particular” y agrega que “en ese sentido, el aparecer vinculada al eventual logro de la clasificación es una apuesta que desde el punto de vista deportivo es bastante riesgosa, ya que hay un riesgo de que finalmente se asocie su presencia en Brasil a un mal resultado, pero de alguna manera, ella también está dispuesta a acompañar a la Selección en esta circunstancia porque tiene puestos los ojos en, no me atrevería a decir legado, pero sí en la imagen que va a dejar a largo plazo, en las anécdotas que van a rodear su término de gobierno”.

En ese sentido, Colodro explica que “si ella estuviera preocupada de que su capital político sirve y de que es un activo para poder ir sacando adelante los problemas de gestión que tiene el gobierno, no tomaría esta decisión, porque muestra una cierta distancia emocional y afectiva de temas que son más propios de gestión del gobierno”.

Para el decano de la facultad de Ciencia Política y Administración Pública de la Universidad Central, Marco Moreno, “no es buena idea mezclar las instituciones republicanas como la Presidencia de la República, con actividades de este tipo, no solamente en el caso de ella, sino que no es bueno que los presidentes o presidentas se involucren en este tipo de actividades que ponen en un mal pie o sacan del pedestal en que tenemos a las instituciones de la República”. En ese sentido agrega que “en un contexto electoral, a 40 días o a cinco domingos de la elección presidencial, no parece muy razonable que ella exponga su capital político a un resultado que parece muy incierto. Además que hacer un viaje y ausentarse del país, no me parece que la situación de eliminatorias lo amerite… no es la final del mundial”.

Una opinión distinta tiene el cientista político y académico de la UDP, Patricio Navia, quien señala que “da igual (que vaya). No tiene mucho que perder. Si pierde, sigue abajo. Si Chile clasifica, se llena de gloria”, es por eso que sostiene que “vale la pena ir”.

A esto Morales agrega que la decisión en sí misma de ir a Brasil, por parte de los asesores de la Mandataria “se asume cuando ya no hay nada más que perder. Los gobiernos hacen este tipo de jugadas cuando queda poco tiempo, cuando la aprobación presidencial -si bien ha subido-, no ha explotado, y por ende los gobiernos empiezan a afirmarse de cualquier cosa, con el fin de mejorar su imagen pública”.

Ahora bien, advierte que “no sé cuánto puede incidir en la aprobación presidencial, los chilenos son suficientemente astutos como para separar un éxito deportivo de la aprobación de un gobierno; de hecho ni siquiera cuando la selección ganó la Copa América la Presidenta Bachelet aumentó su aprobación”.

Moreno añade que “aunque (la Selección Chilena) gane, no creo que tenga ningún efecto electoral, no creo que mejore en las encuestas, ni que vaya a aumentar su popularidad, sino que más bien esto la gente lo toma como un hecho noticioso, pero que no tiene ningún efecto electoral”.