La comida en casa del ministro de Hacienda, a la cual asistieron 12 ministros y donde él fue el principal orador, fue un señal de fuerza y de respaldo hacia el Secretario de Estado, según dicen influyentes fuentes del oficialismo.
Publicado el 21.06.2016
Comparte:

Ayer, durante el tradicional comité político de La Moneda, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, fue el primero en tomar la palabra. Durante el encuentro, que duró un poco más de media hora, el Secretario de Estado informó de manera oficial a los dirigentes de los partidos de la Nueva Mayoría (NM), que el gobierno había tomado de la decisión de avanzar con el veto presidencial a la reforma laboral y que con esto se descartaba la posibilidad de una ley corta.

Además, según quienes participaron de la reunión, Valdés explicó que con esta determinación el Ejecutivo apostaba por dar por finalizado el debate por la titularidad sindical, elemento que fue declarado inconstitucional tras el fallo del Tribunal Constitucional (TC).

Luego de la intervención del titular de Hacienda, el ministro de la Segpres, Nicolás Eyzaguirre, les comentó  a los partidos del oficialismo que se pedirá a la comisión de Trabajo de la Cámara que ponga urgencia al veto presidencial, de manera que sea aprobado en esa instancia y luego en la Sala.

Este hecho refleja las diferentes señales que ha enviado La Moneda para empoderar al ministro Valdés, según confirman a este medio influyentes fuentes del oficialismo. Quienes participaron ayer del comité político, explican que el titular de Hacienda fue el protagonista del encuentro. “El vocero de la reunión de ayer fue Valdés. sólo se habló de reforma laboral, nada más, fue una cita breve”, comentan líderes de la NM.

La estrategia del gobierno se explica por una serie de diferencias que ha tenido Valdés con los ministros del comité político durante las últimas semanas, que han provocado derrotas importantes para el titular de Hacienda, quien no ha logrado imponer sus posiciones al interior de La Moneda. Esto, principalmente por la fórmula para destrabar la reforma laboral. Valdés, al igual que Burgos, no eran partidarios de presentar un veto al proyecto, postura totalmente contraria a la ministra del Trabajo, Ximena Rincón, y al resto de los miembros del comité político.

Sin embargo, la postura de Rincón se impuso y el pasado viernes 17 de junio el gobierno anunció públicamente que ingresaría el veto al Congreso, lo que dejó en un mal pie a Valdés. En el oficialismo explican que el titular de Hacienda no logró instalar su visión al interior de La Moneda ni tampoco consiguió un acuerdo con la oposición para destrabar la reforma laboral, por lo que en la NM coinciden en que el ministro ha evidenciado un notorio desgaste.

De hecho, ayer el ministro de Hacienda afirmó que “habría quedado más tranquilo en otro escenario, pero para eso necesitábamos el concurso de la oposición”, con respecto a la veto presidencial.

Antes de conocer la determinación final del Ejecutivo en torno a este tema, Valdés ya había comentado en privado a algunos senadores del oficialismo su preocupación por el impacto final de algunas reformas, entre ellas la laboral. De hecho, el pasado miércoles 8 de junio, tras la renuncia de Burgos, Valdés decidió no regresar a Santiago para la ceremonia de cambio de gabinete, debido a que tenía contemplado asistir a dos comisiones.

Horas más tarde, el ministro almorzó con la bancada de senadores DC, a quienes les transmitió su inquietud sobre el veto presidencial a la reforma laboral. Fuentes del encuentro, reconocen que se le vio cansado y con menos ánimo de lo normal, y que incluso no descartó dar un paso al costado si la situación al interior del gobierno no mejoraba y si sus opiniones continuaban siendo desechadas.

La comida en casa Valdés: ministros buscaron dar una señal de fuerza a Valdés

Ante este escenario, es que el pasado martes 14 de junio, Valdés -cuando ya se comentaba en La Moneda el ingreso del veto presidencial -sugirió realizar un encuentro que reuniera a los ministros del comité político y a otros sectoriales para analizar el complejo escenario económico.

Según informó El Mercurio, fueron 12 los Secretarios de Estado quienes llegaron el domingo en la noche hasta la residencia del jefe de Finanzas, y quienes discutieron sobre la compleja situación macroeconómica del país, que se debe tener en cuenta a la hora de tomar decisiones políticas. Desde el oficialismo, agregan también que se conversó que la reforma laboral había que despejarla rápido y enviar una señal de que las reglas del juego estaban claras, lo que fue informado por Valdés en el comité político de ayer.

Según confirman a este medio influyentes fuentes del oficialismo, los doce ministros aceptaron inmediatamente la sugerencia del titular de Hacienda y agregan que la Presidenta Michelle Bachelet sí tenía conocimiento de la realización de este encuentro y comentó en privado que le parecía una buena decisión.

Esto, debido a que la apuesta del gobierno era enviar una señal de fuerza a Valdés, tras  los cuestionamientos por el rol del ministro de Hacienda al interior del comité político. “La idea es empoderarlo (a Valdés)”, afirman senadores de la NM. Si bien, la idea era mantener el encuentro en reserva durante algunos días, hubo un hecho que provocó que este hecho se diera a conocer el mismo día de su realización: las versiones de prensa que hablaban de una supuesta debilidad de Valdés, que se acrecentaron con una publicación de La Tercera que evidenciaba la derrota del ministro en la tramitación de la reforma laboral, lo que obligó a que la cita con ministros se diera a conocer lo antes posible para terminar con esa versión y mostrar una importante señal de respaldo del gabinete hacia el titular de Hacienda.

FOTO: AGENCIA UNO