El magistrado del Tribunal Supremo, Miguel Ángel Martín Tortabu, asegura que la situación en Venezuela es insostenible; denuncia las atrocidades del régimen de Maduro y dice que volverán las protestas. "El reclamo del pueblo no lo para absolutamente nadie", afirma a "El Líbero".
Publicado el 11.09.2017
Comparte:

Tras cuatro meses de masivas protestas callejeras en Venezuela, el resultado es desolador: Más de 150 fallecidos, 15 mil heridos, 2 mil detenidos, y casi 300 manifestantes procesados ante la justicia militar.

La crisis está lejos de terminar, ya que el régimen de Nicolás Maduro cerró el Congreso Nacional, ordenó el arresto de los nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia e instauró una Asamblea Constituyente, que le otorgó poderes casi omnímodos.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) difundió un informe a fines de agosto, en el cual concluyó que se habían cometido violaciones de derechos humanos y abusos extendidos, que indican la “existencia de una política destinada a reprimir el disenso político e infundir temor en la población a fin de frenar las manifestaciones”.

Uno de los jueces supremos perseguidos, y que tuvo que exiliarse en Estados Unidos, es Miguel Ángel Martin Tortabu, doctor en ciencias jurídicas, con 25 años en el Poder Judicial, y especialista en derecho constitucional, procesal y resolución de conflictos. Además, fue profesor de las universidades Central de Venezuela y Católica Andrés Bello.

Martín Tortabu conversó con “El Líbero” sobre la grave crisis que afecta a Venezuela, y las opciones que habría para poder superar el quiebre democrático.

– Hace algunas semanas terminaron las protestas masivas. ¿Cuál es la situación de Venezuela?

– Es un país que está viviendo una crisis humanitaria originada por la dejadez e irresponsabilidad del régimen del señor Maduro. Desde el inicio de las protestas han sido ajusticiadas más de 150 personas, se han realizado más de 500 detenciones clandestinas, magistrados perseguidos, alcaldes y diputados detenidos y otros perseguidos; esto nunca se había visto en la historia republicana no solo de Venezuela, sino en América.  El régimen no cuenta con apoyo popular, y solo un grupo de militares lo sostienen, todo producto por la invasión del régimen Castro-Comunista, que está dominando cada una de las esferas importantes de Venezuela desde hace muchos años, en que Chávez permitió todo esto. Nuestro problema no es solo de libertad, sino de independencia. Es gravísimo lo que nos ocurre. Tengo la esperanza que el cerco internacional que se está haciendo, y donde los magistrados legítimos estamos poniendo nuestro grano de arena, tenga sus frutos para presionar y producir una salida democrática, que es lo que queremos.

Juez venezolano: “La invasión del régimen Castro-Comunista, que está dominando cada una de las esferas importantes de Venezuela desde hace muchos años, en que Chávez permitió todo esto. Nuestro problema no es solo de libertad, sino de independencia”

– ¿Cuál sería esa salida democrática?

– La propuesta es que el señor Nicolás Maduro entre en el campo de la razonabilidad y permita que se resuelvan los problemas del país por la vía democrática, y ello obedece a que no tiene la legitimidad para continuar representando al pueblo de Venezuela, que aspira un cambio profundo que permita la salida de la crisis que viven los ciudadanos. Por otro lado, se ha activado la Convención de Palermo para que la justicia transnacional comience a conocer los casos sensibles de violaciones graves de derechos humanos, legitimación de capitales, delitos de corrupción, entre otros. También se encuentra la competencia de la Corte Penal Internacional, donde hay cuatro denuncias por graves violaciones a los derechos humanos contra Maduro por diferentes organizaciones, incluso por senadores de Perú, y un grupo de colombianos por los hechos que han ocurrido en la frontera. Uno de los problemas de Maduro y su régimen es la justicia. Por eso, ellos no quieren acceder a la democracia porque saben que tienen la justicia enfrente.

– ¿Qué viabilidad jurídica tienen esas denuncias ante cortes internacionales? ¿Podrían emitir alguna condena contra el régimen de Maduro?

– Inmediatos no son, porque son procesos que deben seguir las pautas legales. El derecho internacional, lamentablemente, tiene ese talón de Aquiles, en que no está acorde con la velocidad del problema, no obstante, es una vía lógica y razonable que están usando muchas organizaciones. Existe otra posibilidad negociada para la salida de la crisis en Venezuela, pero para eso debe haber voluntad democrática del régimen, y hoy no se ve porque han traicionado al pueblo.

– Pero el régimen nunca ha dado indicios de querer renunciar, sino todo lo contrario…
-Debe renunciar para que le haga un bien a Venezuela porque suficiente daño se la ha hecho.

– ¿Si no renuncia Maduro qué camino queda?

– La resistencia civil, que se activó hace mucho tiempo. La resistencia civil está desarrollada en el artículo 350 constitucional, que permite que todo ciudadano desconozca, desobedezca y se resista, en ese mismo orden, y es lo que precisamente ha ocurrido durante los últimos meses, donde el pueblo salió a las calles. Por razones estratégicas, se detuvo la protesta cívica y pacífica por un tiempo, pero regresará, si el régimen no concientiza los problemas del país. El reclamo del pueblo no lo para absolutamente nadie. Ahí se pueden desencadenar hechos graves, toda vez que al señor Maduro no le gusta que le protesten, que la gente reclame y ahí ellos comienzan a reprimir, generando muertes y torturas.

– ¿Están torturando a los detenidos en las protestas?

– Así es. Los golpean, no les dan comida. Un magistrado estuvo 30 días sin alimentos, lo presentaron en un tribunal militar y los abogados no podían visitarlo. Hay personas, la mayoría estudiantes, que están en un centro de detención que le llaman “la tumba”, con cinco pisos bajo tierra, con una luz blanca que nunca se apaga. Lo que está ocurriendo en Venezuela es terrible, hay muchos casos de torturas, y de jóvenes estudiantes violados por funcionarios del régimen.

– ¿Cómo evalúa la reacción de la comunidad internacional?

– Como venezolano, estoy agradecido por la forma en que la comunidad internacional ha prestado su apoyo, porque ya le quitaron la careta al gobierno, que es un gobierno forajido, sospechoso de muchos delitos. El hecho de que la comunidad internacional nos apoye y legitime la asamblea nacional, a los magistrados, es muy importante. Repito, estoy agradecido por la OEA, la Comunidad Económica Europea, al pueblo de Chile, Colombia, Estados Unidos, Alemania, España, Argentina, Perú, entre otros.

Juez venezolano: “Estoy agradecido por la forma en que la comunidad internacional ha prestado su apoyo, porque ya le quitaron la careta al gobierno, que es un gobierno forajido, sospechoso de muchos delitos”