Ex director de la Secom analiza con "El Líbero" la gestión del primer año de gobierno de Bachelet y el escenario tras el estallido del caso Caval.
Publicado el 13.03.2015
Comparte:

El ex director de la Secretaría de Comunicaciones de la Moneda (Secom), Juan Carvajal, ha seguido por la prensa los últimos episodios que ha enfrentado el Gobierno tras el estallido del caso Caval, que involucra al hijo de la Presidenta Bachelet, y la renuncia de Paula Walker a la dirección de la Secom, a quien Carvajal, a mediados de 2006, llevó a La Moneda en el primer gobierno de Bachelet y luego apoyó para asumir como jefa de prensa entre 2008 y 2010.

En conversación con “El Líbero”, Carvajal se refiere a la renuncia de Walker, con quien ya no mantiene contacto, y afirma que “habían algunas deficiencias en comunicación estratégica y su destitución corresponde a esa realidad”. El ex director de la Secom explica que la gestión de Walker, quien se trasladó al Área de Estudios de la Presidencia, tuvo un déficit, sobre todo, en cómo se percibieron las reformas clave impulsadas por el Gobierno.

Carvajal, además, analiza la gestión del primer año de Gobierno y el manejo del Ejecutivo ante el caso Caval. “Esto afectó sensiblemente a la Presidenta, recordemos que es su hijo y creo que el Gobierno está interpelado a buscar soluciones que le permitan salir de esta situación. Ésta es una gran prueba para la democracia chilena”, dice.

– Se cumplió un año del Gobierno del segundo mandato de Bachelet. ¿Cómo evalúa su gestión?

– Este fue un año que comenzó difícil para el Gobierno con el terremoto en Iquique, incendio en Valparaíso y que terminó difícil con el llamado caso Caval. Pero si uno lo ve en su conjunto, fue muy productivo para el Gobierno porque aprobaron dos leyes como la de educación y la reforma al binominal. Y otras que han sido importantes para la gestión gubernamental.

– Usted dice que terminó difícil con el caso Caval, ¿cuál es su impresión sobre este caso que involucra al hijo de la Presidenta Bachelet?

– Indudablemente esta es una situación que ha afectado negativamente al Gobierno y particularmente a la Presidenta. Y ahora está en el lugar que corresponde y en la investigación se verá si es que hay algún tipo de falta y hay que tener la paciencia de esperar cuáles serán los resultados de la investigación.

– ¿Cómo golpea este caso al Gobierno?

– Como lo están expresando las encuestas. Esto afectó sensiblemente a la Presidenta, recordemos que es su hijo, y creo que el Gobierno está interpelado a buscar soluciones que le permitan salir de esta situación. Esta es una gran prueba para la democracia chilena.

– En el oficialismo han surgido críticas frente al manejo del caso Caval y han afirmado que la reacción del Gobienro fue tardía. ¿Las comparte?

– Yo no he visto muchos sectores que han criticado. Si se hizo rápido o lento el enfrentamiento de esta situación del hijo de la Presidenta, yo le quiero recordar a usted que la revista que publicó este caso, la primera denuncia no se refería al hijo de la Mandataria, sólo a la participación de la esposa del hijo. Por lo tanto, la primera declaración del Gobierno de que éste era un tema de privados correspondía en estricto rigor a la información que estaba circulando. Cuando se supo la presencia del hijo de la Presidenta en la reunión con el vicepresidente del Banco de Chile, la solución que se tomó fue pedirle la renuncia a Sebastián Dávalos, y creo que fue rápida.

– En medio de este este escenario, renunció la directora  de comunicaciones Paula Walker. Usted fue director de la Secom. ¿Cree que hubo un cierto cambio de estilo o de diseño en la Secom con respecto al gobierno anterior?

– En primer lugar, cada gobierno tiene sus propios desafíos y las estrategias comunicacionales deben responder a realidades específicas. Y en segundo lugar, en el período que yo ocupé la Secretaría de Comunicaciones, la mitad del gobierno fue muy difícil, tuvimos que enfrentar el Transantiago, la rebelión de los pingüinos y las encuestas no nos daban tan buenos resultados. A partir del tercer año logramos producir un punto de inflexión en las encuetas y terminar con un buen gobierno. Los trabajos de comunicación hay que mirarlos en la perspectiva del tiempo y no sólo en los momentos.

– Pero cuando usted estaba a cargo de la Secom había mayor porcentaje de aprobación…

– Efectivamente en el gobierno actual hay una adhesión menor de la que había en la administración anterior. Pero creo que es por la dimensión y la realidad que debe enfrentar este Gobierno, según los problemas que existen ahora.

– Usted trabajó con Paula Walker en la Secom. ¿Qué le parece su renuncia?

– Más que eso, yo la llevé a La Moneda y ella cumplió una muy buena gestión como jefa de prensa de la Presidenta. Sobre el por qué renunció, se puede decir que habían algunas deficiencias en comunicación estratégica y su destitución corresponde a  esa realidad.

– ¿A qué tipo de deficiencias se refiere?

– Es bien evidente porque las reformas de educación y tributarias, parecían como dos reformas estructurales muy gravitantes e importantes en la promesa de programa del nuevo Gobierno y parecían con una gran adhesión ciudadana y en el desarrollo y aplicación de ellas terminamos con un importante nivel de rechazo. Y eso está relacionado en cómo se perciben aquellas reformas. Yo creo que ésa puede ser una de las causas de sus renuncia y probablemente otras cosas que tienen que ver con la gestión.

– Entonces, ¿la  gestión de la Secom actual ha sido deficiente?

– Tiene algunas deficiencias en el enfoque estratégico de las comunicaciones.

– ¿Y eso se revierte con la salida de Paula Walker?

– No puedo decirle cuáles son las consideraciones que tiene La Moneda para este tipo de decisiones. Puedo decirle cómo visualizo su salida, como analista fuera del gobierno, y creo que esto responde a una deficiencia en comunicación estratégica y también responde a la intención del Gobierno de tener una inflexión a comunicar mejor.

– ¿Usted habla con Paula Walker? ¿Cómo está su relación con ella?

– Hace mucho tiempo que no tengo contacto con ella. Lo que pasa es que ahora tengo una actividad muy distinta, en la que no es aconsejable estar muy cerca del Gobierno desde el punto de vista de contacto cotidiano.

– ¿Cómo evalúa la decisión de Walker?

– Su reemplazo tiene que ver con deficiencias estratégicas en comunicaciones.