El abogado de DDHH que integró la Comisión Rettig defendió la labor realizada en esta materia por los gobiernos de la Concertación.
Publicado el 30.07.2015
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“Es importante aclarar una cosa. Esta confidencialidad no se estableció para tapar información sino que para proteger a las personas. Había muchas abuelas que decían ‘yo no quiero que mi nieta sepa que yo fui violada’”. Con esa frase el abogado experto en Derechos Humanos, José Zalaquett, manifestó su oposición a que se levante el secreto de 50 años que recae sobre los más de 30 mil testimonios de personas que acudieron a la Comisión Valech -que tuvo por finalidad esclarecer la identidad de las víctimas de privación de libertad y torturas por razones políticas entre 1973 y 1990-, opción que ha sido impulsada tanto por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) como por Carmen Gloria Quintana, una de las víctimas del “caso quemados”.

En conversación con Radio Infinita, el abogado que integró la comisión Rettig sostuvo que “cuando uno toma un compromiso, debe cumplirlo. Particularmente con las víctimas”. Asimismo, aclaró que todas las personas que dieron su testimonio ante la comisión “son libres para ir a los tribunales y declarar lo que saben, no hay ningún problema con eso porque son los dueños de la información”.

Zalaquett también recordó las cuatro medidas que impulsó en materia de Derechos Humanos el ex Presidente Ricardo Lagos a través del documento “No hay mañana sin ayer”. Según el abogado se cumplió con la creación del INDH, con la creación de la Comisión Valech, con aumentar las pensiones a familiares de detenidos desaparecidos, pero no con la cuarta medida, que no contó con el acuerdo necesario para aprobarse: otorgar inmunidad a personas que habían cometido crímenes menores, como los conscriptos que obedecían órdenes, y que aportaran antecedentes fidedignos para investigar. “Eso habría servido mucho para avanzar. Han pasado 12 años y la gente se está muriendo”, señaló.