La economía creció 1,8% en 2014, la peor cifra en 30 años si se exceptúan las crisis internacionales de 1999 y 2009.
Publicado el 06.02.2015
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El inesperado IMACEC de 2,9% de diciembre –muy por encima del 2% que auguraba el mercado- fue celebrado por las autoridades de Gobierno, como el ministro (s) de Hacienda, Alejandro Micco, quien pidió cuidar esos “brotes verdes” y el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, quien calificó la cifra como “bienvenida”.

El indicador significa que el crecimiento económico de 2014 fue de un 1,8%, el peor registro en 30 años, si se exceptúan la crisis asiática de 1999 y la subprime internacional de 2009 (ver gráfico adjunto).

Para entender si este IMACEC de diciembre marcará o no un punto de quiebre en la desaceleración económica, el economista y socio fundador de Econsult, José Ramón Valente, conversa con “El Líbero”.

-¿Cuál es su opinión de este IMACEC de 2,9%?

-Uno siempre tiene que alegrarse de que estas cifras sean mejores de las que se esperan. Todos queremos que al país le vaya bien. Creo que parte bastante significativa de este aumento tiene que ver con dos elementos. El primero, que se compara con diciembre de 2013, que tuvo un bajo crecimiento de 2,6%. El segundo, que la economía recibió un bono importante por la  caída del petróleo que se traspasó al bolsillo de la gente, que pudo consumir más y le da un respiro a la economía y a la actividad.

-¿Esta alza será permanente?

-Si esto va a ser permanente o no está por verse. Por un lado, no sabemos si los precios del petróleo estarán bajos y menos sabemos si los precios seguirán cayendo. Este bono no sabemos si seguirá. Sería cauteloso de proyectar este IMACEC de diciembre como una tendencia. Es más bien algo puntual y sería cauteloso de verlo como tendencia.

-¿El Gobierno está siendo cauteloso?

-Sí, porque el año pasado se pisaron los dedos varias veces con sus proyecciones y el punto de inflexión. Por eso es importante ver en qué nivel estamos. Con una economía que tiene potencial de crecimiento  de 4,5-5%, estamos en niveles de 1,8% para 2014, y para este año, lo que el gobierno se atreve a decir, es que creceríamos un punto más que 2014, vale decir, 2,8%. No es para armar una fiesta, porque está muy lejos de nuestro potencial y de un crecimiento sano, que permita seguir progresando y manteniendo tasas bajas de desempleo y alzas en las remuneraciones.

-¿No hablaría del punto de inflexión que el ministro Arenas viene anunciando hace seis meses?

-No hablaría de punto de inflexión, porque tenemos un factor puntual muy relevante que fue la inyección de ingresos por la caída del petróleo. Eso puede ser la razón y no necesariamente que tengamos un nivel de actividad de largo plazo. Debemos separar una cosa de la otra.

-El ministro (s) Micco dice que este IMACEC son “brotes verdes que  hay que cuidar”. ¿Cómo se cuidan?

-No teniendo una agenda legislativa anti crecimiento, como la reforma laboral del Gobierno, que tiene muchos elementos que hacen más difícil la inversión, el emprendimiento y la creación de empleos. No ayuda a cuidar esos brotes verdes, si es que los hay y no es un oasis temporal en el camino.

-Él dice que se ven brotes verdes en la manufactura y en la agricultura.

-Es el efecto del alza del dólar. Uno debería esperar que el tipo de cambio sea reactivador de aquellos sectores que tienen retornos tradicionales. Lo que uno tiene que esperar es si ese aumento del tipo de cambio se transformará sólo en mayores ganancias para el sector exportador, o si esas empresas reinvertirán esas ganancias. Por ejemplo, si los agricultores van a sembrar más, si las viñas plantarán más. Están recibiendo un regalo por el tipo de cambio. Hay que ver si tienen la confianza en el futuro del país para que este regalo se transforme en mayor inversión, y eso no lo estamos viendo.

-El mismo Micco habló del “sano ajuste de la economía en 2014”.

-No puedo entender qué puede tener de sano que una economía como la  chilena crezca 1,8% durante 2014, que es el peor crecimiento de Chile en 30 años, con la excepción de las dos crisis internacionales. No sé qué mensaje quiere dar. Estoy totalmente en desacuerdo con él. Este ajuste de la inversión y la reducción enorme del crecimiento en 2014 fue tan fuerte, que tiene contenta a las autoridades por crecer 2,8% este año. Eso es absolutamente insuficiente. No le encuentro nada de sano.

-En la tercera semana de enero, las importaciones de bienes de capital cayeron 17%, y de bienes de consumo en 13%. ¿La reactivación aún no llega?

-Eso es comparando contra enero de 2013 que fue malo. Esas caídas de dos dígitos hablan de que la confianza aún no se recupera. Una cosa es la plata que reciben y otra cosa qué haces con ese dinero por menores precios del petróleo: ¿los guardas, los usas en consumo o para reinvertir en crecimiento y empleos en la economía? Hasta el momento no está ocurriendo.

-¿Cuál es el efecto de la caída del cobre?

-Los precios del petróleo se transfieren muy rápido a la población a través del precio de la gasolina, pero la caída del precio del cobre, que es dañino, se transfiere lentamente, porque el gobierno lo aísla porque gasta igual tenga o no los recursos, y las mineras tienen que transferirlo a menores salarios y empleos, lentamente. Es mucho más dañina a la larga la caída del cobre que el beneficio del petróleo, que vemos más rápido.

-Ud. dijo en una entrevista anterior que este gobierno tendría el menor crecimiento desde 1990. ¿Lo mantiene?

-Sí, porque el 2,9% de diciembre lo único que hace es que en vez de crecer 1,7% el año pasado vamos a crecer 1,8%. El gobierno habla de 2,8% este año. Cuando tienes eso, a menos que crecieras al 7-8% en los dos años, la verdad que el promedio será desastroso.

Imacec 1984-2014

 

 

FOTO: SEBASTIAN RODRIGUEZ/AGENCIA UNO