El abogado, quien presentó de inmediato su renuncia al nuevo gobierno y vuelve a Chile en los próximos días, escribió un texto en el diario Clarín de Buenos Aires en donde apuesta a que el gobierno de Sebastián Piñera seguirá en la línea de colaboración que existe hoy.
Publicado el 15.03.2018
Comparte:

“Al dejar el cargo de embajador en Argentina quiero expresar mi admiración por este gran país”. Así comienza la columna del embajador saliente de Chile en Argentina, José Antonio Viera-Gallo, que se publicó ayer en el diario Clarín.

El abogado -quien fue designado por la ex Presidenta Michelle Bachelet en 2015 cuando Marcelo Díaz asumió como ministro-, deja sus labores tras el cambio de gobierno.  

Viera-Gallo valora en su escrito el incremento del flujo de personas que atraviesan la cordillera “en uno y otro sentido” ya que se cuentan cerca de 3 millones de argentinos y 1 millón y medio de chilenos en el último tiempo. 

Si bien aún no se conoce quién tomará el puesto del ex ministro de la Secretaría General de la Presidencia en el primer mandato de Bachelet, en Cancillería creen que será después de los alegatos en la Corte Internacional de Justicia en la Haya por la demanda boliviana que comienzan la próxima semana. Por lo que sostienen que no se deberían conocer nombres hasta después del 28 de marzo.

Pero el abogado escogió despedirse del país en donde vivió por más de dos años a través de una columna, y donde lo hace recordando al recién fallecido Nicanor Parra. “Voy y vuelvo”, escribió.

En sus párrafos destaca que la perspectiva de colaboración con el país trasandino “será continuada por el nuevo Gobierno de Chile, que acaba de asumir el mando”, y explica que cuando aceptó el cargo lo hizo con una convicción: “No sólo las buenas relaciones entre Argentina y Chile, sino que su estrecha cooperación, su alianza estratégica, su convergencia para enfrentar los desafíos comunes, beneficia a ambos pueblos y es un factor de estabilidad y progreso para toda la región”.

Y agrega: “No se trata de una estrecha visión bilateral, sino de una complementación abierta a los demás países de América Latina y a un mundo global e incierto que no termina de consolidar un nuevo sistema de relaciones internacionales luego del fin de la post-guerra”.

Además Viera-Gallo dice que “Argentina y Chile deben insertarse en un escenario internacional donde hoy aparecen cuestionados algunos principios básicos, como el multilateralismo, el vigor de las organizaciones internacionales y el imperio del derecho internacional, tanto en el campo comercial como de los derechos humanos y la paz”, y explica que “si lo hacen de la mano no será fácil, pero el camino se vuelve menos pedregoso. Por eso valoro la coincidencia en política exterior, y en particular la invitación a Chile a la cumbre del G20”.

El ex ministro de la Segpres destaca que “en estos años, basándonos en lo construido anteriormente, hemos puesto a nuestros países frente los desafíos del mañana. Hemos suscrito un acuerdo de intercambio energético y otro de complementación económica y de libre comercio, hemos avanzado en la conectividad terrestre y aérea, en el trabajo empresarial y las inversiones, así como en el intercambio constante entre nuestras FF.AA. y Policiales. Participamos en conjunto en misiones de paz y hoy estamos en Colombia en la observación de la implementación de los acuerdos de paz”.

También añade que valora “en especial el diálogo entre el Mercosur y la alianza del Pacífico, que apunta hacia una superación gradual de los actuales esquemas de integración, sin divisiones artificiales entre países del Atlántico y países del Pacífico”.

Hacia el final sostiene que se va “con la convicción que la Argentina podrá alcanzar el desarrollo, espero que siempre junto a Chile y demás países de América Latina. Más allá de los cambios propios de la democracia y la alternancia en el poder, se abre paso entre Uds. un proyecto compartido en que se podrán ir articulando en diversas formas el mercado, el Estado y la sociedad civil en un marco de libertad, justicia social y solidaridad. Para que así se haga realidad el ideal expresado por Borges que todos sean la patria, y también los latinoamericanos podamos hablar con una sola voz.

Por último dice “sólo me resta agradecer a Michelle Bachelet por mi designación y a todos los argentinos reiterarles mis sentimientos de amistad y gratitud. Me despido con las mismas palabras con que nos dejara Nicanor Parra: “Voy y vuelvo””.