El diputado de la UDI viajará mañana a la isla para participar en la entrega del premio Oswaldo Payá, en honor al fallecido líder de la oposición al régimen castrista. En entrevista con "El Líbero", el parlamentario también se refiere a la frustrada visita de Mariana Aylwin a ese país el año pasado.
Publicado el 07.03.2018
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Este jueves el diputado UDI Jaime Bellolio llegará a Cuba para participar en la entrega del premio Oswaldo Payá, que este año reconocerá con el galardón “Libertad y Vida” a 37 ex jefes de Estado de la Iniciativa Democrática de España y Las Américas, entre ellos al Presidente electo Sebastián Piñera.

El parlamentario, quien fue invitado por la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, dice en conversación con “El Líbero” que se siente “muy honrado de que me hayan invitado a ser parte de esa ceremonia donde se entrega este premio”.  

– El año pasado no se le permitió el ingreso a la Isla a Mariana Aylwin…

– Si, el año pasado fue polémico porque a Mariana Aylwin, quien había sido invitada a participar, no la dejaron entrar. De hecho, no la dejaron ni salir del aeropuerto de Santiago. Por eso, yo espero que la dictadura cubana permita que personas que no piensan como ellos puedan llegar al país. Tengo la visa de turista, que entrega Cuba para poder acceder. Mariana Aylwin la tenía, pero por motivos políticos ellos hicieron una discriminación y dejaron a algunas personas fuera. Espero que la dictadura haya aprendido la lección. Acá hay una causa de derechos humanos que es universal y que requiere respeto. Me encantaría participar desde La Habana en la entrega de ese premio. Por eso yo espero que sí pueda ingresar a Cuba.

– ¿Van más parlamentarios?

– Sí, desde distintas partes de la región. No conozco el nombre de todos los invitados, y por seguridad ellos tampoco pueden difundirlo. De lo contrario, la dictadura cubana ya comienza a hacer represalias o a intentar negar el acceso a distintas personas que pudieran concurrir a este acto democrático. Entiendo que van más parlamentarios chilenos, pero no tengo el detalle de quiénes son.

– ¿Cómo ve la situación en Cuba?

– En materia de derechos humanos hay mucho que hacer en la región. Son muchas personas las que hoy día sufren una vulneración de sus derechos más básicos, como es el caso de Cuba, Venezuela y como lo fue en su momento Ecuador, o ciertas cosas en Argentina y Bolivia. Para algunos hablar de derechos humanos es hacerlo sobre hace treinta o cuarenta años, pero creo que están profundamente equivocados, ya que es algo que está muy vigente. Precisamente ahí es donde se nota quiénes tienen doble estándar en esta materia y quiénes no; quienes realmente queremos defender los derechos humanos y quiénes simplemente lo usan como una cuestión electoral.

Quienes dicen en Chile que defienden los derechos humanos por las violaciones ocurridas en dictadura en Chile, pero que hoy día aplauden, promueven y justifican las dictaduras, tanto de Venezuela como de Cuba, simplemente demuestran que no tienen ningún interés en los derechos humanos, que no tienen el interés de defender legítimamente la identidad y la dignidad de las personas en todo momento. La dictadura de los Castro es una que va en retroceso, en retirada, pero los cubanos han sufrido ya 60 años de esta y de a poco les ha ido comiendo el alma, dejándolos sin los derechos más básicos que tenemos todos: libertad de conciencia, libertad de expresión, libertad de movimiento, libertades políticas, entre otras. En el fondo, ahí no hay ningún tipo de democracia. Uno ve que hay un grupo de jóvenes y también personas mayores como Yoani Sánchez que han dedicado su vida a ser activistas por la libertad, por la democracia, y por el respeto a los derechos humanos. Creo que esas causas hoy gracias a las redes sociales y a la globalización, están siendo vistas y apoyadas por millones de personas en todo el mundo.

– ¿Cuál es la responsabilidad de Chile en el tema?

– Creo que los chilenos tenemos que tener especialmente conciencia sobre esto, precisamente porque vivimos una dictadura. Entonces, por lo mismo tenemos que siempre tener un estándar muy alto en la protección de los derechos humanos, de los derechos políticos y derechos civiles. Acá quienes tienen ese doble estándar -particularmente jóvenes-,  yo los llamaría a que dejaran de lado sus anteojeras ideológicas, la ideología del odio y, más bien, se pusieran en vista a la realidad. Los mismos jóvenes que en Chile hacen legítimamente manifestaciones y reclamos no podrían hacer lo mismo ni en Cuba ni en Venezuela, porque serían detenidos, metidos a la cárcel, en algunos casos torturados, y en otros asesinados. Nosotros no queremos que nunca ocurra esto en ninguna parte del mundo. Pero además, Chile tiene una responsabilidad institucional, por tanto yo espero que podamos promover la carta democrática de la OEA, y eso se hace no sólo con palabras, sino que también con acciones. Acá tiene que haber una salida democrática. Lo que uno quiere tanto en Venezuela como en Cuba es que de una vez pueda haber real libertad, real democracia, real protección de los derechos humanos que han sido violados, en Cuba hace muchísimo tiempo, y en Venezuela los últimos 10 años. Chile tiene un rol relevante en empujar esa agenda en Latinoamérica.