Un expansivo gasto fiscal sobre el 11% explica principalmente los incrementos económicos de 2,9% y 2,7% en diciembre y enero, respectivamente.
Publicado el 06.03.2015
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Cuando se conoció el IMACEC de diciembre, que llegó a 2,9% -el más alto en ocho meses, y marcó un cambio en la tendencia-, el entonces ministro (s) de Hacienda, Alejandro Micco, patentó la frase “debemos cuidar los brotes verdes” de la economía.

Con el IMACEC de enero de 2,7% dado a conocer ayer por el Banco Central, economistas consultados por “El Líbero” mantienen  las dudas sobre dichos “brotes verdes”, y de que el crecimiento haya tomado el impulso definitivo para dejar atrás definitivamente la desaceleración y el magro crecimiento de 1,8% que tuvo durante el año pasado, el peor desde la crisis internacional de 2009. Ello, aunque un optimista ministro Alberto Arenas dijo que la cifra muestra que la “economía está recuperando el pulso”.

Imacec enero 2013-enero 2015Al medir los últimos 12 meses, el crecimiento es de 2,7% y está línea con lo que señala el Banco Central para 2015 en su último informe de expectativas, muy por debajo del 4% que proyectaba para este año hasta junio de 2014. Además, el crecimiento estimado para 2014 y 2015 sería el peor en 30 años, descontando los periodos de crisis económica.

Los argumentos para mirar con distancia el IMACEC de enero es que se debió básicamente a dos factores, que podrían ser temporales.  En primer lugar, al crecimiento en la actividad minera del 10%, un hecho que a juicio de FrancisFrancisco Klapp, economista de LyDco Klapp, economista del Instituto de Libertad y Desarrollo, es muy puntual y “no parece sostenible a futuro y está muy influido por la base de comparación” con el  mismo mes de 2014, cuando hubo una baja producción de cobre.

“Este primer registro del IMACEC para 2015 resulta decepcionante y está en línea con las pobres predicciones del mercado para este año, algo por debajo del 3%, lejos del 3,6% de expansión con que se presupuestó el erario fiscal para 2015, y aún más distante del crecimiento tendencial o de mediano plazo que diversos expertos estimaban por sobre el 4% para nuestra economía”, afirma Klapp.

Joseph RamosJoseph Ramos, profesor de economía de la Universidad de Chile, coincide en que el auge minero no se puede prever para el resto del año, y que si se saca dicha alza puntual de enero, el IMACEC habría estado en torno al 2%.

“Uno podría decir que la economía tocó fondo en el tercer trimestre de 2014, y que ahora tiene un ritmo pausado, una mejoría pausada”, señala el también ex decano.

El economista socio fundador de la consultora Think & Co, Rafael Garay, explica que la industria minera aumentó  la producción para recuperarse de la baja del precio del cobre, que ha oscilado en US$2,7 la libra, muy por debajo de la RAFAELGARAYproyección de US$3,07 contemplado en el presupuesto público.

Preocupación por expansivo gasto fiscal del 11% por segundo mes consecutivo

El gasto fiscal del 11% es la otra causal que explica el crecimiento de enero, tendencia que no se podrá mantener durante el resto del año porque el Gobierno tiene un gasto restringido por la Ley de Presupuesto. Ese gasto  público expansivo, además, es similar al 11,8% que ya se ejecutó en diciembre, y que también explicó parte importante del crecimiento de 2,9% de la economía.

Garay añade que cuando el Gobierno gasta un 10% aumenta en 0,5% el IMACEC, por lo que cuando haya una ejecución moderada el crecimiento también será menor.

Rodrigo_CerdaEl economista de Clapes-UC, Rodrigo Cerda, critica el uso del gasto fiscal para reactivar la economía porque el sector público sólo representa el 23% del Producto Interno Bruto del país, y el restante 77% corresponde al sector privado.

Cerda argumenta que en 2009 Chile hizo crecer su gasto público en cerca de 16% real, casi tres veces el promedio de Latinoamérica, que lo hizo en 6%. Pero a pesar de ese inmenso impulso, nuestro país tuvo una caída en su PIB (-1%) de magnitud muy similar al promedio de Latinoamérica (-1.3%)

“Si queremos que el impulso sea duradero, el camino es entregarle incentivos al sector privado para que invierta y sea el motor que mantenga el crecimiento en el futuro”, plantea Rodrigo Cerda.

Caída en el consumo y la inversión

Otras señales de que los “brotes verdes” aún no se consolidan son que durante enero los bienes de capital cayeron en -16%, la importación de bienes durables en -13% y la venta de autos en -30%. Además, el desempleo subió a 6,2% y mantiene una tendencia alcista.

“Si esos indicadores no mejoran será difícil crecer más allá este año de entre un rango de 2,2% y 2,7%”, puntualiza Garay.

En esa línea, Joseph Ramos agrega que “cualquier cosa que se pueda hacer para concretar la famosa alianza público-privada, que anunció el Gobierno hace algunos meses, sería muy positiva.  De ese modo se podría gatillar un mayor gasto de los consumidores y un repunte en las inversiones”.

FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI / AGENCIA UNO