El crítico de cine y analista político cree que el mérito que tuvo el filme para ganar el Oscar como mejor película extranjera, fue que sus realizadores tuvieron "un muy buen radar" para conectar con una demanda social que es universal. Y si el papel principal lo hubiese realizado un hombre, dice que "habría sido un desastre".
Publicado el 06.03.2018
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Héctor Soto esconde su rol de analista político y sólo lo hace como crítico de cine, para hablar de “Una mujer fantástica”, el filme chileno que este domingo ganó el premio Oscar a la mejor película extranjera.

El columnista de La Tercera y panelista de Radio Duna (en la foto), no cree que sea necesario analizar política o culturalmente este galardón, por el sólo hecho que la película aborde la temática de las personas transgénero. Sostiene que el gran mérito de la cinta de Sebastián Lelio es su protagonista: “La verdad de la película está en Daniela Vega y no en otra cosa. No se está representando a sí misma, pero le está entregando una verdad a su personaje, que de otro modo no tendría”.

– ¿Cómo le afecta al futuro gobierno de Sebastián Piñera este premio, en medio de la tramitación de la ley de identidad de género?

– El tema de la identidad de género es un fenómeno universal, el mundo está en esa dinámica. No es sólo de Chile. De suerte que lo que haga o no haga Piñera, no tiene mucha importancia.

– ¿Pero el hecho que la sociedad chilena esté conversando sobre las personas transgénero a raíz de esta película, le hace bien al país?

– Yo creo que no estamos conversando sobre  este tema a raíz de esta película, sino que lo estamos haciendo porque el proyecto de identidad de género viene de mucho antes. Aunque estoy de acuerdo que “Una mujer fantástica” masifica un poco más esta problemática. Pero no hay que mezclar las cosas.

– Usted dijo en Radio Duna que hoy los premios Oscar “paraban el tráfico” en todos los sectores políticos y particularmente en los sectores de izquierda ¿Qué significa esa afirmación?

– Lo dije porque el Oscar siempre fue un reconocimiento que se daba la industria a sí misma y Hollywood sigue siendo estigmatizado como expresión de una industria cultural enajenante, alienante, con un poco rating en el mundo de la izquierda. Y sospecho que eso ha cambiado. No lo tengo muy medido, pero me llama la atención.

– ¿Por qué “Una mujer fantástica” logró el premio a la mejor película extranjera?

– Porque sus realizadores tuvieron un muy buen radar para conectar con un fenómeno cultural, con una demanda social que es universal, y lo hicieron muy bien. La genialidad de la película estuvo en contar una historia de amor entre un hombre y una persona transgénero y encargarle el personaje a alguien que efectivamente es transgénero. Porque si se lo hubiesen encargado a un actor, yo creo que habría sido un desastre, habría sido muy difícil de personificar. Digamos que la verdad de la película está en Daniela Vega y no en otra cosa. No se está representando a sí misma, pero le está entregando una verdad a su personaje, que de otro modo no tendría. No veo a ningún actor o ninguna actriz capaz de hacer lo que hace ella. También hay que decir que Daniela Vega no es una gran actriz, pero por Dios que le transmite autoridad y verdad a su personaje.

– A propósito de esto del “buen radar” de los realizadores, ¿qué méritos tienen los hermanos Pablo y Juan de Dios Larraín como productores de esta película?

– La gracia que tienen los hermanos Larraín y su productora Fábula, es que han construido una plataforma desde la cual no sólo se encargan de las películas suyas, sino que también de las de otros realizadores. Y la gracia de esta plataforma es que asumiendo un riesgo que era difícil, ellos optaron por proyectar su trabajo en grande. Están pensando en mercados muchos más amplios que el chileno y eso sin duda les da un mérito como productores. Además ellos pusieron al servicio del director de la película y del guionista, sus redes y toda la capacidad instalada que han ido construyendo en estos años.

– ¿Esto nunca había sucedido en el cine chileno?

– Me parece que no. Este concepto de plataforma y el hecho de mirar este oficio con perspectiva de mercado internacional, no recuerdo que se haya dado antes en el cine chileno.

– ¿Usted cree en esa premisa que para ganar un Oscar como mejor película extranjera, un filme debe necesariamente ser rupturista con su país de origen?

– Yo no creo eso. De hecho “Una mujer fantástica” en Chile no tuvo demasiada audiencia, ni tampoco tuvo muy buena crítica. Y su estreno en Chile no fue muy distinto al de otras películas que jamás soñaron con llegar a la premiación de los Oscar. Por eso creo que la fuerza de esta película se construyó en el extranjero y no en Chile.

– Pero sí tuvo buen rating en su estreno en televisión.

– Claro, pero después de que fue nominada a los Oscar. Y si la dan esta noche, te aseguro que va a tener más rating que el que tuvo el viernes.