El senador y candidato presidencial del PR y PS, una vez conocida la decisión de la DC sobre competir en primera vuelta, advirtió que continuará en su condición de independiente. Lo cierto es que quienes le ayudarán a conseguir las firmas serán los partidos políticos que lo proclamaron.
Publicado el 03.05.2017
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“Seguiré recorriendo Chile, seguiré conversando con los ciudadanos con el mismo entusiasmo, con la misma convicción de que es posible un Chile más democrático, más ciudadano, con regiones más empoderadas. Lo haré en conjunto con las fuerzas políticas y sociales que me están apoyando, pero esta candidatura la tenemos que entender como una encrucijada histórica donde no podemos volver atrás”, dijo el senador Alejandro Guillier por medio de un video difundido a través de su cuenta de Twitter una vez conocida la noticia que no se realizarían las primarias de la Nueva Mayoría, pero además agregó que “el futuro, el progreso de Chile está adelante, y necesito su apoyo para reunir las firmas y hacer válida esta candidatura y legítima ante todos los chilenos. De usted depende”.

Sus dichos abrieron el debate sobre la situación en la que se encuentra el senador. Para algunos “dramática”, para otros “incierta”. Esto, porque si bien dice que trabajará con las “fuerzas políticas” también insiste en su condición de independiente. Es por eso que en la Nueva Mayoría dicen que Guillier se encuentra en la parte “mala” de los dos mundos que lo rodean: Los “costos” que tiene ser independiente y la “carga” que significa estar vinculado a los partidos políticos.

Luego de conocerse la decisión de la DC sobre que su candidata presidencial, Carolina Goic, competiría en primera vuelta, el senador tenía dos opciones, convertirse en militante de alguno de los partidos que lo proclamó e ir directamente a la papeleta u optar por conseguir 33.493 firmas que patrocinen su candidatura en la primera vuelta. Eligió el segundo camino.

“Creo que necesito validar mi candidatura con el apoyo popular. La primaria era el camino para validarlo, porque soy independiente y no quiero renunciar a mi carácter de independiente y no lo voy a hacer para acomodarme a las circunstancias”, dijo el lunes a La Tercera al ser consultado sobre la decisión, pero hizo una advertencia: “Si las logro sigo adelante, si no, llegué hasta ahí no más. Tampoco es algo tan dramático, ayudaremos de otra manera”, lanzó.

Los costos de ser independiente

Si bien la decisión de Guillier fue respaldada por los partidos que lo proclamaron -Alvaro Elizalde (PS) dijo que “lo vamos a apoyar en la recolección de firmas”-, también fue considerada como “inexplicable”. Primero, porque ya fue ungido por dos partidos de la Nueva Mayoría y segundo porque es una señal de que se “desentiende” de ellos.

“Yo no sé cómo el PR y el PS le aguantan eso a Guillier, porque en el fondo si logra juntar las firmas, la señal que manda es ‘no tengo por qué estar ligado a los partidos’. De hecho en su posición Guillier sigue manteniendo una distancia con los partidos, pese a que ellos -sobre todo el PS- se han jugado su capital político por apoyarlo”, dice el ex jefe de comunicaciones de la Presidenta Michelle Bachelet, Carlos Correa Bau y agrega que “la pregunta ahora, es quién le va a juntar las firmas a Guillier. Va a salir él con una mesita o se la van juntar los partidos”.

Lo cierto es que contar con los partidos políticos le trae ciertos “beneficios” a la candidatura, que tiene que ver con la movilización, financiamiento, estructura partidaria, entre otros. Es por eso que Correa se pregunta quién financiará a Guillier, ya que “hay que juntar firmas de independientes partidarios de la Nueva Mayoría. Los partidos vienen saliendo de un proceso de refichaje que fue una verdadera maratón, que implicó una serie de recursos. La pregunta es quién va a pagar el proceso de recolección de firmas, es como hacer un proceso de refichaje nuevamente”.

Eso sí, Correa sostiene que el abanderado del PS-PR cuenta con la ventaja que “los partidos están obligados, no les queda otro remedio que apoyar el proceso de firmas de Guillier y pagar la cuenta de eso, el PS tampoco puede dejarlo botado, imagina todo lo que implicó dentro del partido nombrar a Guillier y que ahora se les caiga, la directiva quedaría en un verdadero ridículo”.

Es por eso que la amenaza de Guillier sobre “bajarse” si no consigue las firmas causó molestia en la interna socialista, sobre todo por los “costos” que significó proclamarlo; primero, desistir de las postulaciones de José Miguel Insulza y Fernando Atria, y luego la división interna que produjo la elección del senador, por sobre el ex Presidente Ricardo Lagos. Entonces la posibilidad de quedarse sin candidato “no es viable”, dice un personero del partido.

Pero su advertencia es muy similar a la que hizo hace algunos meses sobre desistir de su candidatura en el caso de no haber primarias. Porque hoy ya anunció estar dispuesto a la recolección de firmas para llegar a noviembre. “Esas son las volteretas de Guillier, el tiende a decir en distintos lugares lo que la gente quiere escuchar, lo que funciona muy bien para una figura que lee noticias, pero no para una figura política”, comenta Correa, y añade que “él funciona con la lógica del noticiario y del rating, no con la de la política, que requiere más consistencia”.

Con todo, la disyuntiva que se presenta es hasta qué punto el senador puede ser independiente sobre todo cuando hoy por hoy necesita las gestiones de los partidos para llevar adelante su deseo de continuar la carrera como independiente.

La carga de depender de los partidos

Ahora, las críticas y los cuestionamientos a los partidos políticos también son considerados una desventaja por el entorno de Guillier. Sobre todo porque él es parte de la Nueva Mayoría, que tiene un enemigo cada vez más evidente, el Frente Amplio.

La coalición liderada por Giorgio Jackson y Gabriel Boric tiene como su figura a Beatriz Sánchez, también periodista y con muy buena evaluación positiva. Además, desde que se oficializó su precandidatura no ha parado de subir en las encuestas, obtuvo un 11% de apoyo en la última Adimark.

Sánchez y el Frente Amplio se han caracterizado por ser muy críticos de las cúpulas políticas y de los “políticos de siempre”. Es por eso que el “acoso” de Sánchez al senador en las encuestas preocupa al círculo guillerista. Incluso, argumentan que es una de las razones del porqué quiere tener a los partidos más lejos.

El analista Max Colodro dijo a La Segunda tras los resultados de Adimark que “es una muy mala noticia para la Nueva Mayoría, porque Sánchez se transforma en el rostro emergente. Ella recoge su deterioro. Los desacuerdos están desgastando la candidatura de Guillier. Me atrevo a decir que si la crisis de la Nueva Mayoría se profundiza, Sánchez llegaría a segunda vuelta”. En tanto, la propia Beatriz Sánchez señaló a Radio Cooperativa que “lo que vemos en la Nueva Mayoría hoy día es que cada uno está sacando un poquito para cada uno y no hay un proyecto colectivo político”.

Además, a estas alturas es casi un hecho que el Frente Amplio sí va a realizar primarias -en paralelo a Chile Vamos- y la Nueva Mayoría va a ser la única coalición ausente. Entonces, además de tener un espacio el 2 de julio, puede quitarle a gran parte del electorado de izquierda “aburrido” de la Nueva Mayoría y de los partidos políticos.

El hecho de estar tan cerca de los partidos -ya fue proclamado por el PS y el PR, y en los próximos días también lo harán el PC y PPD- también puede tener costos en términos de apoyos para Guillier. Es por eso que algunos asocian su “distancia” de las colectividades sólo en el papel, y no en la realidad, porque si bien no quiere militar, sí le sirve el apoyo y la estructura de las distintas tiendas de la Nueva Mayoría.

En el guillierismo ven el vaso medio lleno

Pero, en las colectividades que apoyan al candidato no ven todo tan negro. El hecho que no se realicen las primarias, mientras sí lo hacen en Chile Vamos y eventualmente en el Frente Amplio, si bien le da menos presencia tienen la posibilidad de compensarlo ganando visibilidad con la recolección de firmas. El vicepresidente del PR, Patricio Tombolini, dice a El Líbero que “lo que deberíamos hacer es transformar esto en una gran recolección de firmas, en una gran épica ciudadana” y añade que “debemos transformar la recolección en una ventaja, buscar la forma que se transforme en una gran actividad” de forma de paliar la ausencia de la coalición y de Guillier en las primarias del 2 de julio.   

Para la diputada del radicalismo Marcela Hernando, “el hecho de recolectar las firmas ya indica que nosotros nos declaramos en campaña, entonces creo que obviamente puede compensar la falta de presencia, o esta desventaja que significa no tener acceso a los medios de comunicación, ni a los períodos de campañas, ni a ninguna de esas cosas que están dadas legalmente en el marco de las primarias”. En el socialismo también miran el vaso medio lleno: el presidente socialista Álvaro Elizalde dijo que la recolección puede tener un carácter “movilizador” de los ciudadanos.

Es por eso que en las colectividades que apoyan a Guillier ya se está pensando en cómo generar un impacto en la ciudadanía con la recolección de firmas, de tal forma que puedan llamar la atención de manera significativa y poder contrarrestar no estar presentes en las primarias.

También se ha hablado de la posibilidad de ponerse una meta alta en cuanto al número que se tiene que conseguir, ya que en el caso de ser exitosos se pueden comparar con los conglomerados que participaron en las primarias. “Eso sería espectacular, imaginemos  que de alguna manera nosotros recolectamos muchas más firmas que la gente que se pronuncie en primarias o de la gente que apoye al candidato que gane en esas primarias”, comenta Hernando.