Hace tres meses que Ramiro Mendoza dejó su cargo en la Contraloría. En el oficialismo explican que el Gobierno tiene otras prioridades como "ordenar las filas" en la Nueva Mayoría. De esta manera, el debate por el reemplazante de Mendoza se aplazó hasta nuevo aviso. Además, se suma la inexistencia de un candidato de consenso.
Publicado el 20.07.2015
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El pasado martes 7 de julio la senadora independiente, Lily Pérez (Amplitud), sostuvo una reunión con el ministro del Interior, Jorge Burgos, en La Moneda. En el encuentro se abordó uno de los temas que mantiene preocupados a los parlamentarios tanto del oficialismo como de la oposición: la elección del reemplazante de Ramiro Mendoza en la Contraloría, quien dejó su cargo hace tres meses. “Ministro, ¿cuándo se van a decidir?”, le preguntó la senadora a Burgos, a lo que él respondió de manera distendida: “Estamos en eso”. Tras la cita, la parlamentaria comentó en su círculo que “el ministro me dio a entender que no tenían nada aún en este tema”.

La reunión de Pérez con el titular de Interior refleja la postura que adoptó el Gobierno hace algunos días frente a la elección del nuevo contralor. Influyentes senadores de la Nueva Mayoría afirman a “El Líbero” que La Moneda decidió postergar la búsqueda del candidato que reemplazará a Mendoza. “Ya no es un tema que sea prioridad”, dicen connotadas fuentes cercanas al Gobierno.

La postura del Ejecutivo, se ha visto reflejada también en otras reuniones que ha tenido la misma Presidenta Michelle Bachelet con algunos senadores y diputados independientes. De hecho, hace tres semanas, la Mandataria sostuvo un encuentro en La Moneda con el senador ex RN Antonio Horvath, donde, entre otros temas, se abordó la elección del reemplazante de Mendoza.

Horvath, en la reunión, le planteó a Bachelet los criterios que le interesan a los independientes para el futuro contralor. Según explica el senador a “El Líbero”, les interesa un candidato con “un perfil más transversal, que tenga un perfil técnico y un rol fiscalizador, pero sobre todo que sea dinamizador de la gestión pública”. Tras el planteamiento del senador, la Presidenta le comentó que es un tema que “están viendo”, pero que aún no existe nada en concreto.

La decisión del Ejecutivo se adoptó hace algunas semanas, tras el rechazo de los senadores -en las negociaciones previas- de la candidata que promovía La Moneda, María Eugenia Manaud, actual consejera del Consejo de Defensa del Estado (CDE). El Gobierno -durante el mes de junio y los primeros días de julio- se encargó de promover a Manaud entre los senadores, debido a que “Bachelet querría una mujer como próxima contralora”, comentan en la Nueva Mayoría.

Sin embargo, el nombre de Manaud no generó consenso, cuestión que tanto la Alianza como los independientes exigieron al Gobierno. El rechazo de la Alianza y los independientes sobre la alternativa de Manaud -quien se desempeña como abogada consejera del CDE desde 1995- se debería principalmente a sus redes en el “bacheletismo”.

De esta manera, al no contar Manaud con el respaldo de la oposición ni de los independientes y ante la ausencia de un candidato de consenso, el Gobierno habría optado por postergar, por algunas semanas, la elección del nuevo contralor. De hecho, algunas de las reuniones que habían sido fijadas con los partidos para discutir este tema, se habrían aplazado. Los ministros a cargo de este tema son el titular de la Segpres, Nicolás Eyzaguirre, y su par de Interior, Jorge Burgos. Ambos, en paralelo, se han encargado de negociar con los senadores de la Nueva Mayoría, Alianza, e independientes.

División interna de la Nueva Mayoría, otra razón para postergar gestiones

En el oficialismo comentan también que existen otros temas prioritarios para el Ejecutivo, que llevaron a La Moneda a postergar este tema. Entre ellos, es el panorama interno actual que existe en la Nueva Mayoría con respecto a la decisión de Bachelet de adoptar una postura más “realista” frente al escenario económico, denominada “realismo sin renuncia”, que incluiría ajustes al programa de gobierno y gradualidad a ciertas reformas.

En este escenario, tanto el PC como el PPD -quienes han manifestado mayor resistencia a la gradualidad y han defendido la gratuidad de la educación superior- se han manifestado muy “duros” en su posición, según explican en el oficialismo. Desde el PPD explican que aún falta afinar varios detalles, que están de acuerdo “con los titulares”, pero que falta que el Ejecutivo defina y sincere dónde se pondrán los mayores acentos. En tanto, el PC anunció que iniciará un proceso de reflexión y de debate interno sobre los ajustes del programa y con respecto a su rol en la Nueva Mayoría.

Ante este panorama, es que el Gobierno teme que se acentúen las diferencia y que se desate una especie de “guerra interna”, por lo que priorizarán “ordenar las filas de la Nueva Mayoría” para adoptar una postura en común frente al “realismo sin renuncia”, ad portas del cónclave oficialista que también fue postergado por esta misma razón.

Además, La Moneda estaría enfocada también en definir en concreto los ajustes que se realizarán al programa de gobierno. “Nos han informado que hay otras prioridades que definir antes que el contralor”, dicen connotadas fuentes del oficialismo. Hasta el momento, no hay fecha para retomar la discusión del reemplazante de Mendoza.

 

FOTO: AGENCIA UNO