La oposición votó de tres maneras diferentes la ley de gratuidad. Hubo 26 abstenciones, un diputado RN que votó en contra y algunos RN que votaron a favor. Esto, a pesar de que es una ley corta que podría ser declarada inconstitucional nuevamente. Chile Vamos apuesta a que la ley sea corregida por el gobierno hoy en la votación en el Senado.
Publicado el 23.12.2015
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El lunes 21, pasadas las siete de la tarde la comisión de Hacienda de la Cámara se reunió para votar la “ley corta” de gratuidad para el 2016, impulsada por el gobierno. Esto, tras el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que obligó a cambiar el mecanismo propuesto por el Ejecutivo, debido a que la glosa de gratuidad era “discriminatoria”. La ley contó con los votos de los diputados de la oposición Patricio Melero (UDI), Ernesto Silva (UDI), Alejandro Santana (RN) y Felipe De Mussy (UDI) y se aprobó por unanimidad.

Sin embargo, la votación de los parlamentarios de Chile Vamos no fue bien recibida al interior de la coalición. Al conocer el resultado cerca de las diez de la noche dirigentes de la oposición tomaron contacto entre ellos para fijar una reunión extraordinaria. En la oposición afirman que hasta ese momento no se había analizado en detalle el fallo del TC y por lo tanto no se sabía que el proyecto impulsado por el Ejecutivo contenía una dudosa constitucionalidad, por lo que se reconoce que el voto a favor de esos parlamentarios fue un error y que debieron, al menos, abstenerse.

En la oposición han sostenido que aún existe discriminación arbitraria debido a que los Centros de Formación Técnica (CFT) e Institutos Profesionales (IP) sólo podrán acceder a becas y no a gratuidad. Esto lo sostienen también expertos como el abogado constitucionalista Arturo Fermandois, quien representó a Chile Vamos en el requerimiento presentado ante el TC.

“Es obvio que si a tan pocos días de pronunciado el fallo una ley de gratuidad se aparta de sus lineamientos, no puede estar conforme con la Constitución, al menos lo que piensan la mayoría de los ministros del TC”, dice el abogado a “El Líbero”, (Ver entrevista completa de Fermandois)

De esta manera, los presidentes de los partidos y movimientos de Chile Vamos, los jefes de bancada de senadores y diputados y los integrantes de la comisión de Educación de la Cámara y el Senado, llegaron ayer pasadas las nueve de la mañana hasta la sede de RN para acordar un postura común frente a la ley corta de gratuidad, pero no fue fácil.

En el nuevo bloque opositor, que realizó su lanzamiento el pasado sábado, reconocen que el día de ayer era clave, ya que era la primera señal potente como oposición, por lo que apostaban a tener un desempeño ordenado frente al gobierno, para forzarlo a corregir su errático comportamiento legislativo en este tema. Sin embargo, no se logró el objetivo. “Estuvimos cerca, pero lamentablemente no se pudo”, dicen en Chile Vamos.

Según indican fuentes que participaron del encuentro opositor, se produjo un fuerte debate  y una larga discusión durante la reunión que duró cerca de tres horas. Esto, debido a que existían “diferentes matices” al interior del bloque de oposición. “Hay algunos que eran más favorables a subirse a la lógica de la victoria, de que logramos incluir a 120 mil estudiantes que antes no estaban, y otros que apostaban porque se debía ser consistentes en el fallo, por lo que había que votar en contra”, comenta una influyente fuente de Chile Vamos.

En el bloque más “pro acuerdo” con el gobierno, estaba el presidente de RN, Cristián Monckeberg, y otros miembros de la directiva de ese partido. En el bloque explican que las principales diferencias estaban en RN.

En la otra vereda diputados como Jaime Bellolio (UDI), Felipe Kast (Evópoli), José Manuel Edwards (RN), y senadores como Andrés Allamand (RN), compartían una postura “más purista” que los inclinaba a rechazar el proyecto del Ejecutivo porque contenía errores de forma y fondo, y porque seguía siendo discriminatorio. Esto, debido a que la ley corta de gratuidad para el 2016, no incluye a los Centros de Formación Técnica (CFT) y a los Institutos Profesionales (IP).

“Hemos tenido la posibilidad de revisar con más calma el fallo del TC y compararlo con la ley, y nos encontramos con la realidad de que existía una discriminación a los IP y CFT, que era completamente discriminatoria con el fallo, por lo tanto, lo que estamos haciendo es pedirle al gobierno que termine con esa discriminación y que los parámetros sean iguales para ambas instituciones”, explica Felipe Kast a “El Líbero” y agrega que tuvimos una reunión larga, donde básicamente conversamos las condiciones que nos parecían mínimas para poder ser consistentes con el fallo. Y éstas son, pedirle al gobierno de que ponga un a regla pareja para los centros de formación técnica, los IP y las universidades”.

Ante este escenario Chile Vamos acordó tras la reunión establecer una “solución salomónica” que, por un lado, valorara las modificaciones que el gobierno hizo al proyecto, pero también le exigiera condiciones para aprobar la “ley corta”. Por esto, se acordó que los diputados del bloque se abstendrían en la votación para darle una señal al Ejecutivo. Pero este acuerdo no se cumplió y la oposición terminó exhibiendo tres tipos de votación distinto: aprobación, abstención y rechazo.

Paralelamente,  minutos antes de la votación los presidentes de los partidos y movimientos de Chile Vamos tomaron contacto con el gobierno para comprometer su apoyo al proyecto, siempre y cuando el Ejecutivo cumpliera dos condiciones. Primero, que todos los fondos que quedaran disponibles de las universidades que no adscribieran a la gratuidad se iban a destinar a los IP y CFT. Y segundo, que existiera un artículo transitorio para que los IP y los CFT quedaran en un plazo máximo de tres años en una situación jurídica igual a las de las universidades en términos de gratuidad.

En la oposición explican que el gobierno aceptó de palabra el acuerdo, sin embargo, fue rechazado por un sector de la Nueva Mayoría. Por esto, en la Sala se votó finalmente el proyecto original del gobierno. Pero Chile Vamos acordó mantener el plan de abstenerse para darle una señal al gobierno de que todavía tenía la oportunidad de que el proyecto se modificara en el Senado.

Hubo 26 abstenciones de la oposición, pero José Manuel Edwards (RN) votó en contra y algunos de sus compañeros de partido votaron a favor, como Germán Becker (RN) y Marcela Sabat (RN).

El panorama en el Senado y la estrategia de Chile Vamos

Desde la bancada de senadores de Chile Vamos afirman que el panorama en el Senado será diferente y que sí existe un acuerdo para votar en orden. La oposición continuará sus esfuerzos para que el gobierno acoja el acuerdo planteado. Fuentes de Chile Vamos explican que si el gobierno rechaza el acuerdo nuevamente, votarían todos los senadores en contra o absteniéndose. Sin embargo, no se descarta que se apruebe una ley que para muchos sigue siendo inconstitucional, porque la derecha descarta acudir al TC debido al gran costo político que ello significaría. En el caso de que el organismo declare inconstitucional la ley, no habría gratuidad para el 2016, lo cual para Chile Vamos sería “demasiado brutal”, según dicen.

FOTO: AGENCIA UNO