En 2006 y 2011, desplomes similares reflejados en la encuesta Adimark gatillaron cambios de gabinete.
Publicado el 05.09.2014
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Los resultados de la encuesta Adimark correspondientes al mes de agosto no trajeron buenas noticias para La Moneda. Con un mes marcado por la desaceleración económica, los problemas limítrofes con Perú, las fallas del Metro y el emplazamiento del ex Presidente Ricardo Lagos acusando “falta de decisión política” del Ejecutivo, el Gobierno experimentó una caída en aprobación de 48% a 43% respecto de julio. Del deterioro tampoco se salvó la Presidenta Michelle Bachelet: disminuyó su popularidad en cinco puntos, obteniendo un 49%.

Sin embargo, al examinar las cifras del bimestre junio-agosto de este año, el panorama se torna aún más complejo. Entre esos dos meses, el Gobierno ha reducido su nivel de apoyo en 14 puntos (57% – 43%) y la Mandataria en nueve (58% – 49%).

Para encontrar una caída bimestral similar en cuanto a magnitud, hay que remontarse a los sondeos de abril y junio de 2011, en el gobierno del Presidente Sebastián Piñera, cuando recién comenzaban las marchas del movimiento estudiantil exigiendo reformas profundas al sistema de educación. En esa oportunidad, el Gobierno bajó su aprobación en 11 puntos (de 42% a 31%) y el ex jefe de Estado en 10, pasando de 41% a 31%.

Una situación parecida sufrió la propia Bachelet en 2006, al inicio de su primer mandato, y en medio de la crisis de los pingüinos. En esa oportunidad bajó 18 puntos en dos meses, pasando de 62% en abril a 44% en junio.

La influencia de las encuestas en los cambios de gabinete

Coincidentemente, tras los “bajones” de aprobación de Bachelet en 2006 y de Piñera en 2011, hubo cambios de gabinete. En el primer caso, la encuesta Adimark fue dada a conocer el 7 de julio y una semana después la Mandataria sacó de sus carteras a Andrés Zaldívar (Interior), Martín Zilic (Educación) e Ingrid Antonijevic (Economía).

Piñera, en tanto, recibió los resultados de la encuesta el 7 de julio y, el 18 de ese mes, hizo una reestructuración en el gabinete. Ahí hubo ocho cambios, entre ellos la salida de Joaquín Lavín de Educación.

 

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FOTO: RODRIGO SÁENZ/AGENCIAUNO