La secuencia es así. En diciembre, Fernando Atria y Vivienne Bachelet publicaron una columna en El Mercurio en la que comentan que el proceso constituyente es una oportunidad para reflejar que la salud es un derecho. Días después Gerardo Jofré refutó sus argumentos en El Líbero. El viernes pasado Atria retrucó en El Mostrador y ahora Jofré responde a través de una columna en El Líbero. "Le quiero decir que yerra en su prejuicio contra los provincianos, al suponernos que somos ignorantes o desconocemos lo que pasa en el mundo", replica.
Publicado el 01.02.2016
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A continuación, la columna con la que Gerardo Jofré responde al artículo de Fernando Atria publicó en El Mostrador el viernes pasado:

“Si con caldo va sanando, caldo sigámosle dando”

Este es un dicho que tenemos los provincianos para indicar que lo que funciona hay que mantenerlo y perfeccionarlo. A ver si me sirve para explicarle al Sr. Fernando Atria el problema de su propuesta constitucional sobre Salud.

No me referiré a los ataques personales abundantes de Atria, en El Mostrador, criticando mi columna en El Líbero ¿Nueva Constitución para la Salud? ¡No hay salud!, excepto a uno en que él tiene algo de razón: efectivamente yo soy provinciano -de Curicó-, pero le quiero decir que yerra en su prejuicio contra los provincianos, al suponernos que somos ignorantes o desconocemos lo que pasa en el mundo.

Pero vamos al fondo de la cuestión: los socialistas Vivianne Bachelet y Fernando Atria decían, en una columna en El Mercurio, que “si bien la salud pública goza de buenos indicadores, la gente no está satisfecha con la forma y la oportunidad en que le están atendiendo sus problemas”. O sea que reconocen que el sistema existente ha dado una salud de calidad -“goza de buenos indicadores”-. Pero más adelante decían: “La única respuesta posible es que la salud sea un derecho social, lo que implica la transformación del sistema… Lo decisivo es excluir la lógica de mercado”. O sea, retroexcavadora para un sistema que nos ha dado excelentes resultados.

Es ilógico este planteamiento, ya que si algo está dando excelentes resultados, lo inteligente no es cambiarlo, sino seguir evolucionando y poner énfasis en mejorar la parte del sistema que es responsabilidad del Estado, y permitir funcionar lo que más destaca, que es el sistema privado, “con lógica de mercado”. Si con caldo va sanando… ¿Me sigue, Sr. Atria?

Lógica de mercado, Sr. Atria, significa iniciativa, innovación, mejores servicios que atraigan pacientes, inversión en más prestaciones, nuevas tecnologías, etc.. Que los pacientes comparen lo que les ofrece cada clínica o Isapre para elegir la más conveniente. Es cuando las Isapre, para ganar más afiliados, crean planes más adecuados a sus necesidades. En suma, una continua y descentralizada creatividad que no hay sin mercado. Dese otra vuelta por las clínicas privadas y me va a entender de qué estoy hablando.

Sr. Atria, ¿eso es lo que usted y la Sra. Vivianne Bachelet abogan por excluir? ¿Para qué? ¿No será más inteligente buscar las maneras de mejorar más y más la gestión del sector público en salud? Esta es la responsabilidad primordial del Estado, y que -digámoslo-, tan mal tampoco lo ha hecho, puesto que los por ustedes reconocidos “buenos indicadores” de salud, no habrían sido posibles si el Estado hubiera flaqueado en el sistema mixto, con apoyo estatal a las familias de menores recursos, que tiene Chile.

Entonces, el meollo de mi crítica a la columna de Bachelet y Atria, es la pregunta “¿para qué quieren pasarle retroexcavadora a un sistema que ellos mismos reconocen que le ha traído al país un enorme progreso en salud?”.

 

 

FOTO: CRISTOBAL ESCOBAR/AGENCIAUNO