El ex dirigente socialista será el principal orador en evento que reunirá mañana a 20 gremios que se oponen a la actual reforma laboral.
Publicado el 14.04.2015
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En octubre del año pasado, Óscar Guillermo Garretón, economista, empresario, ex subsecretario de Economía de Salvador Allende, fundador del MAPU y militante socialista, envió una reservada carta, que publicó “El Líbero”, a Marcelo Schilling, jefe de la bancada de diputados socialistas, y a Álvaro Díaz, jefe de la Comisión Económica del PS, advirtiendo de los riesgos de las reformas del Gobierno. Dicha  misiva generó impacto en la Nueva Mayoría y en el espectro político en general por haber sido el primero que levantó la voz para admitir: “estamos en problemas”.

Garretón volverá a la palestra pública mañana, pero esta vez como expositor principal en un encuentro de la Sofofa con 20 gremios de empresarios y emprendedores críticos de la reforma laboral que impulsa la ministra del Trabajo, Javiera Blanco.

Según los opositores, dicho proyecto de ley, que recibió ayer más de 800 indicaciones -150 del gobierno- y se discute en la comisión del Trabajo de la Cámara de Diputados, sólo beneficiará parcialmente a dos de 14 personas capaces de trabajar, pero no generará oportunidades para quienes están fuera del mercado  laboral, como mujeres y jóvenes, no es inclusivo, no aumenta la flexibilidad laboral e impide el reemplazo en huelga, lo que generaría un fuerte impacto en la productividad.

En su exposición de mañana, el militante socialista se referirá al eje políticos-empresarios-ciudadanía, y analizará el actual contexto político y económico del país, que está salpicado por la investigación judicial en los casos Penta, SQM y Caval, que involucra el financiamiento de las campañas de parlamentarios oficialistas y de oposición, y millonarios negocios del hijo y nuera de la Presidenta Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos y Natalia Compagnon.

En carta advirtió la pérdida de apoyo a reformas del Gobierno

En su carta de octubre, Garretón se mostró alarmado porque las principales reformas del Gobierno, como la educacional, tributaria y constitucional, perdieron el apoyo mayoritario de la ciudadanía en apenas seis o siete meses.

“La economía ha frenado fuertemente mientras los estudios muestran una acelerada caída de las expectativas económicas en empresarios y consumidores”, sostuvo.

Dicho rechazo no sólo se ha mantenido sino que se ha disparado, según muestran las encuestas semanales de Cadem y la mensual de Adimark. En octubre, el apoyo  a la reforma educacional era de 49%, con un rechazo de 38%, pero este lunes el rechazo había subido a 53%, y el apoyo cayó a 37%.

La reforma tributaria y laboral tiene un respaldo del 37% y 34%, respectivamente. Similar tendencia se observa en la Adimark de marzo, con un rechazo del 50% y 46% de la reforma educacional.

El también empresario dijo confiar en “nuestra capacidad dirigente para aprender de la realidad, aunque duela. Lo demostramos luego de la derrota política que llevó al golpe de 1973. Fuimos capaces de repensarnos y renovarnos, no después que los muros cayeran cuando era inevitable, sino desde 15 años antes de eso. Asimismo, en todos los gobiernos concertacionistas debimos hacer rectificaciones que se transformaron en resultados contundentes y apoyo potente de la ciudadanía”.

Garretón denunció la hostilidad del gobierno a los empresarios

Garretón realizó un descarnado análisis de las razones del desplome de la confianza empresarial. Aseguró  que el tema “no se resuelve con medidas macroeconómicas (tasa de interés, equilibrios fiscales, inversión pública, etc.), tipo de cambio, precio del cobre o agendas de productividad, por valiosas que sean. Es resultado de la franca ruptura de confianzas entre el Gobierno, la Nueva Mayoría y el mundo empresarial, tanto grande como mediano y pequeño. El empresariado honesto de todo tamaño, ajeno a abusos, se siente sistemáticamente incomprendido, hostilizado y despreciado en su rol social por el Gobierno y su coalición. Lo devastador de esta ruptura es que el Estado no es capaz de sustituirlo en su rol. La economía nacional ha enfermado y quienes proclaman la transitoriedad de la situación, se equivocan. No comprenden la magnitud del problema”.

También descartó la tesis de un supuesto “boicot”: “Tiene algo pueril y ciego pensar que el empresario más activo, exitoso y transnacional de América Latina, acostumbrado a todas las variantes de gobierno, incluido Cuba, algo lo haga histérico o irracional. Tampoco se sostiene la tesis del boicot. Ningún empresario está dispuesto a perder para dañar. Es una presunción solo posible en quienes no los conocen. Su vida es adaptarse a los cambios de circunstancias. Lo demostró en el debate tributario”.

Pronostico económico: Crecimiento bajo 3% y desempleo en 8%

En tanto, sus pronósticos económicos para este año fueron un crecimiento “en torno al 3% o más abajo” –inferior al 3,6% que proyectó el Ministerio de Hacienda en el presupuesto público-, y que está en línea con lo que anunció hoy el FMI para Chile con un crecimiento de 2,7%.

Otros de sus pronósticos son que la inversión pública “no compensará la drástica disminución de la inversión privada porque no es capaz de hacerlo”, y que la cesantía estará en torno al 8% porque la creación de empleos públicos no compensará la pérdida de trabajos en el sector privado.