En conversación con "El Líbero", el senador integrante de la comisión de Educación, adelanta sus impresiones sobre los principales efectos del proyecto que contempla que el gobierno fije los aranceles de las universidades, ad portas de la reunión con el Ejecutivo. "La falta de transparencia respecto a los contenidos del proyecto le ha jugado en contra al gobierno", comenta.
Publicado el 03.07.2016
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“Lamento lo que está ocurriendo”, afirma a “El Líbero”, el senador PS e integrante de la comisión de Educación, Fulvio Rossi, al referirse al proyecto de educación superior que ingresará el gobierno al Congreso la próxima semana. La iniciativa ha desatado amplia polémica por la decisión del Ministerio de Educación de fijar los aranceles y las matrículas en las universidades que se acojan a la gratuidad.

De hecho, el gobierno citó hoy a una reunión de emergencia con los parlamentarios de la Nueva Mayoría para revisar detalles de la propuesta, al que el senador PS asistirá y planteará sus observaciones.

Rossi en conversación con este medio, previo al encuentro con el gobierno, entrega sus principales reparos al proyecto y critica la actitud del Ejecutivo en torno a la comunicación de los contenidos de esta iniciativa.

“La falta de transparencia respecto a los contenidos del proyecto le ha jugado en contra al gobierno”, comenta el senador PS, y agrega que “hay que generar más confianza, y eso implica transparentar el articulado, eso faltó en la fase pre legislativa. Y eso explica por qué hoy día ad portas de que se presente el proyecto no contamos con una plataforma política, social, de respaldo a esta iniciativa”.

-¿Cuál es su impresión del proyecto de educación superior, que contempla que el gobierno fije los aranceles universitarios? La iniciativa ingresa la próxima semana al Congreso.

Mi preocupación, con respecto a los aranceles, es que si tú vas a fijar un arancel tienes que tener un mecanismo claro de financiamiento de otros bienes públicos que producen las universidades, como la investigación, vinculación con el medio, que hoy día están siendo financiadas por el arancel ante la falta de recursos para estas dos otras áreas, que son fundamentales para una universidad.

-¿Cuáles son los principales efectos?

-Hoy día lo que ha ocurrido con la gratuidad es que se desfinancian justamente instituciones complejas que realizan investigación, que se vinculan con el medio a través de la extensión, entonces estamos castigando a las mejores instituciones. Si no tomamos los resguardos que planteo, vamos a sacrificar calidad; y gratuidad sin calidad no es lo que queremos.

-¿Cree que se pasa a llevar la autonomía de las instituciones?

-Para mí no es un tema de autonomía, porque si el Estado quiere financiar un arancel, tiene que buscar un mecanismo que dé cuenta de cuál es el costo de la docencia. Mi problema va por otro lado. En la práctica, la gratuidad hoy día ha desfinanciado a instituciones más complejas que investigan, que contribuyen a través de la extensión y nadie se ha hecho cargo de eso. Porque al final del día, tú estás entregando recursos a instituciones de distinta calidad, y les entregas casi los mismos recursos. Aquí hay que hacer un debate más serio, respecto de cómo vamos a financiar esas otras cosas que son tan importantes para una institución de educación superior como la investigación y la extensión, y calcular exactamente cuál es el valor de la docencia de acuerdo a la calidad que otorga cada institución.

-¿Cómo está el panorama entre los senadores del PS y los senadores de la NM de la comisión de educación frente a la iniciativa?

-Yo lamento lo que está ocurriendo. La falta de transparencia respecto a los contenidos del proyecto le ha jugado en contra al gobierno. En el sentido de que ha habido filtraciones de minutas, trascendidos, y eso ha generado un clima enrarecido, que no se condice con el armonioso encuentro que estábamos sosteniendo senadores de la NM y rectores del Cruch. Entonces, con esta política de ocultar el contenido del proyecto al máximo, lo que ocurre es que ni la G9 , ni el Cuech están respaldando. Hay que generar más confianza, y eso implica transparentar el articulado, eso faltó en la fase pre legislativa. Y eso explica por qué hoy día ad portas de que se presente el proyecto no contamos con una plataforma política, social, de respaldo a esta iniciativa.

-¿Aseguran los votos?

-Estoy hablando de la plataforma política, a los rectores, a la ciudadanía. Probablemente los votos vayan a estar, pero estamos en otra fase. Y en esta fase, es malo que un proyecto entre siendo tan cuestionado. Y eso se debe a una lógica de poca transparencia respecto del articulado. En los proyectos no valen los power point, lo que vale es el articulado. Lo que faltó fue articular un acuerdo con los propios rectores de las universidades, particularmente del Consejo de Rectores, que hoy tienen una mirada muy crítica.

-¿De quién es la responsabilidad?

-En general, en este gobierno en los períodos pre legislativos todo se esconde, hay mucha desconfianza. Parece que la desconfianza que existe hoy a nivel ciudadano también se extiende al gobierno respecto de sus propios parlamentarios. Es totalmente inaceptable que un parlamentario de la comisión de Educación de la NM, no conozca el articulado del proyecto a estas alturas del partido. Ni Jaime Quintana, ni Ignacio Walker, ni yo, conocemos el proyecto. Hay desconfianza en general.

-¿Cree que hay influencia del PC o de los funcionarios de RD que están en el ministerio de Educación?

-Prefiero no especular hasta no ver el proyecto. Hacer declaraciones sobre lo que no se conoce no es bueno.

-¿Cómo evalúa el rol de la ministra Delpiano?

-No es un tema de la ministra Delpiano, en general el gobierno dialoga mucho con sus parlamentarios, pero en temas muy generales, y al final los proyectos de ley tiene su esencia en el detalle, en cómo se redactan las cosas y eso la verdad es imposible de obtener en un power point o en una minuta.

 

FOTO: AGENCIA UNO