Ambos diputados, miembros de la Comisión de Constitución de la Cámara, responden el cuestionario elaborado por “El Líbero”.
Publicado el 22.09.2014
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Arturo_Squella_Ovalle

Arturo Squella, diputado UDI

– ¿Cuál es el principal beneficio que tiene la modificación al sistema electoral que propone el Gobierno?
– Los beneficios están concentrados en el bloque político de la Nueva Mayoría. La composición de los distritos y los escaños asignados están dispuestos para maximizar los resultados de ellos. Lo positivo para el resto de Chile, es que se acaba la excusa del binominal comúnmente utilizada por la izquierda para explicar los problemas por los que atraviesa el país cuando ellos gobiernan.

– ¿Cuál es su principal debilidad?
– La modificación propuesta no corrige la desigualdad del voto, no mejora la sobre representación de las listas grandes respecto de las chicas y aumenta innecesariamente el número de parlamentarios.

– ¿Cuál es el objetivo político detrás de este cambio o usted estima que es mera ingeniería electoral?
– Los objetivos políticos detrás de esta reforma son dos: primero, resolver la dificultad que tenía la Concertación, hoy Nueva Mayoría, de tener que elegir a sólo dos candidatos para la competencia en cada distrito teniendo en cuenta que son cinco partidos. El segundo objetivo, es aprovechar la mayoría alcanzada en la última elección para, a través de este cambio al sistema, perpetuarse como bloque mayoritario en las futuras elecciones parlamentarias.

– ¿Qué modificaciones le realizaría al proyecto para mejorarlo?
– Establecería distritos de 2, 4 y 6 escaños con mejor igualdad del voto, sin aumentar el número de parlamentarios, salvo los dos senadores para Arica tal como lo exige la Constitución, y en el Senado buscaría una estricta representación regional.

– ¿Es necesario que el nuevo sistema electoral del país sea acordado consensualmente por todas las fuerzas políticas?
– Es fundamental que todos los sectores políticos que participan de las elecciones de representación popular, se sientan identificados con el sistema que impera. El gobierno debiera agotar los esfuerzos por involucrar a todos los sectores y para eso tiene que asumir que no corresponde fijar arbitrariamente el número de escaños para los futuros 28 distritos.

 

Jorge_InsunzaJorge Insunza, diputado PPD

– ¿Cuál es el principal beneficio que tiene la modificación al sistema electoral que propone el Gobierno?

La  reforma establece un sistema proporcional moderado, esto es, permite la expresión real de las fuerzas políticas chilenas y, al mismo tiempo, favorece las grandes coaliciones. El sistema binominal es un buen ejemplo de un intento constructivista, que fracasó. Quiso crear dos grandes partidos y obligar a los partidos chicos a integrarse a ellos o desaparecer. Eso no ocurrió y generó insanas distorsiones. Desde esa perspectiva, esta reforma recupera nuestra tradición democrática, que reconoce la existencia de un multipartidismo muy arraigado, que se combina con la formación de coaliciones en torno al gobierno. Eso se fortalece ahora, a diferencia de la fase pre ’73, con la existencia de la segunda vuelta presidencial.

– ¿Cuál es su principal debilidad?

Un problema real en este tipo de modelos es la preeminencia de las grandes ciudades versus las comunas de menos habitantes o de zonas rurales. Asimismo, los distritos grandes van a generar un mayor predominio del dinero. Por eso, creo que esta reforma debe ser complementada con cambios al financiamiento electoral y a los límites de gasto.

– ¿Cuál es el objetivo político detrás de este cambio o usted estima que es mera ingeniería electoral?

El objetivo es que todas las fuerzas políticas relevantes tengan expresión por sí mismas y no con los subsisdios del sistema binominal. Asimismo, ningún candidato con una votación significativa va a quedar fuera del Congreso, lo que fortalece la legitimidad de la democracia. Por último, va a generar más competencia e incertidumbre, lo que en este caso es un valor en sí mismo. Creo que las teorías conspirativas sobre el diseño de los distritos sólo busca ensuciar el debate.

– ¿Qué modificaciones le realizaría al proyecto para mejorarlo?

Me hace sentido que el Senado sea la expresión de una representación territorial y que se equilibre la representación de las zonas extremas. Podrían quedar circunscripciones con tres y cinco senadores.

– ¿Es necesario que el nuevo sistema electoral del país sea acordado consensualmente por todas las fuerzas políticas?

Desde luego, creo que ese es el escenario ideal. No hubo acuerdo, sino la imposición del sistema binominal por parte de la dictadura. Ahora tenemos la opción de construir un acuerdo, en base a los rasgos básicos de nuestra cultura política. Pero, si no hay un acuerdo total, de todos modos va a ser una reforma aprobada con el alto quorum que exige la ley orgánica constitucional.

FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI /AGENCIAUNO