Ingeniero presentó escrito en noviembre señalando que las fechas de los certificados de la U. de Chile no coinciden con las autorizaciones de retorno al país de personas exiliadas, como era el caso de la Mandataria.
Publicado 14.12.2014
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Se han tomado declaraciones, se ha pedido información, pero el detalle de la investigación no se la puedo dar. Pero sí hay una denuncia en ese sentido”, afirma a “El Líbero” Andrés Montes Cruz, fiscal metropolitano Centro-Norte, respecto de la denuncia que presentó un particular sobre los “posibles falsos instrumentos académicos (licenciatura en medicina, médico cirujano y pediatría)” de la Presidenta Michelle Bachelet.

El escrito, de 11 páginas, se ingresó el pasado 19 de noviembre ante la Fiscalía Centro-Norte de Alta Complejidad con la firma del ingeniero físico Rodolfo Novakovic Cerda, quien realizó una investigación a título personal y entregó antecedentes que, según él, “no harán más que demostrar fehacientemente la imposibilidad de que la actual Mandataria primero, haya podido ingresar a Chile en 1979; segundo, que haya podido reincorporarse aquel año de 1979 a la carrera de medicina en la Casa de Bello; y tercero, mucho menos –no teniendo la calidad de egresada- que haya podido convalidar los casi tres años de asignaturas de la carrera de medicina que cursó previo al año 1974”.

Andrés Montes señaló que la causa fue asignada al fiscal adjunto jefe de la Fiscalía de Delitos de Alta Complejidad,  José Morales Opazo, pero no entregó plazos sobre la investigación, porque “no siempre depende de la Fiscalía, porque hay que pedir información en otros lugares. Hay factores que no controlamos en una investigación, y ésta es una de las 58 mil investigaciones que tiene la Fiscalía”.

La polémica de la investigación: el año de regreso de la Mandataria a Chile

La denuncia señala que tanto la Presidenta como su madre Ángela Jeria ingresaron al país procedentes de la extinta Alemania Oriental en agosto de 1983, previa autorización del Ministerio del Interior, que también permitió el retorno de otras 1.149 personas, entre las que estaban el abogado y ex presidente de la Comisión de DD.HH. Jaime Castillo Velasco y Gerardo Espinoza Carrillo, ex ministro de Allende entre marzo y julio de 1973.

Esta afirmación contradice la versión oficial y pública de que la Mandataria y su madre regresaron al país en febrero de 1979, gracias a las gestiones del general Fernando Matthei, entonces miembro de la Junta de Gobierno y compañero y amigo en la Fuerza Área de Chile del general Alberto Bachelet. Según la misma versión oficial, la Presidenta retomó en la Universidad de Chile el cuarto y quinto año de la carrera que había estudiado en la Universidad Alexander von Humboldt, en Berlín, titulándose en enero de 1983 como médico cirujano.

Ese año postuló al sistema público como médico general de zona, según acreditó la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, pero el trámite no habría prosperado por “razones políticas”. Sin embargo, obtuvo la beca del Colegio Médico de Chile, mediante la cual pudo ingresar a estudiar pediatría y salud pública en el hospital Roberto del Río, pero no llegó a titularse de pediatra, según reveló la sección de chequeo de datos “El Polígrafo”, de El Mercurio, en noviembre del año pasado, en medio de la campaña presidencial.

Bachelet había señalado: “Yo soy mujer, soy madre, soy pediatra. Y como pediatra sé el enorme aporte que es tener a los niños en un lugar donde puedan crecer y desarrollarse”. Sin embargo, ante la consulta del diario,  su comando electoral aclaró que tuvo formación completa de especialista en Pediatría de tres años, ingresó por concurso público a la Escuela de Postgrado de la Universidad de Chile y estudió entre junio de 1983 y 1986, aprobando con excelentes calificaciones, y que por razones económicas no dio el examen de título de la especialidad de Pediatría. La Universidad de Chile le confirmó al diario que la Mandataria cursó la especialidad, que obtuvo casi universalmente nota 7, que la matrícula era de $5 mil de la época y los aranceles mensuales de $2 mil.

La universidad agrega que “en esa época, se integró a diversas actividades políticas por la democracia y se hizo cargo del área médica de la ONG Pidee (Protección a la Infancia Dañada por los Estados de Emergencia), dando apoyo profesional a hijos de detenidos y de víctimas del régimen militar en Santiago y Chillán.

En cambio, el denunciante Novakovich, replica que la Mandataria no pudo haber regresado al país en febrero de 1979, como lo asegura el decreto universitario 169 de la U. de Chile, sin firma ni timbre, del 20 de abril de 1979, porque hay testigos que aseguran que Michelle Bachelet había retornado con ellos  clandestinamente en 1981.

En diciembre de 1982 se autoriza primer retorno de exiliados

Incluso, argumenta que antes de diciembre de 1982 ningún chileno exiliado pudo ingresar legalmente al país, porque en ese entonces la Junta de Gobierno aún no estudiaba caso  a caso los antecedentes de las personas que solicitaban ser admitidos oficial y formalmente en el territorio nacional.

“Queda claro que la Presidenta no puedo haber obtenido con fecha 22 de octubre de 1982 el diploma de licenciado en medicina ante la Universidad de Chile por el simple hecho que su ingreso a Chile no habría sido autorizado por el Ministerio del Interior atendido a que la primera lista oficial de exiliados autorizados por el gobierno del general Pinochet fue promulgada casi dos meses después de la emisión de este supuesto diploma, el 24 de diciembre de 1982”, afirma el denunciante.

Según sus antecedentes,  la Mandataria tampoco pudo haber obtenido el título de médico cirujano en la misma casa de estudios el siete de enero de 1983. Sostiene que cualquier intento de ingreso al país anterior a diciembre de 1982, cuando el régimen militar autorizó el retorno de los primeros chilenos exiliados, le habría significado la cárcel, tal como les ocurrió a otras personas.

Denuncia presentada en la Fiscalía Centro-Norte sobre falso título médico de la Presidenta Bachelet (2)

 

 

 

FOTO: PEDRO CERDA/AGENCIA UNO