Si bien en un principio se llamó a concurso a través del sitio mercadopúblico.cl, una serie de desinteligencias llevaron a que el director administrativo de La Moneda optara por el cuestionado “trato directo”.
Publicado el 11.01.2017
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En 2014 y 2015 la Presidencia de la República contrató de forma directa a la empresa Gestión y Producción Ahumada Limitada (Gestus) para que realizara la fiesta de Navidad que anualmente se financia con los gastos de representación de la Presidenta Michelle Bachelet. La noticia, dada a conocer hace un año por “El Líbero” (ver aquí), gatilló duros cuestionamientos hacia el entonces director administrativo de la Presidencia, Cristián Riquelme, pues Gestus había realizado anteriormente trabajos para la campaña presidencial de la Mandataria. Un mes más tarde, Riquelme terminaría dejando su cargo en La Moneda.

A raíz de los problemas que se generaron en esa oportunidad, en agosto de 2016 se decidió que para escoger a la empresa que se haría cargo de las tres fiestas con que la Presidenta Bachelet celebraría la Navidad (en las regiones de Coquimbo, La Araucanía y Metropolitana), se realizaría una licitación abierta a través de mercadopublico.cl

Al concurso acudieron siete empresas con diferentes propuestas, pero el 9 de septiembre se determinó que seis de ellas fueran declaradas “inadmisibles por no ajustarse a los requerimientos mínimos exigidos”. De esta forma, Asesorías TCC SPA, que fue la única que cumplió con las bases y que ofrecía el montaje de la obra “El Grinch” -personaje de ficción creado en 1955 por Dr. Seuss-, se adjudicó el 14 de septiembre la realización de los eventos que se realizarían en el Estadio Sánchez Rumoroso de Coquimbo, en el Estadio El Alto de Nueva Imperial y en el Movistar Arena de Santiago, en distintos días de diciembre.

Todo pintaba bien hasta que el día 20 de septiembre, a través de un correo electrónico, Asesorías TCC SPA notificó al director administrativo de la Presidencia, Óscar Sandoval, que desistirían de brindar los servicios para las fiestas de Navidad por razones de “fuerza mayor”.

Según documentos a los que tuvo acceso “El Líbero”, la empresa no contaba con los derechos para montar la obra inspirada en “El Grinch”, la que sería dirigida por la actriz Natalia Grez (quien estuvo detrás de la exitosa “Cerati, nada personal”). En una presentación anterior de esta pieza, realizada en 2014 para la Caja de Compensación Los Andes, “El Grinch” había contado con la participación de reconocidos actores como Ramón Llao, Elisa Zulueta, Lorena Bosh e Ignacia Allamand.

Según detalló Asesorías TCC SPA a La Moneda, se hicieron gestiones con Dr. Seuss Enterprises para adquirir los permisos, pero los esfuerzos no dieron frutos. Como última alternativa, proponían cambiar el nombre del Grinch a “Gruñon”, “Cascarrabias” o “Ermitaño” para “prescindir de cualquier autorización externa y de paso chilenizar más el personaje”, pero el Departamento Jurídico de la Dirección Administrativa de Presidencia no aceptó el trato, haciendo ver que “la empresa seleccionada, al momento de postular con su oferta, señaló contar con los permisos y derechos de autor de la obra”. De esa forma, se invalidó la adjudicación.

El supuesto rol de Denisse Malebrán y la nueva contratación “a dedo”

Según sostienen quienes estuvieron al tanto de las negociaciones, la responsabilidad de chequear que la información que entregó Asesorías TCC SPA al ganar la licitación fuera cierta, habría correspondido a la Dirección Sociocultural de la Presidencia, específicamente a la entonces asesora de esa entidad, Denisse Malebrán. La vocalista de la banda Saiko, quien era una de las últimas sobrevivientes del grupo que trabajó con Sebastián Dávalos, fue desvinculada de su cargo por la actual directora del organismo, Paula Forttes, dos meses después de la pequeña crisis que se habría generado por el error. Hace unas semanas, en entrevistas con Cooperativa, ADN y Sábado, la artista confidenció que no tenía una buena relación con Forttes y que su despido fue “de mala forma”.

Pero dada la importancia de las fiestas de Navidad, a las que acudiría la propia Bachelet, la Dirección Administrativa de Presidencia tuvo que recurrir a un plan B, que no era otra cosa que replicar el criticado modus operandi de los dos años anteriores: la contratación por “trato directo”.

De esa manera, se firmó contrato para los servicios de producción y montaje de la fiesta de Navidad con la empresa Producción de Eventos Teatrales Francisco Javier Olavarría Orrego E.I.R.L. “atendido especialmente que su propuesta técnica y económica satisfacen plenamente las exigencias y requisitos específicos definidos por esta entidad para la materialización de estos eventos”.

Finalmente, la empresa del hombre que ha estado detrás de la producción de exitosos musicales como “Bowie”, “Mercury, la leyenda” y -al igual que Natalia Grez- de “Cerati, nada personal”, fue la encargada de realizar las fiestas de Navidad de Presidencia con el montaje de la obra “Un cuento de Navidad”, de Charles Dickens, a cambio de $537.067.652 exentos de impuestos.

La pieza –que en sus tres funciones convocó a miles de niños de las tres regiones en donde se exhibió- fue dirigida por Álvaro Viguera y contó con las actuaciones de Bastián Bodenhöfer, Delfina Guzmán y Paola Volpato, entre otros.

Olavarría multiplicado por 2

Pero la contratación “a dedo” de la empresa de Francisco Olavarría ha causado suspicacia en círculos vinculados al teatro. No por la calidad del trabajo, que ha demostrado en todas sus exitosas producciones, sino que porque varios sostienen que él era el hombre detrás de la fallida “El Grinch”.

grinchDe hecho, el 15 de septiembre de 2016, un día después de que la propuesta de “El Grinch” resultara ganadora en la primera licitación de Presidencia, Olavarría escribió en su cuenta de Twitter: “Se viene El Grinch de Navidad. Atentos @catabilleke @flozulueta”.

Asimismo, la obra que fue reprobada por el Departamento Jurídico de la Dirección Administrativa de Presidencia por no contar con los derechos de autor y que generó una pequeña crisis al interior de La Moneda, terminó siendo exhibida por Cultura Capital (otra sociedad de Olavarría) en el Teatro Municipal de Las Condes durante varios días de diciembre. Eso sí, bajo el nombre Mr. Green.