El senador electo por la región de la Araucanía, quien estuvo presente en el aeródromo de Maquehue en Temuco, dice a “El Líbero” que “no habló sobre la quema de las iglesias y pienso que es algo que le faltó”. Sobre el intento de la machi Francisca Linconao de entregarle una carta al pontífice, sostiene que "no creo que sea positivo aprovecharse de la visita del Papa para tratar de torcerles la mano a las instituciones".
Publicado el 18.01.2018
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“Mari, Mari, küme tünngün niemün”. Con palabras en mapudungún -que se traducen como “hola, la paz esté con ustedes”-, comenzó el Papa Francisco la homilía de la misa “Por el Progreso de los Pueblos” en Temuco, región de La Araucanía.

La máxima autoridad de la Iglesia Católica, además de hacer un reconocimiento al pueblo mapuche, aludió a una canción de de Violeta Parra que dice “Arauco tiene una pena que no la puedo callar, son injusticia de siglos que todos ven aplicar”.

Si bien pidió cumplir las promesas diciendo que “debemos estar atentos a la elaboración de ‘bellos’ acuerdos que nunca llegan a concretarse. Bonitas palabras, planes acabados, sí -y necesarios-, pero que al no volverse concreto terminan borrando con el codo, lo escrito con la mano. Esto también es violencia, porque frustra la esperanza”, también hizo una llamado a la unidad y a no caer en la violencia y la destrucción.

“Es impredecible defender que una cultura del reconocimiento mutuo no puede construirse en base a la violencia y destrucción que termina cobrándose vidas humanas. No se puede pedir reconocimiento aniquilando al otro, la destrucción aumenta la fractura y separación. La violencia termina volviendo mentirosa la causa más justa. Por eso decimos no a la violencia que destruye, en ninguna de sus formas”.

En conversación con “El Líbero”, el senador electo de la región de La Araucanía, Felipe Kast, quien además estuvo presente en la ceremonia realizada en el aeródromo de Maquehue, hace un análisis del mensaje de Francisco.

– “Seamos artesanos de la unidad”, dijo el Papa Francisco este miércoles. ¿Qué le pareció la homilía en el aeródromo Maquehue?

– Siento que la homilía hace un llamado fuerte a la paz, a la reconciliación, a dejar la violencia, y de hecho es muy fuerte cuando dice “la violencia termina volviendo mentirosa la causa más justa”, y por lo tanto creo que es importante tomar ese mensaje y ser implacable con aquellos que disfrazándose de causas nobles terminan atentando contra la vida y la integridad de personas, y de una región completa.

– El Papa Francisco hace un reconocimiento al pueblo mapuche, además hace alusión a las promesas no cumplidas y recuerda una canción de Violeta Parra.

– Lógicamente acá hay una agenda de materia indígena que ha estado muy paralizada; la misma violencia ha hecho que todo el foco se vaya hacia allá y no se haya aprovechado toda la riqueza de nuestros pueblos originarios en materia cultural, en materia de oportunidades y desarrollo. Tampoco se han desarrollado fuertemente liderazgos políticos positivos desde el pueblo mapuche, por lo tanto son tareas pendientes.

– Había cierto escepticismo con respecto a lo que dijera el Papa Francisco en La Araucanía, por parte de las víctimas de la violencia rural, sin embargo en su discurso dice que “no se puede pedir justicia aniquilando al otro”; algunos lo entendieron como una alusión al ataque contra el matrimonio Luchsinger Mackay…

– Obviamente el Papa le habla a los distintos mundos en forma simultánea, pero creo que su mensaje fue claro con lo que pide a gritos la región, que es tolerancia cero a la violencia: pienso que es lo más relevante que dijo el día de hoy.

– ¿Habrá influido en él la quema de iglesias que ha habido desde que se encuentra en Chile?

– No, yo creo que debió decirlo con más fuerza, no habló sobre la quema de las iglesias y pienso que es algo que le faltó.

– ¿Quedó conforme con el mensaje que entregó en la zona?

– Fue un discurso breve, pero con mensajes muy profundos y me quedo particularmente con su llamado a condenar la violencia en todas sus formas.

– ¿Cómo se logra la unidad?

– La mejor forma de lograr la unidad es con un consenso transversal condenando la violencia y recordándonos que tenemos que avanzar en nuestra agenda de apoyo a los pueblos originarios en forma transversal; acá hay algunos que muchas veces, cuando hay violencia, prefieren mirar hacia el techo y no la condenan, y eso no corresponde y es parte del mensaje que da el Papa.

Medidas del futuro gobierno

– ¿Las palabras del Papa Francisco son un puntapié inicial para el combate a la violencia en la zona para el futuro gobierno del Presidente Piñera?

– No, yo creo que esas son cosas prácticas, no creo que se crucen mucho. La tarea de combatir la violencia es una tarea profundamente de inteligencia, tenemos grupos terroristas que están organizados y que lucran del conflicto. Por lo tanto, más allá de que haya un llamado conceptual por parte del Papa en esta materia, acá lo que ha fracasado es el sistema de justicia, las policías, los fiscales, el Ministerio del Interior. Entonces, este no es un puntapié inicial sino que un llamado de atención sobre que la política tiene que hacer su pega y no hemos sido capaces de hacerla acá en La Araucanía en las últimas décadas.

–  ¿Qué se hace para cumplir con esas promesas no realizadas de las que habla el Papa?

– Yo creo que la gran promesa no realizada es poder garantizar lo mínimo que tiene que garantizar cada Estado en todas partes, que es la paz y la integridad física de sus ciudadanos, por lo que para mí es lograr que las personas de la Araucanía puedan vivir en paz.

Machi Linconao

– Una de las cosas que llamó la atención es la aparición de la machi Francisca Linconao en el lugar. Ella pide que el Papa le pida al Estado revisar su situación. ¿Qué piensa sobre eso?

– Lo que corresponde es que las instituciones hagan su trabajo, no creo que sea positivo aprovecharse de la visita del Papa para tratar de torcerle la mano a las instituciones, ya que ellas deben funcionar de forma seria y ojalá hacer justicia.