En conversación con "El Líbero" el precandidato presidencial de Evolución Política (Evópoli), Felipe Kast, celebra la realización de primarias en su sector ya que "hoy día habríamos tenido sólo al Frente Amplio con una franja de 15 minutos diarios durante 15 días". Además, se refiere a sus contendores directos en los comicios y al momento que vive la coalición de gobierno.
Publicado el 07.05.2017
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Unas primarias distintas son las que se llevarán a cabo el próximo 2 de julio. Sólo entrarán a la cancha Chile Vamos -con Sebastián Piñera, Felipe Kast y Manuel José Ossandón- y el Frente Amplio -con Beatriz Sánchez y Alberto Mayol-, ya que la Nueva Mayoría irá con sus dos candidatos -Carolina Goic y Alejandro Guillier- , directamente a la papeleta de noviembre, quedando como los grandes ausentes de la competencia.

En conversación con “El Líbero” el precandidato presidencial de Evolución Política (Evópoli), Felipe Kast, celebra la realización de primarias en su sector ya que “hoy día habríamos tenido sólo al Frente Amplio con una franja de 15 minutos diarios durante 15 días”. Además, se refiere a sus contendores directos en los comicios y al momento que vive la coalición de gobierno.

– Pese a que en algún momento se pusieron en duda, las primarias en Chile Vamos ya son un hecho. ¿Qué le parece?

– El tiempo nos dio la razón de la importancia de tener primarias, imaginemos que habría pasado si es que hubiésemos seguido el consejo de algunos de decidir esto entre cuatro paredes, hoy día tendríamos solo al Frente Amplio con una franja de 15 minutos diarios durante 15 días. Por lo tanto, creo que habla bien de la institucionalidad de Chile Vamos y quiero rescatar en esta materia la palabra empeñada de Cristián Monckeberg, que se la jugó por esto, también Mario Desbordes y el mismo Sebastián Piñera, que cuando algunos de su entorno pusieron en duda las primarias salió personalmente a ratificarlas y eso habla bien de él y de Chile Vamos -como un proyecto colectivo, no uno de individualidades-, entonces eso hace que Evópoli se sienta más cómodo dentro de la coalición, que tiene instituciones y no simplemente un club de amigos.

– ¿Cómo deberían desarrollarse en un contexto donde la Nueva Mayoría no estará presente?

– Sin descalificaciones, sin golpes bajos, tratando de entender que este es un espacio de reflexión profunda, de poder delinear el proyecto país que queremos construir. Qué le vamos a ofrecer a Chile y cuál es el sueño país. No simplemente que vamos a ofrecer un gobierno de excelencia, sino que uno que permita avanzar hacia un sueño de una sociedad justa y delimitar qué significa una sociedad justa desde las ideas de la centro-derecha y de la libertad. Es ahí donde siento que Evópoli tiene un rol que cumplir importante porque estamos frente a una realidad nacional distinta. Como tenemos al Frente Amplio como un nuevo referente de izquierda, necesitamos a una centro-derecha capaz de enfrentarse a ellos sin complejos en preguntas bastante más sofisticadas de las que se hacía Chile antes de la transición. Entonces para este Chile post transición, esta centro-derecha que estamos construyendo desde Evópoli, con ideas de justicia clara, con una mirada de reformas estructurales que tenemos que enfrentar; una reforma del Estado es importante, una reforma social es importante y una reforma económica, también lo es; creemos que esa triada es fundamental que esté en  nuestro programa de gobierno y adicionalmente que tengamos un diagnóstico claro de qué es lo que no funcionó hacia atrás. Mientras la izquierda nos dice que el problema de Chile es su modelo económico, nosotros le decimos que todo lo contrario, una de las pocas cosas que ha funcionado bien es su modelo económico y lo que ha funcionado mal ha sido el modelo político. Por lo mismo es tan relevante esta reforma al Estado, tenemos que quitarle el Estado a los partidos políticos y entregárselo a los ciudadanos, que el Estado no sea una suma de lomos de toro para el emprendimiento, sino que ojalá sea un fertilizante y ese es un cambio de paradigma que hasta el momento culturalmente no hemos logrado construir en Chile.

– ¿Tienen una responsabilidad adicional como coalición?

– Por supuesto, es muy probable que de esta primaria salga el próximo Presidente de Chile. Por lo tanto la calidad de la reflexión de estas primarias va a definir el tono de cómo enfrentar a la izquierda y acá hay dos alternativas. La primera que es la lógica del desalojo, que es decir sáquenlos a ellos porque son malos y póngannos a nosotros; ese es un camino incorrecto. O la segunda, nosotros queremos ser gobierno porque tenemos este sueño para Chile. De esas dos rutas, una es más efectista, es más simple y se entiende más fácil, la otra requiere más sofisticación y nosotros queremos forzar a la centro-derecha a que la segunda ruta sea la alternativa que tomemos en esta elección.

– Es riesgoso en cuanto a que serán los únicos expuestos, mientras la NM toma palco de lo que ocurre.

– Y eso es una gran noticia, vamos a poder copar los espacios en el plano de las ideas y obviamente el desafío es tener un debate constructivo, sin descalificaciones y el que caiga en eso, pienso que se va a hundir solo. Si seguimos esa lógica no va a subir y va a terminar restando. Cuando Ossandón plantea que el problema de Chile es Sebastián Piñera, se equivoca completamente, no se da cuenta que el problema de Chile es que no hemos construido un proyecto político de largo plazo en la centro-derecha. Yo fui parte del gobierno de Sebastián Piñera -me siento orgulloso de eso, fui ministro, delegado presidencial de la reconstrucción-, pero claramente los partidos políticos de la centro-derecha estamos al debe de poder construir un proyecto que no solamente le pueda ganar a la izquierda en votos, sino que le ganemos en la legitimidad moral para gobernar, que le ganemos en visión de futuro y que las personas confíen más en nosotros que en ellos. Hoy, adicionalmente, hay un espacio que es el centro, que es un centro moderado más liberal, que está huérfano y para ese mundo la candidatura de Evópoli es fundamental y, en el fondo, el único candidato que le va a poder hablar de alguna manera más directamente a ese mundo que estuvo con Andrés Velasco, con Ricardo Lagos tal vez, creo que somos nosotros.

– Ustedes fueron uno de los primeros partidos políticos en constituirse, ¿no se plantearon, al igual como lo hizo la DC, desprenderse del conglomerado e ir directamente a primera vuelta?

– Muchos nos dijeron piensen en ustedes mismos, no piensen en Chile, vayan a la primera vuelta. Nosotros no queremos actuar así, creemos que la centro-derecha tiene que ser nuestro paraguas. Yo fui ministro de Sebastián Piñera, en este proyecto político (de Evópoli) hay seis ex ministros de Sebastián Piñera. Esos seis, representan a miles de personas más; eran independientes, no se sentían representados con la UDI ni con Renovación Nacional, pero sí se sentían de centro-derecha. Entonces haber privilegiado llegar a primera vuelta era haber agarrado la calculadora y decir ‘dado que es muy difícil ganar la primaria, ganemos más visibilidad y vayamos a la primera vuelta’, eso es mezquino, siendo que sabemos que independiente de las complementariedades que tenemos con Sebastián Piñera somos del mismo bando, no somos enemigos de Sebastián Piñera, venimos a sumar, venimos a abrir la cancha, ese es nuestro sueño. Hay una generación de recambio y como el poder no te lo regalan, lo tienes que ganar, compitiendo de buena forma, es lo que estamos haciendo como Evópoli.

– Revolución Democrática consiguió las firmas para participar en las primarias y serán sus acompañantes en la carrera. ¿Qué le parece?

– Demuestra que estamos en un nuevo ciclo político, más complejo, donde es necesario un liderazgo y un proyecto político que entienda que el Frente Amplio llegó para quedarse, que ellos son nuestros antagonistas en materia ideológica, y que por lo tanto necesitas una postura que sea muy sólida en materia de ideas. Las ideas son cada vez más importantes, no podemos volver a repetir un Barracones, no podemos repetir que aunque hagamos un buen gobierno tengamos una derrota cultural. En el plano político, en el gobierno anterior primero perdimos culturalmente cuando no fuimos capaces  de responderle al movimiento estudiantil y después de eso perdimos las elecciones, tanto en el Congreso como en el gobierno. Es muy importante esta primaria para que esta reflexión la tengamos ahora y que no solamente nos preguntemos quién de nosotros va a ser el Presidente sino que para qué, con qué proyectos, cuáles van a ser las reformas estructurales que vamos a realizar y no simplemente volver al poder para administrar mejor el Estado, sino que volver al poder para reformar el Estado de forma tal de que le ofrezcamos a Chile un cambio de paradigma, un motor de desarrollo más integral.  Tenemos que tener claro que en el plano de las ideas, el verdadero adversario es el Frente Amplio, la Nueva Mayoría ya no existe. Hoy día nos toca enfrentarnos al Frente Amplio y para ese Frente Amplio pienso que Evópoli está mejor preparado que los otros dos candidatos.

– Una de las razones de por qué se puso en duda las primarias fue por el “fuego amigo”. Manuel José Ossandón ha realizado duras críticas a Sebastián Piñera esta semana. ¿Cuál será la actitud de Felipe Kast en estas primarias?

– La misma que he tenido desde que comencé en política, jamás descalificar al adversario; difícilmente lo haría con Sebastián Piñera, a quien le tengo aprecio y respeto, por lo tanto mi actitud va a ser siempre constructiva, planteando ideas, y que la ambición de poder no te ciegue, como desgraciadamente siento que la ambición de poder ha cegado a Manuel José Ossandón y lo ha transformado en una persona que se farreó la oportunidad de ser un líder propositivo y querido por la centro-derecha y se transformó en una persona destructiva para Sebastián Piñera, destructiva atacándome a mí en planos personales que no corresponde. Él podría haber sido un gran líder para la centro derecha y se lo farreó probablemente por su ambición de poder.

– ¿Durante este tiempo cuál será la estrategia para poder posicionarse por sobre los otros candidatos? ¿La diferenciación en cuanto a las propuestas? 

– Hay varias cosas, una tiene que ver con este proyecto colectivo, en que esta candidatura, a diferencia de las otras, no es ‘una persona’, sino que es un proyecto que quiere abrirse camino. Lo segundo, es un diagnóstico más certero de qué es lo que necesita Chile, cuál es el desafío político del país. Un diagnóstico de qué hicimos bien y mal como centro-derecha, y hacer una propuesta de recambio. Hoy no veo una propuesta de cambio de la oferta política en lo que están ofreciendo los otros dos candidatos, cada uno tiene sus fortalezas y debilidades, pero si tú miras quién puede ofrecer hoy día un cambio a la centro-derecha real para enfrentar al Frente Amplio sentimos que somos nosotros los que estamos mejor preparados, tanto generacionalmente, como por los contenidos que tienen nuestras propuestas y por la seriedad de ellas; para poder ofrecerle a Chile un gobierno con mayor gobernabilidad y con un mejor diálogo de la centro-izquierda liberal que está completamente huérfana, para poder quebrar ese eje Allende-Pinochet, tan clásico de la geografía política de Chile y poder abrir camino y diálogo con otros actores. Creo que esta candidatura puede dar una sorpresa importante y representar a ese mundo moderado que hoy día no tiene candidato porque la DC no quiso ir a las primarias. Y porque bajaron a Ricardo Lagos, que era el otro actor que podría haberle hablado a ese mundo que hoy está completamente solo.

– ¿Ha sido difícil plantearse un camino en una centro-derecha en general más conservadora que ustedes, que plantean propuestas que en los otros partidos de su coalición han sido rechazadas, como el matrimonio igualitario?

– No ha sido muy difícil, porque Chile cambió, evolucionó y probablemente ya son mayoría las personas que creen que las personas homosexuales no tienen que ser discriminadas en ninguna de estas materias. Obviamente los partidos más conservadores no comparten nuestra opinión, pero incluso ellos mismos nos han felicitado porque la tentación siempre para alguien de centro-derecha es irse por el camino conocido, más fácil. Nosotros simplemente somos consecuentes con lo que creemos, si es que yo a una persona le digo ‘el Estado no es nadie para impedirte que tú elijas la educación de tus hijos y cómo quieres educarlos’, difícilmente voy a poder decirle ‘pero sí te puede prohibir cómo vives tu orientación sexual’. Para nosotros, mientras tú no le hagas daño a un tercero eres libre de hacer con tu vida lo que quieras y más aún creo que ustedes van a saber mucho mejor de lo que quieres hacer con tu vida de lo que voy a saber yo como político, dictándote desde mi escritorio qué tienes que hacer con tu vida. Hemos tenido una buena recepción por tener un oferta más liberal, no solamente en la centro-derecha, sino que también en sectores que coincidían con la centro-derecha en el crecimiento económico, la inversión, que el orden institucional es relevantes, pero no se sentían muy contentos con esta mirada un poco homogénea de la realidad como si es que el Estado fuese el lugar desde donde tenemos que dictar cátedra, sobre cómo cada uno tiene que vivir su vida. Yo soy una persona que sí creo con mucha fuerza en los valores y los principios, pero también que es la sociedad civil el lugar desde donde se tienen que promover esos principios y esos valores.

¿Cómo ve a la Nueva Mayoría hoy? Llegará con dos candidatos a la primera vuelta…

-Creo que el quiebre en la izquierda fue más rápido de lo que esperábamos. Yo pensaba en un par de años más. La bajada de Lagos para mí fue el hecho más simbólico del fin de la transición, y después los dos hechos relevantes es que la DC le dice que no a la primaria, con lo cual se quiebra y se termina la Nueva Mayoría como la conocemos, y, por último, el que finalmente existan primarias del Frente Amplio. Al final del día la fractura de la izquierda es tremenda, porque está fracturada en tres: tienes a la DC, a la Nueva Mayoría que está con Guillier, y al Frente Amplio. Todos ellos votaron lo mismo los últimos tres años, por mucho que Carolina Goic trate de decir ‘no, yo ahora voy a buscar el centro’, la verdad es que ella votó todos los proyectos a pies juntillas con el ala más de izquierda de la DC; y no hay mucha diferencia entre Alejandro Guillier y Beatriz Sánchez, si hacemos un listado de propuestas, no veo muchas, quizás una es más simpática tal vez que los otros, pero no hay grandes diferencias.