Mónica Reyes sostiene que si bien la Presidenta llegó al poder, en parte, gracias a tener una preponderancia de características femeninas, finalmente un buen líder debe tener un equilibrio de habilidades de ambos géneros.
Publicado el 07.06.2015
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El sexo débil” fue el titular de la portada de The Economist el pasado 30 de mayo; pero no se refería a las mujeres, sino que hacía alusión a la nueva realidad que enfrentan los hombres en el mundo. El semanario británico sostiene que si bien aún la mayoría de los altos cargos ejecutivos y políticos son ocupados por el género masculino, hoy en día ellos obtienen menos títulos universitarios, enfrentan una situación más compleja si pierden el trabajo, son más propensos a distanciarse de sus hijos, entre otras debilidades.

Según las fundadora de la red chilena de mujeres “Makers: Liderazgo Femenino” y gerente de Marketing y Comunicaciones de PwC, Mónica Reyes, la tendencia planteada por la revista hace sentido con la realidad que enfrenta nuestro país. “En Chile el poder está cuestionado en todo nivel, entonces como este lo ocupan en su mayoría los hombres, son ellos quienes están siendo cuestionados”, explica a “El Líbero“.

Además, la experta agrega que el mundo laboral con el tiempo ha ido requiriendo en sus trabajadores mayores habilidades “blandas” que en general se encuentran presentes en las mujeres. Sin embargo, Reyes dice que finalmente se trata de un equilibrio entre ambos géneros y el mejor ejemplo es el caso de la Presidenta Michelle Bachelet. “Ella se logró posicionar por tener características femeninas muy exacerbadas… Pero hoy está teniendo problemas justamente por su falencia en habilidades más masculinas”, comenta.

– ¿Son los hombres “el nuevo sexo débil”?

– Hay una sensación de que algo está pasando con los hombres que -independiente de las cifras duras- están teniendo una dificultad para adaptarse a los nuevos tiempos que cambian a una velocidad muy vertiginosa. Hoy se están requiriendo habilidades que quizás están más asociadas a las características femeninas, que si bien pueden estar en hombres o mujeres, ellos están siendo cuestionados desde los niños que entran a la escuela hasta cómo acceden los señores más conservadores a los lugares de poder donde están instalados o de donde los están sacando.

– ¿Por qué los hombres están teniendo esta dificultad?

– El hombre históricamente había tenido que desarrollar habilidades bastante lineales y “duras”, que eran las que lo llevaban al éxito. Pero en este mundo que se ha democratizado, donde toda la gente tiene opinión, las redes sociales son potentes y la ciudadanía ha tenido más incidencia en todo; ya los señores que tienen el poder no manejan todo con cifras, sino que se requieren otro tipo de habilidades para leerlas, comprenderlas y entrar más en una situación de diálogo conciliador con todos los entornos que están afectando estos lugares de poder.

– ¿Cuáles son las características que convierten a las mujeres en una mejor opción hoy en el mercado laboral?

– Va en la historia de la vida de la mujer, pero está ligado a la maternidad. Hoy la mayoría de las familias en el mundo se están deteriorando, cuando ocurre esto en general el hombre se queda solo, mientras que la mujer tiende a quedar con el hijo y sigue formando familia. Esto implica desarrollar una serie de habilidades como saber entender al niño, comunicarte con el adolescente, es decir, desarrollar características que son “blandas”. A la hora de llevar esto al mercado laboral u otra instancia de la sociedad, son claves. Por ejemplo, que una CEO se pueda sentar a conversar con alguien de un sindicato.

– También se habla de que existe un factor que viene desde la enseñanza básica…

– En las tribus los hombres eran los recolectores y cazadores y las mujeres fueron quienes los obligaron de a poco a instalarse en un lugar y ser más sedentarios, porque era la manera de formar una familia. Entonces pasa lo mismo en la escuela. Se ve que los hombres tienen más fuerza, son físicamente más grandes y necesitan más liberación de energía, mientras que las mujeres tienen más facilidad para cómo se está dando la educación. Hoy en día te tienen sentado muchas horas en un escritorio, con poco espacio y te requieren que pongas atención a una clase más del tipo expositivo. Se ha visto que los niños están teniendo problemas, algunos toman medicamentos, están yendo a muchos especialistas y si vemos los resultados, al salir del colegio y entrar y salir de la universidad las jóvenes tienen más éxito. Las mujeres tienen mejores notas, acceden con puntajes más altos a la universidad y los hombres se están viendo debilitados.

La realidad y el futuro de la mujer chilena

Si en 2011 sólo había 1% de mujeres en directorio de empresas chilenas (IPSA), en 2014 la cifra aumentó a 4,7% y, de hecho, en lo que va de este año el número ya creció a un 6%. Según Mónica Reyes, esto demuestra que existe Gráficosuna tendencia de “empoderamiento” del género femenino en el mercado, claro que aún queda mucho. De los 331 directores IPSA, sólo 20 son mujeres; y de las 40 empresas IPSA, 13 incluyen mujeres.

– ¿La mujer chilena se está “empoderando”?

– Queda una brecha por salvar y sortear tanto en Chile como en el mundo. Las cifras aún favorecen a los hombres. Sin embargo, esta es una tendencia que se siente que viene y se está evidenciando. Además, hoy en el país el poder está cuestionado en todo nivel, entonces como éste lo ocupan en su mayoría los hombres, son ellos quienes están siendo cuestionados. Aquí hay una oportunidad para la mujer de tomar un paso adelante y salir a acompañarlos. Esto no es una lucha entre hombres y mujeres, todo lo contrario, esta es una suma de habilidades complementarias masculinas y femeninas, pero que tienden a estar más asociadas a las mujeres por naturaleza.

– ¿Ha cambiado el perfil de la mujer chilena? La Presidenta es mujer, pero hoy está siendo cuestionada…

– El perfil de la mujer chilena ha cambiado. La Presidenta, a pesar de ser un referente a nivel mundial, es una excepción dentro de lo que está pasando en la sociedad. Esto ocurre un poco por su generación. Además, ella se logró posicionar por tener estas características femeninas muy exacerbadas, que en su primer gobierno le dieron una popularidad y éxito increíble. Sin embargo, hoy está teniendo problemas justamente por su falencia en habilidades más masculinas, debilidades técnicas y “duras” que la sustenten. Un buen líder debe tener equilibrio de ambas partes.

A juicio de la experta en liderazgo femenino, en ambas administraciones de Michelle Bachelet y también cuando ejerció como directora de ONU Mujeres, se ha tenido un discurso pro mujer, pero “no hemos tenido avances concretos”. Si se analizan los números, en el primer gabinete de la Presidenta Bachelet un 39% eran mujeres (nueve de 23 ministerios), mientras que tras el ajuste en mayo la cifra descendió a 30% (siete).

– ¿Qué ha hecho el gobierno en esta materia para que la entrada al mundo laboral sea más equitativa entre hombres y mujeres?

– En este gobierno están apareciendo por primera vez en la historia de Chile los proyectos de ley de cuotas. Eso nunca lo habíamos visto antes y son otro tipo de acciones más de carácter impositivo a acciones que podrían ser de incentivo para que las mujeres solucionen sus necesidades y puedan acceder. Hay países que han puesto ley de cuotas y han obtenido buenos resultados, otros ningún resultado y otros malos resultados.

– En política ya es un hecho la ley de cuotas…

– Con la aprobación del fin al binominal venía incorporada la ley de cuotas y dice, en forma textual, que ningún sexo supera al otro en el 60%. En la realidad, tenemos un 40% de ley de cuotas obligadas de mujeres que se van a tener que presentar de candidatas al Congreso. Esto no significa que va a haber un 40% de mujeres que serán electas, la gente verá por quién vota.

– ¿Qué ocurre con las empresas? 

– Hay normas que se vienen para las empresas públicas y hay otras que se están propiciando para la empresa privada. El Sistema de Empresas Públicas anunció que, en el segundo semestre de 2015, va el proyecto de ley para gobiernos corporativos, que lleva incluido la misma ley de cuotas que en el fin al binominal que es un 40% de incorporación de mujeres a todos los directorios de la empresas públicas de Chile. Por lo que se comenta, habría acuerdo al respecto y al menos la Presidenta espera que eso se apruebe e incluso lo mencionó en su discurso del 21 de mayo.

– ¿Podría llegar esa normativa a la empresa privada?

– Se presentó una moción en 2014, pero en concreto lo que está ocurriendo para las empresas privadas, es la reformulación que está proponiendo como fortalecimiento de los gobiernos corporativos de las sociedades anónimas abiertas el superintendente actual a través de la SVS que estuvo en consulta durante marzo. Son muchos comentarios e indicaciones y hay uno en particular que se refiere al desarrollo sustentable y la diversidad y ahí incorpora el tema de la mujer para la alta dirección, ejecutivas, trabajadoras y equidad salarial. Se va a pedir ahora en adelante que las empresas reporten y digan cuántas mujeres hay, sus sueldos, etc. Hasta el momento ha sido bastante discutido y ha generado debate en la prensa, pero da la impresión de que el superintendente podría hacerlo efectivo y ya las empresas privadas han tenido que preguntárselo, responderlo y explicarlo.

– ¿Es esa la vía para que las mujeres se incorporen al mundo laboral y obtengan una mayor igualdad?

– Estos problemas son complejos y la solución nunca es una. Si uno lo piensa en una forma macro, y estamos en una economía de mercado, la oferta y la demanda funcionan. Siempre es bueno hacer un diagnóstico, ver cuáles son las barreras, tratar de eliminarlas, poner incentivos; y a la vez hay que preparar la demanda y la oferta. Es importante que preparemos a las mujeres y aquí en PwC lo hemos visto. Es por esto que hemos propiciado “Makers: Liderazgo Femenino”, una iniciativa de mujeres que están en la empresa para que formen red, vayan compartiendo experiencia y se vayan preparando para acceder a posiciones de mayor liderazgo donde creemos que seríamos un tremendo aporte para el país y avanzar en eso. Aquí en PwC hemos querido hacerlo premiando a las mujeres ejecutivas, tenemos un 52% de mujeres acá, nos preocupamos de fidelizarlas.

– ¿Faltan políticas en Chile que faciliten a las mujeres desarrollar en el mundo laboral?

 Lo que nos va quedando es: desde la educación, tratar de equiparar las necesidades tanto de hombres como de mujeres porque en el mercado los necesitamos a ambos; y en el mercado laboral, necesitamos políticas que realmente incentiven y faciliten a la mujer que muchos hoy asumen un doble rol que es bien pesado.

– En ese sentido, ¿la reforma laboral ayuda a la mujer o le pone límites, como por ejemplo en cuanto a la flexibilidad laboral?

– A través de “Makers: Liderazgo Femenino” nos reunimos con el vicepresidente nacional de la CUT para conversar, conocer su visión y plantearle nuestras dudas. La mayor inquietud fue que en la reforma laboral las mujeres no tienen ningún incentivo de participación en el mercado (también excluye a los jóvenes), ni que tampoco se preocupa de la flexibilidad laboral para que nos podamos incorporar más y mejor. Al igual que desde el empresariado se dice que no se incentiva el empleo, nosotras tampoco vemos que incentive a este 50% del mercado laboral que es súper importante y eso va incidir directamente en el crecimiento.