Mikel Uriarte, el último ejecutivo que dejó el canal con cifras azules, aborda la grave crisis en que está la señal estatal, que entre 2014 y 2015 tuvo pérdidas por $35 mil millones.
Publicado el 18.02.2017
Comparte:

La ministra vocera de Gobierno, Paula Narváez, anunció esta semana que el gobierno reducirá los aportes estatales para TVN de US$75 millones comprometidos inicialmente a US$60 millones.

Los dineros irían, según la autoridad, a financiar proyectos de inversión vinculados a la implementación de la televisión digital y para crear una señal cultural y educativa, que operaría como una filial de la empresa pública.

Los críticos a la iniciativa cuestionan que lo que realmente busca el gobierno es tapar el hoyo financiero en que está TVN desde que asumió la actual administración en 2014, ya que entre ese año y el 2015 acumuló pérdidas por $35 mil millones, pese a que en los años anteriores registró millonarias ganancias.

El canal estatal ha estado en la polémica, además, por la afirmación del presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, de que el gobierno “no tiene control” sobre su contenido.

Para profundizar en la grave crisis que afecta a TVN, “El Líbero” conversó con el ex presidente del directorio entre 2013 y 2014, Mikel Uriarte, quien fue el último en dejar cifras azules en la señal estatal.

– ¿Qué opina del proyecto de ley que crea un canal cultural en TVN?

– La iniciativa de un canal cultual trae siempre una mirada de simpatía, pero en el estado actual de televisión pública se debe actuar con mucha mesura pues contribuiría a un mayor déficit en el corto plazo. Previamente se debiera tener una discusión seria y consensuada sobre la televisión pública y qué contenidos esperamos tener en los próximos años. Ahora, si existen recursos frescos para cultura sería más razonable, en las actuales circunstancias, entregarlos a los mejores proyectos a través de un Consejo Nacional de Televisión remozado.

– El Gobierno anunció que la capitalización bajará de US$75 millones a US$60 millones. ¿Para qué se requiere ese dinero?

– Hasta ahora no se ha conocido en forma clara y precisa para qué se necesitan estos cuantiosos recursos, en un período de estrechez en el país. La justificación de la llegada de nuevas tecnologías ha sido desvirtuada por todo tipo de expertos. Me parece que previo a la inyección de tan importantes capitales se debe generar a la brevedad un consenso respecto de la televisión pública y los contenidos que se requieren para el futuro, considerando las proyecciones y avances tecnológicos que han dejado atrás la actual televisión abierta que opera con gran número de operadores en el país. No se debiera confundir en ningún caso ese proyecto de futuro con la necesidad de conocer la real situación financiera de televisión nacional en la actualidad y ver cómo se soluciona.

– Ud. dejó el canal en 2014 con cifras azules y bien posicionado en sintonía, pero TVN lleva dos años con cifras rojas y entre los últimos en audiencia. ¿Por qué se generó ese deterioro en tan poco tiempo?

– Con una mirada un poco más a la distancia, llama a la atención que siendo TVN un semillero de excelentes profesionales, en el primer año de este gobierno se hayan aumentado tanto los gastos, manteniendo razonablemente el rating. En el segundo año de gestión siguieron creciendo los gastos, pero cayó dramáticamente el rating. En ese entorno de crisis se hace muy difícil administrar bien y con visión de futuro, además en un contexto de cambios tecnológicos y con una gran cantidad de canales abiertos, haciendo prácticamente lo mismo, compitiendo con distintos tipos de teleseries. El condicionamiento y la restricción financiera producto del aumento considerable en el gasto hace imposible la necesaria innovación y creatividad que requiere la televisión pública para competir con otros canales que pueden absorber mayormente experimentos con pérdidas sostenidas en el tiempo

– En su opinión, ¿cómo sale TVN de la actual crisis?

– El futuro de TVN requiere una discusión seria con gran altura de miras y con una mirada de largo plazo y no sujeta a la coyuntura actual.

– ¿Qué cambios le haría al gobierno corporativo?

– Los gobiernos corporativos no deben tener ningún apellido, incluyendo el político, y deben estar constituidos por las mejores personas que aseguren independencia y conocimiento, que se hace más necesario que nunca en la nueva televisión pública que se debiera implementar. No resulta razonable ligarla a distintos tipos consultivos que más allá de su asesoría profesional llevan el tema a una posible politización.

Uriarte: “Los gobiernos corporativos no deben tener ningún apellido, incluyendo el político, y deben estar constituidos por las mejores personas que aseguren independencia y conocimiento”

– ¿Qué opina de la afirmación de Guillermo Teillier respecto de que “no hay control de parte del Gobierno sobre TVN”?

– Nos lleva a pensar con preocupación que existe una idea deliberada de contar con medios de difusión públicos para promover ideas particulares. Esto es un buen ejemplo de lo que en el pasado llevó al fracaso de la televisión abierta en la época que fue manipulada políticamente por los gobiernos de Frei Montalva, Allende y Pinochet, previos al nacimiento de esta nueva televisión pública, que se logró después de un gran consenso. Sin embargo, transcurrido tanto tiempo amerita en forma urgente que se genere un nuevo consenso a la brevedad posible, pues de lo contrario la realidad financiera hará peligrar su estabilidad en el tiempo.

Uriarte sobre dichos de Teillier: “Esto es un buen ejemplo de lo que en el pasado llevó al fracaso de la televisión abierta en la época que fue manipulada políticamente por los gobiernos de Frei Montalva, Allende y Pinochet”