La tasa de mortalidad en los centros del Servicio Nacional de Menores es de 9,95 por cada 10 mil niños, mucho más alta que la tasa de seis que se da fuera de dicha institución. El doctor plantea que se debe separar a los menores transgresores de la ley del resto, y que los vulnerables y abandonados deberían depender del Ministerio de Salud.
Publicado el 05.10.2016
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Durante los últimos 11 años han muerto en las dependencias del Servicio Nacional de Menores 865 niños que estaban bajo su guarda y cuidado, según un desgarrador informe que entregó este lunes la directora nacional y ex fiscal, Solange Huerta.

En los centros que atiende directamente el Sename con funcionarios públicos murieron 210 niños, de los cuales 113 tenían algún grado de discapacidad. El resto falleció en la red privada que fiscaliza el organismo. Dichas cifras ponen en duda su misión institucional de “contribuir a la promoción, protección y restitución de derechos de niños”.

Corte Suprema da a conocer resolución del caso ADNNos duele la muerte de estos niños y  nos duele habernos demorado dos meses en informarlo”, dijo Huerta, sentimiento que también expresó la Presidenta Michelle Bachelet al afirmar que “genera mucha tristeza y también malestar, porque como sociedad y como Estado le hemos fallado a estos jóvenes y niños más vulnerables”, y anunciar para hoy miércoles un “conjunto de medidas”.
El ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, aborda para “El Líbero” esta crisis que sacude al Sename, la peor en décadas.

-¿Qué concluye del informe entregado por el Sename?

-Hay 1.300 personas que han fallecido, de los cuales 865 son menores de 18 años. Ello da un promedio anual de 87 menores fallecidos por año, lo que corresponde a una tasa de mortalidad de 9,95 por 10 mil menores. Para compararlo con la tasa de mortalidad general, informada por el INE según la proyección censal de 2012, en Chile los menores de 18 años que han fallecido son 3.122 de una población total de 5 millones 78 mil niños, y eso da una tasa de mortalidad de 6 por cada 10 mil menores. Uno podría decir que muchos de los fallecidos son personas que están en el Sename por decisión judicial, denominados ofensores, que cometieron algún delito. Pero solo el 4% de los niños fallecidos corresponde a esa población de agresores de la ley, y el resto 96% son niños que esperan para ser adoptados o han sufrido violencia o tienen alguna enfermedad y están al cuidado del Sename.

-¿Es relevante relación entre la muerte de los niños del Sename y el resto de la población?

-La diferencia de 1,6% significa que cada año el riesgo de morir de niños del Sename es un 60% superior al de niños de la población general, que es muy significativo estadísticamente como diferencia. Se usa el valor del P para decir cuando una cosa es significativa, y el riesgo de morir mientras uno está siendo protegido por el Sename tiene una diferencia muy difícil de explicar. Incluso, algunos casos tienen enfermedades de mal pronóstico que podrían fallecer igual, pero eso es muy excepcional como explicación. Creo que hay que investigar mucho más, y la Presidenta ha tomado cartas en este asunto, anunciará algunas reformas, ha manifestado su dolor y solidaridad y ha dicho que ha habido una falla del Estado.

Mañalich: “Cada año el riesgo de morir de niños del Sename es un 60% superior al de niños de la población general, que es muy significativo estadísticamente como diferencia y es muy difícil de explicar”

-El 63% de los recursos del Fonasa se destina a red privada y el resto a centros de atención directa. ¿Qué falló?

-La fiscalización y el control del Sename. Más de 200 de los niños que fallecieron están en dependencias propias del Sename. Hay un abandono y negligencia.

-¿Qué cambios recomienda en el Sename?

-Creo sinceramente que habría que separar dos instancias. Una institución que acoja a los niños que han transgredido la ley, que son muy distintos a los que han sido abandonados, violentados, han sufrido homofobia o tienen enfermedades. Son dos tipos de población completamente distintas y es imprescindibles separarlas porque el quehacer de una no tiene nada que ver con la otra. Una vez hecho eso, debería haber un Sename para proteger niños que dependa del Ministerio de Salud, y los niños transgresores deberían seguir dependiendo de Justicia. Eso le daría al Sename protector de los niños frágiles un mejor acceso a la salud, que hoy se hace con un convenio no financiado entre Justicia y Sename y los servicios de Salud.